Monday, January 23, 2012

Fallece en New York La actriz cubana Graciela Mas.


Foto: Pedro Monge Rafuls. En la foto, de 2009: Graciela, en el centro, con las actrices Teresa Yenque y Sarah Valle.


Nota de Iván Acosta


Ha fallecido en la Ciudad de Nueva York, la actriz cubana, Graciela Mas.


Desde sus inicios en esta ciudad con el Teatro de Las Américas de Nueva York, bajo la dirección del también recientemente desaparecido, Miguel Ponce. En 1969, Graciela Mas, trabajo en varias obras dirigidas por Ponce, junto a Orestes Matachena, Ruben Rabasa, Ileana Aste e Iván Acosta. Graciela era muy querida y admirada por todos sus compañeros de los distintos grupos de teatro latino en Nueva York.

El 23 de abril del 2011, Graciela asistió por última vez a la entrega de premios ACE, para recibir el Premio Extraordinario ACE 2011 por su trayectoria profesional.


Que en Paz Descanse, nuestra inolvidable y querida amiga y compañera, GRACIELA MAS.


Sunday, January 22, 2012

Comienza el XI Festival del Monólogo.


Comienza el XI Festival del Monólogo

Por Luis de la Paz
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Diario Las Américas
Publicado el 01-21-2012


El mes de febrero marca el inicio del XI Festival Latinoamericano del Monólogo, con su lema “Teatro a una Voz”, que organiza Havanafama Teatro Estudio y que cada año ofrece espectáculos cada vez más sólidos, lo que le permite al público disfrutar de un programa de calidad. “El propósito del Festival es crear un espacio donde pueda darse el encuentro entre creadores a favor de un crecimiento de la escena”, expresa Juan Roca, director artístico y fundador de Havanafama y de su Festival del Monólogo.



Cada año el evento nombra a una figura del ámbito artístico para que apadrine el festival. Esta XI edición del FLM tiene a la legendaria actriz y locutora Martha Casañas como su figura emblemática, la cual será homenajeada la noche de apertura, este 29 de enero en Teatro Abanico, sala donde según informa Roca, “también tendrá lugar la clausura”.



El fuerte del Festival, los monólogos, se realizarán en la sede de Havanafama, en la 10 avenida y la Calle 8, en La Pequeña Habana, de jueves a domingo. “Este año el tiempo de Festival es más reducido. Es mejor menos espectáculos pero que tengan mayor calidad”, señala Roca, añadiendo que este año el programa será doble. “Los monólogos del jueves se repiten el sábado, y los del viernes el domingo, para facilitarle al público la asistencia”.



La actriz Belkis Proenza, directora del Festival, expresa que “En época de Festival nuestra casa Havanafama, siempre se convierte en la casa de todos los que se nos acercan a compartir esta fiesta innombrable que es la fiesta del monólogo. Los actores son los protagonistas y entre todos participamos de un evento que lanza su mirada hacia el desarrollo de la escena. Creo que esta edición será una nueva estación para el crecimiento del Festival Latinoamericano del Monólogo Teatro a una voz, un proyecto que está en constante crecimiento y que apuesta por la calidad”.



El concepto de la “casa de todos” es importante en este proyecto cultural, pues a la fiesta teatral acuden por igual actores de amplia trayectoria en los escenarios, como Luis Celeiro, Julie de Grandy y Daisy Fontao; y nuevos talentos que se presentan ante el público por primera vez, como José Gregorio Parra, Aylin Silva, María de los Dolores de Zarazaga, Suzette Silva y Barby Esquijarosa, alumnos del actor y director argentino Osvaldo Strongoli. Convergen sin distinción, sólo, y todos, por amor al teatro actores con una sólida carrera, como Belkis Proenza, Isaniel Rojas, Myriam Amanda, Vivian Morales, Christian Ocón, Paut William, Ernesto Jam y Orquídea Gil.



Las primeras jornadas del festival, el jueves 2 de febrero (repitiéndose el sábado 4), tendrán a Isaniel Rojas interpretando Perdedor, de José Abreu Felippe, bajo la dirección de Juan Roca; a Carolina Larott con Daisy la de Gastby, texto de Larott junto a Ika Santamaría, quien también lo dirige; a Liliana Espeleta interpretando Solas, texto de Juan de Dios Peza, bajo la dirección de Christian Ocón; Diana López con el monólogo Contrato firmado, escritor y dirigido por ella misma y a Lisandra Sánchez con Me moriría si te vas, de Jean Cocteau y la dirección de Paut William.



El viernes 3 y domingo 5, subirán a escena los monólogos El Bello indiferente de Jean Cocteau, interpretado por Myriam Amanda (y la participación de Freddy Acugna), dirigidos por Valentín Álvarez Campos; Nostradamus. El estado del tiempo, trabajo de Jorge Carrigan actuado por Alejandra Corujo y dirigido por Vivian Morales; Después de los 40, melodrama escrito, actuado y dirigido por el dominicano Junior A. Ventura y La leyenda del Horcón, texto de Juan Pablo López, interpretado por José Gregorio Parra y la dirección de Osvaldo Strongoli.



Concluido el primer fin de semana del Festival, los días del 5 al 8, la profesora Adela Prado dictará un taller de maquillaje y caracterización. El pasado año Adela dictó clases de maquillaje que atrajeron a muchos interesados. En esta oportunidad, agrega al maquillaje, el difícil elemento de la caracterización de personajes históricos.



El Festival del Monólogo ofrece en su conjunto una treintena de espectáculos, con actores originarios de Argentina, Colombia, Cuba, Costa Rica, Nicaragua, Perú, Puerto Rico, República Dominicana y Venezuela, todos residentes en Estados Unidos, marcando de alguna manera la unidad que la cultura y el idioma articulan en torno a los Latinoamericanos.



Roca anticipa que: “Un momento significativo será sin lugar a dudas la presencia de espectáculos que han marcado pautas en la evolución de la compañía como muestrario de nuestra poética, obras como Puerto de coral o Madame Kirovska serán instantes de excepcional disfrute que tenemos preparados para nuestros espectadores”. Otra obra, pero en la Sala Avellaneda, que se repondrá especialmente para el evento es Gaviotas Habaneras, comedia de Yvonne López Arenal.



Aunque el Festival es abierto, Belkis Proenza señala que para buscar una mayor calidad “las obras que se presentan han pasado por una selección”; añadiendo: “Tendremos la oportunidad de disfrutar de distintos géneros y maneras de hacer el teatro, pero todos avalados por una calidad que enriquece nuestro evento”.



La semana del 9 al 12 de febrero tiene a Barby Esquijarosa con ¿Feminista yo?, dirigida por Osvaldo Strongoli; el unipersonal Antes de mí, el Sahara, de Héctor Quintero con la actuación de Luis Celeiro y la dirección de Valentín Álvarez Campos; María Josefa (madre de Bernarda), de Federico García Lorca, actuado y dirigido por Paut William; Trastienda, de Osvaldo Strongoli (también director), con María de los Dolores de Zarazaga; Motivadora, texto de Juan Bautista Pujol, quien lo dirige, interpretado por Vivian Morales y Malo, trabajo de Strongoli y la actuación de su alumna Aylin Silva.



El extenso programa, que pude consultarse en la página http://havanafama.com y en la red social Facebook, tendrá en su segunda mitad textos de Luis de la Paz, Julie De Grandy (también actúa y dirige), Héctor Santiago, Miguel Moreno, Bruno Mateo, Cila González (también actúa) e Iván Camejo; actuaciones de Christian Ocón (también dirige), Suzette Silva, Orquídea Gil, Miriam Benard, Daysi Fontao, Jesika Markano, Iraida Vigo, Belkis Proenza y Ernesto Jam, y como directores a Miriam Lezcano, Osvaldo Strongoli, Tomás Doval, Juan Roca y Wilmer González. En conjunto, como bien expresa Belkis Proenza: “Un festival siempre renovado, lleno de momentos únicos que nos hagan seguir confiando en que es el teatro un sitio idóneo donde depositar el alma”. Para más información, llamar al (786) 319-1718.

Entrevista al escritor y profesor Matías Montes Huidobro, sobre el homenaje a Virgilio Piñera realizado en Miami

Foto: Luis de la Paz. Matías Montes Huidobro.

Teatro, Centenario de Virgilio
Cubaencuentro.

Para abolir la marginación sufrida por Piñera en Cuba y fuera de Cuba

Entrevista al escritor y profesor Matías Montes Huidobro, sobre el homenaje a Virgilio Piñera realizado en Miami

Mercedes Eleine González, Miami | 20/01/2012


Un importante evento cultural organizado por el Instituto Cultural René Ariza, el patrocinio de la Universidad de Miami (Cuban Heritage Collection, Cuban Digital Theater Archives), y el copatrocinio de la Revista Caribe, (Marquette University y The University of North Florida), Project Zu, el Pro Teatro Cubano y el Centro Cultural Español de Cooperación Iberoamericana se desarrolló los días 12, 13, y 14 de enero de 2012 en el Wesley Center, College of Arts and Science, en el 1210 Stanford Drive de Miami en el cual se resaltó la obra del poeta, ensayista y dramaturgo cubano Virgilio Piñera. CUBAENCUENTRO conversa con el dramaturgo, narrador, poeta, ensayista y profesor cubano Matías Montes Huidobro, quien rindió merecido homenaje a ese otro grande de las letras y la cultura cubana.

Es un honor conversar con usted, Maestro Huidobro, máxime por el motivo que lo trae a colación. Como bien dijera el Apóstol José Martí que “honrar honra” usted se ha honrado honrando recientemente con un merecido homenaje en Miami a ese otro gran dramaturgo, poeta y narrador de las letras cubanas, Virgilio Piñera.

¿De qué forma se organizó y quiénes lo auspiciaron?

Matías Montes Huidobro (MMH): Se organizó como parte de las actividades de promoción teatral del Instituto Cultural René Ariza, con el patrocinio de el Cuban Heritage Collection y el Cuban Theater Digital Archives de The University of Miami, y el copatrocinio de la Revista Caribe (Marquette University y The University of North Florida), Proyect Zu, Pro Teatro Cubano y el Centro Cultural Español. Fueron coordinadores del mismo Yara González Montes, Lesbia Varona, Yvonne López Arenal, Mario García Joya, Lillian Manzor, Orlando Rossardi y yo. Aunque todos colaboraron en una medida o la otra, ciertamente el peso de la organización, contacto y planificación del evento recayó fundamentalmente sobre mi persona, como presidente del Instituto Cultural René Ariza.

¿Qué puede decirnos del evento en el cual numerosos participantes tuvieron un activo protagonismo como parte integral de la conferencia?

MMH: La conferencia tuvo los siguientes objetivos: Celebrar el centenario del nacimiento de Virgilo Piñera (cuya obra ha sido objeto de numerosas publicaciones e investigaciones mías por un espacio de más de cincuenta años) dentro del marco de la dramaturgia cubana que se ha desarrollado fuera de Cuba, de la que formo parte como dramaturgo y como crítico, y a la cual también le he dedicado gran parte de mis investigaciones, por ser Piñera la figura unificadora de la dramaturgia cubana que trasciende los límites de la insularidad y el exilio.

Esto explica que el dramaturgo invitado fuera José Triana, cuya importancia en la dramaturgia cubana ha quedado sólidamente establecida desde los años sesenta, en una panorámica de figuras representativas del teatro que se ha desarrollado fuera de Cuba, con figuras claves (Matas, de Cárdenas, Acosta, Monge Rafuls, Ernesto García, Dolores Prida, Marisel Mayor Marsán, Yvonne López Arenal, Julie de Grandy, Cristina Rebull, Nilo Cruz, Carigan) y otras que ya no están entre nosotros como Ariza, Ferreira, Manuel Martín, Corrales, Leopoldo Hernández, Fermín Bogres, Arenas y que dan una visión muy diversificada de este movimiento teatral.

¿Qué obras narrativas, poéticas o teatrales de Virgilio Piñera se contemplaron para estas exposiciones?

MMH: Aunque el énfasis del congreso fue la dramaturgia de Piñera, también fue objeto de múltiples interpretaciones generales o específicas (en particular Electra Garrigó,Una caja de zapatos vacía, Dos viejos pánicos, El trac, Ejercicio de estilo), la poesía (La isla en peso), la narrativa (La carne de René) y estudios comparativos.

A esto se unieron lecturas dramatizadas de Piñera, que representaron la práctica dentro de la teoría crítica, y lograr que se dramatizaran dos obras importantes del teatro cubano, Nocturno de cañas bravas de José Corrales (Pro Teatro Cubano), con la dirección de José Manuel Domínguez, y El pasatiempo nacional de Raúl de Cárdenas (Havanafama), esta última bajo la dirección de Juan Roca.

¿Podría resumir grosso modo el resultado de estos tres días de desarrollo del homenaje?

MMH: Más allá de cualquier falla, de la que me considero responsable, de la forma más objetiva posible, creo que el Congreso fue un éxito. Logré cubrir una perspectiva bastante amplia de la dramaturgia cubana que se ha escrito fuera de Cuba, a pesar de algunas lagunas, aunque personalmente me puse en contacto creo que con casi todos los dramaturgos con obra publicada fuera de Cuba, que fue un área en la que estuve particularmente interesado en cubrir, integrándolos internamente a la marginación sufrida por Piñera en Cuba y fuera de Cuba.
Por otra parte logré asimismo una perspectiva diversificada entre investigadores fuera del área de Miami, procedentes de diferentes universidades de Estados Unidos, de Francia y Costa Rica, con artistas y escritores de Miami, por medio de invitaciones individuales o una amplia divulgación del congreso a través de la Internet, abierta a polos opuestos de interpretación intelectual, sin restricciones de ningún tipo, incluyendo una gama generacional pocas veces conseguida en la cual participaron intelectuales de larga trayectoria con otros más jóvenes que compartieron su aprendizaje.

Esto en particular me da la más profunda satisfacción, que fue para mí un ejercicio de la democracia del intelecto, con un público receptivo a la propuesta.

¿Cuál es su perspectiva inmediata?

MMH: Publicar las memorias de Congreso. También, dedicarle algún tiempo a mi propia obra creadora y a la divulgación de mi penúltima novela, Un bronceado hawaiano, que acaba de salir bajo el sello de Aduana Vieja. La revisión de este manuscrito durante el período de organización de la conferencia sirvió para relajar la tensión que representó organizar el mismo.

Matías Montes Huidobro ( Sagua la Grande, Cuba, 1931). Realizó sus estudios de enseñanza secundaria en el Instituto Nro. 1 de La Habana, y un doctorado en Pedagogía en la Universidad de La Habana. En 1951 se dio a conocer como poeta con “La vaca de los ojos largos”, como narrador con su cuento “El hijo noveno” en la revista Bohemia; como ensayista, en las páginas de la revista Nueva Generación, uno de sus fundadores; y como dramaturgo, al recibir el Premio Prometeo por Sobre las mismas rocas, que se estrenó ese año. Entre 1959 y 1961 estrenó varias obras dramáticas: Los acosados, Gas en los poros, La botija, El tiro por la culata y Las vacas —esta última Premio José Antonio Ramos en 1961. Ejerció la crítica teatral en el periódico Revolución, donde publicó artículos en la página editorial. Colaboró en Lunes de Revolución y fue comentarista teatral de la emisora CMBF. Impartió clases en la Escuela de Periodismo hasta su salida de Cuba el 27 de noviembre de 1961. Entre 1962 y 1964 se estableció en Meadville, Pennsylvania, donde enseñó en las escuelas secundarias de la comunidad. Es autor además de libros de narrativa y ensayo. En 1964 pasó a la Universidad de Hawai, donde también ejerció su esposa hasta la fecha de jubilación de ambos en 1997 como Profesores Eméritos de dicha institución. Actualmente radica en Miami.

Friday, January 20, 2012

OLGA CONNOR: Concluye congreso de teatro en honor a Virgilio Piñera

En la foto: Matías Montes Huidobro, Enrico Mario Santí, Fabio Murrieta, José Triana.

OLGA CONNOR: Concluye congreso de teatro en honor a Virgilio Piñera

Olga Connor
Especial/El Nuevo Herald

Concluyó el domingo en la Universidad de Miami el Congreso de Dramaturgia y Artes Escénicas Teoría y práctica del teatro cubano en el exilio: Celebrando a Virgilio. Dos fueron los impresionantes arquitectos de este congreso: Matías Montes Huidobro, presidente del Instituto Cultural René Ariza (ICRA), y su esposa, la profesora emérita Yara González Montes.

Lesbia Varona, bibliógrafa de la Colección de la Herencia Cubana (CHC), de la biblioteca Otto Richter de la Universidad de Miami, entidad patrocinadora del Congreso, fue la principal maestra de obras, o directora de la logística espacial, con el apoyo de Esperanza Bravo de Varona, directora de CHC. La profesora de UM Lillian Manzor, directora de Cuban Digital Theater Archives, contribuyó al éxito de la reunión intercontinental, que se llevó a cabo para celebrar en el 2012 el centenario del nacimiento del extraordinario dramaturgo cubano Virgilio Piñera.

Montes Huidobro recibió la ayuda de Emil Volek y Enrico Mario Santí para la apertura del Congreso, y de profesores e investigadores de todo Estados Unidos que acudieron a la convocatoria. Entre ellos: Jesús Barquet, Aida Beaupied, Armando Chávez Rivera, Olympia González, Kirsten Nigro; y de Miami: Beatriz Rizk que también organizó una sesión de teatro en honor a Julio Matas en Prometeo, Luis González Cruz, Uva de Aragón y José Prats Sariols.

ARTISTAS Y DRAMATURGOS

No sólo fueron los académicos los contribuyentes al éxito, sino también los autores, directores, actores y empresas teatrales. Algunos, de lugares lejanos, otros desde el ambiente local, como Yvonne López Arenal y Mario García Joya en el teatro Akuara, con Miriam Lezcano de directora, Yoshvani Medina, de ArtSpoken, y de Havanafama, Juan Roca. Además, el grupo Pro Teatro Cubano y la fotógrafa Asela Torres que documentó el Congreso.

Entre los famosos dramaturgos se encontraban Iván Acosta, de Nueva York; Raúl de Cárdenas, de Los Angeles; Julio Matas, de Miami Beach; Pedro Monge Rafuls, de Nueva York, y José Triana, de París. Entre los directores de teatro que expusieron sus recuerdos y experiencias: Alberto Sarraín y Teresa María Rojas, que fue honrada como actriz. Hablaron escritores de Miami vinculados con la dramaturgia –una larga lista– y representaron decenas de actores.

INAUGURACIÓN EN DIA DE SOL

El jueves por la mañana, con el sol esplendoroso de un fresco amanecer de Miami, se abrió el Congreso con Matías Montes Huidobro al frente explicando los objetivos de la cita y Esperanza Bravo de Varona y Lillian Manzor, describiendo el trabajo de la Colección de la Herencia Cubana y la recolección digital de teatro cubano. Finalmente, el erudito Emil Volek dio la conferencia maestra sobre José Antonio Ramos (1885-1946), iniciador del teatro cubano en las décadas de 1930 y 1940, autor de Tembladera y En las manos de Dios, entre otras obras. Su ponencia fue sobre La recurva, que trata del período posterior a la dictadura de Gerardo Machado con discusiones sobre “la revolución” y el tema de “acabar con los burgueses”, ya vigente en los 30.

Volek dijo que “ La recurva rebasa el nivel del realismo ‘criollista’ y se convierte en una parábola profética, en una alegoría ‘negra’, de múltiples niveles: la de una familia destrozada internamente, expuesta a la merced del ‘viento huracanado’ y de las circunstancias históricas”.

Volek interpretó que esta obra se inspiró en las circunstancias del país, con su corta historia independiente, y las de un mundo en un período histórico preciso, cuando las “violentas utopías” de distintos colores, comunismo, fascismo, nazismo, estaban forjándose. Fue también presagio de la Cuba del futuro, “donde este país desembocará en el papel protagónico imitado por toda América Latina de la segunda mitad del siglo XX”, lo que fue una especie de “recurva” de ciclón de la historia que barre con todo.

INVITADO ESPECIAL: JOSÉ TRIANA

La invitación a José Triana, autor de la emblemática obra del teatro cubano La noche de los asesinos, dio lugar a que se leyera el “monólogo” de “Lalo”, personaje de esa obra, por el actor dramático Orlando Varona, quien lo representó como víctima de las relaciones autoritarias dentro de Cuba.

Le siguió la presentación de Teatro completo (Aduana Vieja), de Triana, por Fabio Murrieta, su editor. Le hizo los honores el reconocido crítico Enrico Mario Santí, quien aludió a este fragmento de una escena de La noche de los asesinos, en la que se discute el valor de la justicia: “Pero nuestra ciudad se levanta, una ciudad de hombres silenciosos y arrogantes avanza decidida a reclamar a la justicia el cuerpo de este ser monstruoso… Y será expuesto a la furia de hombres verdaderos que quieren la paz y el sosiego”.

Santí lo analizó, invocando, como Volek antes con La recurva, el sentido de premonición en esta obra: “Como sabemos, Triana escribe esta escena en 1965, tal vez años antes, y la obra se representa en La Habana de 1966. Hoy, después de medio siglo de la llamada Revolución, de la humillación pública del poeta Heberto Padilla en 1970 –a sólo cuatro años del estreno–, o del circo romano del llamado Caso Ochoa –en 1989, tras otro cuarto de siglo– (y me limito a dos episodios), años en los que hemos comprobado el recurrente uso perverso de la teatralidad por parte del régimen, no podemos sino releer estas escenas como una atroz profecía de lo que se
avecinaba”. •

Thursday, January 19, 2012

Presentación de la novela Muñequita linda, de Jorge Carrigan.


Presentación de la novela Muñequita linda, de Jorge Carrigan

Elvira de las Casas.


Debería bastar con decirles que devoré esta novela en menos de un día, sin que mi interés por la trama decayera por un instante, para hacerles entender que estamos ante una obra de originalidad inusitada que vale la pena leer. Pero me han invitado a presentar este libro para que hable de él y de su autor, y sería una tontería pedirles que lo lean solamente porque a mí me gustó, así es que procuraré extenderme acerca de las razones que me mantuvieron pegada a las páginas de esta novela de principio a fin.


El logro más importante de Jorge Carrigan en esta novela es, en mi modesta opinión, que la ha narrado desde el punto de vista de una mujer: el de Laura, la protagonista, y esta voz femenina resulta perfectamente coherente y creíble, como si el autor no fuera el hombre grande y barbudo que es sino una legítima fémina de seductora belleza.


Este punto de vista femenino contrasta con la perspectiva masculina del marido, Juan Daniel, durante toda la historia, que se desarrolla durante un juicio en el que Laura pide la “disolución inmediata” de todo vínculo con él.


El pensamiento intuitivo de la protagonista se pone de relieve en frases como ésta: “Soy capaz, no solo de sentir, sino también de presentir”, o cuando se refiere a un hombre diciendo que “tiene una muy marcada falta de amor en los ojos”. Nótese que habla de “falta de amor”, no “falta de sexo”, como habría dicho si fuera un personaje masculino.


Su intuición femenina se enfrenta al pensamiento racional del marido, cuyo principal interés es la parte económica que está en juego con la disolución del vínculo marital, tal como lo establece Juan Daniel al decir: “Pido que el evento que nos ocupa hoy no ponga en peligro el sagrado derecho a la propiedad privada”.


Poco a poco, a medida que transcurre la novela, su autor nos va dando pistas que nos conducen a reconocer la identidad de la protagonista.


“¿Alguien, que no sea un lunático obsesionado por la tecnología o por el sexo, estaría interesado en ser mi amigo?”, se pregunta Laura en una de las primeras páginas del libro. Más adelante afirma: “Si para ustedes existe Dios, para mí existe el señor Kinosuke Matsuda”, o sea, el diseñador de juguetes sexuales del que asegura a continuación: “Él es lo que yo podría considerar mi Dios y estoy segura de que lo conozco mucho mejor de lo que los humanos conocen al suyo”, frase ésta que pone al descubierto lo que un lector sagaz ya ha adivinado a esas alturas: que Laura no es humana.


Efectivamente, Laura es una muñeca, un sofisticado producto de la tecnología diseñado para satisfacer los deseos sexuales del hombre que se decidiera a comprarla, pero al contar no solo con una apariencia humana sino también con sentimientos e inteligencia propias de una mujer, reacciona como tal. Al igual que Rachel, la replicante de Blade Runner, ese clásico del cine que dirigió Ridley Scott, Laura se cree una mujer real, pero a diferencia de Rachel, cuyas memorias le han sido implantadas para proveerla de una historia de vida, Laura cuenta con sus propias memorias y tiene ambiciones personales.


Después de esperar por largo tiempo, en la vitrina de la tienda donde la exhiben, que un comprador la escoja para ser su compañía, Laura se alegra de ser comprada por Juan Daniel, un hombre de apariencia para nada atractiva. La muñeca reacciona como mismo lo hacen muchas mujeres deseosas de encontrar al príncipe azul, que después de esperarlo en vano, deciden aceptar al primero que les propone matrimonio, y así se marcha con Juan Daniel, razonando que “valía la pena irse, aunque el marido no fuera perfecto”.

Pero Laura termina convirtiéndose en una víctima de violencia doméstica, a manos de un marido que la encierra en un closet después de usarla, hasta que vuelve a necesitarla.


Si tan solo este hombre hubiera leído las instrucciones del fabricante, tal vez la historia habría sido diferente. De esa manera se habría enterado de que esta muñeca, de extraordinaria belleza, solo era capaz de funcionar plenamente si era arrullada por palabras de amor y atendida con extrema dulzura y delicadeza. Cuántos matrimonios de la vida real se salvarían si las esposas fuesen tratadas de la misma manera, lástima que, cuando firman el acta matrimonial, los esposos no reciban las debidas instrucciones por escrito.


Pero no crean que la historia de Laura es tan sencilla como pudiera parecer a simple vista. Al lector debería entregársele también un manual de instrucciones antes de comenzar a leer Muñequita linda, o al menos debería ser advertido: esta novela no es apta para personas excesivamente pudorosas o proclives a escandalizarse con los temas sexuales. Paralelamente al desarrollo del juicio, Carrigan nos hace testigos, con un voyeurismo absolutamente descarado, de la vida sexual de todos los que están en la sala, desde la primera experiencia erótica del juez Donato Pérez Rielo, cuando tenía seis años, pasando por la frustración del ingeniero Matsuda, atrapado en un matrimonio asexuado con una mujer que no ama, hasta llegar a la doble vida de Freddy, el dueño de la tienda El Monte de Venus, que usa dos personalidades ficticias para sostener conversaciones eróticas por Internet.


Sin embargo, estas descripciones son tan hiperbólicas que rayan con el absurdo, lo que provoca en el lector, no una excitación erótica sino más de una carcajada, aún en medio de situaciones tan atrevidas como el encuentro del presentador de televisión Malcom Gray y la rolliza Lisa María, profusamente descrito hasta que las páginas del libro parecen estar a punto de chorrear semen y fuídos vaginales. Porque en esta novela abunda la fantasía, pero sobre todo, el sentido del humor.


Por supuesto que no voy a contarles el desenlace de la novela, aunque reconozco que me siento tentada a hacerlo. Mejor los invito a disfrutar de esta original y fascinante historia que tal vez decepcione a aquellos que quisieran encontrar jineteras y dificultades del período especial en cada obra de un escritor cubano de esta época. Aquí no hay ninguno de esos temas, pero sobra imaginación, sin la cual podría decirse que no existiría la literatura de ficción. Bienvenidos al mundo literario de Jorge Carrigan.


Elvira de las Casas

Miami, enero de 2012

Monday, January 16, 2012

MUÑEQUITA LINDA


Muñequita Linda

de

Jorge Carrigan


Ni pervertidos ni mojigatos,

sino todo lo contrario.




Presentación del libro por la periodista Elvira de las Casas.


Akuara Teatro Sala Avellaneda

Miércoles 18 de Enero a las 8:00 pm.


Se ha producido el más grande acontecimiento tecnológico de la historia. La industria de los juguetes sexuales produce el mayor salto al futuro que jamás hubiéramos imaginado. En este contexto se inicia un proceso judicial sin precedentes. La intriga de esta novela gira en torno a la fabricación, venta, utilización y degradación de una muñeca sexual. A un ingeniero japonés, diseñador de juguetes eróticos, le piden que fabrique una muñeca tan perfecta que se asemeje lo más posible a una mujer real; pero el ingeniero lo hace tan bien que crea una MUJER, o sea, que fabrica una muñeca tan, pero tan perfecta que ésta termina acusando a su marido ante la corte por maltrato doméstico. El proceso judicial en el que Laura, la muñeca, pide la disolución del vínculo con su marido es la columna vertebral; pero la carne de esta novela es el relato paralelo de las historias sexuales de los que participan en el juicio; rubro en el que todos los encartados tienen historias desastrosas. De modo que el lector va marchando hacia la conclusión de que quien no tiene una experiencia de vida bien estructurada, no tiene autoridad para juzgar la moral y la ética de sus semejantes. Pero, además, el autor coloca a los lectores al borde de una trampa. Los pasajes que reproducen relaciones sexuales están narrados con todo detalle, de manera que una lectura superficial puede dar la apariencia de que es una novela altamente carnal; sin embargo, el 80% de las narraciones de actos sexuales son actos fallidos, así, al que le guste mucho será un pervertido y al que no le guste será un mojigato. En fin que, esta, que pudo ser una obra erótica o de especulación científica, se convierte en una novela satírica que pone en tela de juicio, literalmente, la facultad de juzgar a los demás partiendo de las experiencias propias.


Jorge Carrigan, nació en La Habana, en 1953. Estudió dramaturgia y dirección teatral en la Escuela Nacional de Arte en Cuba en la ya lejana década del 70, pero siempre sus inquietudes literarias lo inclinaron a intentar el oficio de escritor, de manera que en los 80 participó en una decena de Talleres Literarios y de Dramaturgia, entre los que se destacan el Taller “Eduardo Facciolo Alba”, el Taller de Dramaturgia “Rolando Ferrer”, conducido por Gerardo Fulleda, el Taller Bertolt Brecht, bajo la dirección de Fredy Artiles así como el Taller de Creación Escénica, un espacio de aprendizaje y creación que agrupó a una docena de jóvenes creadores durante un año de una experiencia artística única. En esa fructífera década del 80 recibió algunas menciones y reconocimientos en los eventos nacionales de Talleres Literarios en Cuba. En 1984 recibió el Primer Premio en el Concurso para Obras de Teatro Musical “Carlos Pous”, auspiciado por el Teatro Musical de la Habana con su obra musical Comedia de la Comedia. Desde esos años ha mantenido una labor continua como escritor. En 1991 obtuvo un premio en el Concurso Internacional de Obras de Teatro para Radio, que auspiciara la filial del Instituto Goethe en San José, Costa Rica, por su drama radiofónico El Show de Marc Human. Desde 1994 reside en Canadá donde fundó la compañía de teatro Theatrois, con la cual trabajó durante dos años y presentó la obra Triversión y el espectáculo Iconos, compuesto por los monólogos Mary y El Prócer, en salas de Montreal, Canadá y en varios Festivales entre los que destacan el Montreal Fringe Festival y el Festival de Theatre Carrefour de Saint-Lambert. Es autor de más de una docena de piezas de teatro, trabajo al que ha dedicado la mayor parte de su tiempo, además de escribir poesía y narrativa. Entre sus demás obras de teatro destacan, por haber tenido puestas en escena exitosas en varios países, Apuntes para el fin, Naufragios y El Hueco en la Pared. Ha continuado su faena literaria, con énfasis particular en la narrativa y la poesía y en 1999 apareció su libro de narraciones y poemas Cascabeles en la Punta. En 2002 apareció la antología Teatro de Segunda Mano, en la cual se recogen un grupo de piezas teatrales escritas en colaboración con otros escritores. En 2003 impartió por primera vez desde Canadá un taller de escritura dramática a través de Internet en el que participaron estudiantes de España y Canadá. En 2009 publicó algunas de sus piezas de teatro más recientes y dos obras de Teatro para Niños en una Colección Mínima de Ediciones Versio. Su novela Bailar con la más Fea salió a la luz en junio de 2010 bajo el sello editorial Atompress. En julio de ese mismo año la Editorial Sociedarte, de Santiago de los Caballeros, República Dominicana publicó Teatro Desnudo, una recopilación de tres de sus piezas de teatro más recientes. En ese mismo año se produjo el estreno mundial de su obra Corrientes en Madrid. En la actualidad conduce un taller de teatro con actores no profesionales de todas las edades en Ottawa, Canada. Una de sus líneas de trabajo es la docencia y ha dictado varios cursos de dramaturgia y escritura teatral y de narrativa impartiendo un método técnico-estético creado por él como resultado de su experiencia en el trabajo y el aprendizaje de diferentes métodos conocidos en muchos años de estudios. En marzo de 2011 se presentaron dos monólogos suyos en el X Festival latinoamericano del monólogo en Miami y en noviembre de este mismo año apareció su novela Muñequita Linda con el sello Plaza Editores. En proceso de edición se encuentran sus libros de poesía Tangible indemnidad y Mientras de noche vuelan otros pájaros. Trabajos poéticos y narrativos suyos, así como algo de su teatro, han aparecido en numerosas antologías y revistas. Trabaja, además, como traductor literario y técnico.


Presentación del libro miércoles 18 de Enero a las 8:00 pm.


AKUARA TEATRO SALA AVELLANEDA

4599 SW 75 AVE MIAMI

786 853 1283

Akuarateatro1@gmail.com

Friday, January 13, 2012

Celebrando el teatro cubano




Diario Las Américas 
Publicado el 01-07-2012

Celebrando el teatro cubano


Por Luis de la Paz 
Diario Las Américas

En Matías Montes Huidobro convergen y armonizan muy bien el escritor y el académico, por eso es comprensible que ahora, como director del Instituto Cultural René Ariza (ICRA), organice el congreso Teoría y práctica del teatro cubano, “Celebrando a Virgilio”, un evento donde la figura y la obra de Virgilio Piñera (1912-1979), son el eje conductor de un extenso programa para analizar, estudiar y apreciar (con lecturas dramatizadas y puesta en escena), no sólo el mundo creativo virgiliano, sino una parte del teatro cubano, fundamentalmente del exilio.



“La idea del congreso surgió cuando me di cuenta que en el año 2012 se cumplía el centenario del nacimiento de Virgilio Piñera”, señala Montes Huidobro; añadiendo: “Conseguir una sede fue muy difícil, hasta que gracias a la intercesión de Lesbia Varona se logró el apoyo de The University of Miami”.

En la Wesley Center, College of Arts and Science, y en el salón de la biblioteca Otto G. Richter, ambos en la Universidad de Miami, sesionará los días 12, 13, 14 y 15 de enero este congreso, donde se darán cita importantes personalidades del teatro y del mundo académico, como el dramaturgo José Triana, procedente de París, y profesores que han viajado expresamente para este evento, así como una treintena de figuras locales.



El congreso “Celebrando a Virgilio” y en general al teatro cubano, lo explica Matías: “Todos somos cubanos, pero todos hemos estado expuestos a vivencias históricas que nos han situado en diferentes circunstancias, que cada cual ha sufrido y sufre a su modo y manera. La identidad nacional nos unifica, pero los hechos históricos nos separan.

Aunque Piñera nunca se exilió, sufrió las consecuencias de un acontecer histórico que lo exilió dentro de su propio país. Esas circunstancias nos unen, dando lugar a una particular e inaplazable necesidad de celebrar a Virgilio, un doloroso privilegio; una, diríase, lamentable prioridad”. subraya.



Aunque los trabajos académicos son el grueso del congreso, para celebrar la riqueza del teatro cubano, los organizadores han preparado una puesta en escena y lecturas dramatizadas de algunas obras, algo que reafirma la misión esencial del ICRA: “la difusión y promoción de los valores artísticos de los cubanos desterrados”.

Matías apunta: “El ICRA tiene ya una tradición entre nosotros, y ha hecho mucho por dar a conocer esta dramaturgia, y esto no es más que una extensión de lo que se ha venido haciendo por muchos años. He querido, además, involucrar a investigadores universitarios y proyectarla más allá del ámbito inmediato”.

En los días del congreso se podrá disfrutar de la lectura dramatizada, en Teatro Akuara, de Electra Garrigó, dirigida por Miriam Lezcano y Dos viejos pánicos, dirección de Valentín Álvarez Campo.

El cambio, Tonos y Juego de damas, obras breves de Julio Matas, se leerán en Teatro Prometeo del Miami Dade College (MDC), bajo la dirección de Beatriz Rizk, en lo que constituye un homenaje al dramaturgo cubano. Otras lecturas: Nocturno de cañas bravas de José Corrales, bajo la dirección de José Manuel Domínguez y El pasatiempo nacional de Raúl de Cárdenas, dirigida por Juan Roca, completan estas sesiones de lecturas dramatizadas, que según explica Matías: “sirven para integrar teoría y práctica escénicas”.



El congreso será también el foro para el montaje de Siempre se olvida algo de Virgilio Piñera, en ArtSpoken Performing Arts Center, dirigida por Yoshvani Medina. Esta pieza es un texto poco conocido del dramaturgo.

En el día de apertura, bajo el título de Vigencia de José Triana, se analizará a fondo la obra del dramaturgo residente en París. Varios académicos, Armando Chávez Rivera, Jorge Chen Sham, Marcelo Fajardo, Kirsten Nigro, expondrán sus análisis, mientras en la misma sesión se presentará El teatro completo de José Triana, publicado por la Editorial Aduana Vieja, con la participación del autor, así como de Fabio Murrieta, editor, y los profesores Mario Santí y Matías Montes Huidobro.

Este último ha organizado la dramatización del Monólogo de Lalo, de La noche de los asesinos, que hará el actor Orlando Varona.

Otra sesión prometedora es Dramaturgos cubanos de la diáspora, donde se evaluará el teatro de varios dramaturgos, entre ellos el de Ramón Ferreira, Julio Matas, Raúl de Cárdenas, Iván Acosta, Ernesto García, Pedro Monge Rafuls y José Triana, También se analizará el teatro de algunas dramaturgas, como Dolores Prida, Julie de Grandy, Yvonne López Arenal, Cristina Rebull y Maricel Mayor Marsán.



Durante el congreso se recordará a figuras del teatro que han fallecido como José Escarpanter, José Cid, Fermín Borges, José Enrique Puente, Herberto Dumé y a la leyenda viviente, Francisco Morín, sesiones que contarán con la participación de Lourdes Betanzos, Lesbia Varona, Luis Ángel Casas, Matías Montes Huidobro, Julie de Grandy, Jorge Trigoura, Julio O’Farril, Marta Velasco y Nattacha Amador. Orlando Varona y Yolanda Cobelo, dirán algunos textos de René Ariza, figura propulsora del ICRA.

Homenajeada será también la memoria de José Corrales, con la lectura dramatizada de su obra Nocturno de cañas bravas, en una adaptación de Matías Montes Huidobro y dirección de José Manuel Domínguez. Esta dramatización contará con la participación de Kurt Findeisen tocando la flauta japonesa (shakuhachi).



La jornada virgiliana contará con la intervención de una veintena de panelistas, concluyendo con la ya mencionada lectura dramatizada de Dos viejos pánicos de Virgilio Piñera, dirigida por Valentín Álvarez Campo y la participación de Daisy Fontao y Jorge Ovies.



El domingo habrá encuentros con dramaturgos. Bajo el título de Dramaturgos cuentan su historia, intervendrán Iván Acosta, Pedro Monge Rafuls, Ernesto García, Raúl de Cárdenas, Julio Matas, Jorge Carrigan, Yoshvani Medina, Marcos Miranda, Jorge Trigoura, Julio O’Farrill y Nilo Cruz. En la sesión dedicada a las mujeres estarán Julie de Grandy, Yvonne López Arenal, Maricel Mayor Marsán, Rita Martin, Cristina Rebull y Uva de Aragón.

En Virgilio Piñera en vivo, intervendrán con charlas y anécdotas José Triana, José Prats Sariol, Fausto Canel, Mario García Joya, Julio Matas, Belkis Cuza Malé, Alberto Sarraín, Teresa María Rojas, Laura Zarrabeitia, y Olga Connor.



Un congreso donde no están todos, faltan algunos importantes, pero que brinda un claro panorama del teatro cubano que se realiza en el exilio. Le preguntamos a Matías: ¿Qué resultados espera obtener del encuentro? Su respuesta fue la única posible. “Haber hecho algo constructivo”.

La programación completa del congreso Teoría y práctica del teatro cubano, “Celebrando a Virgilio”, se puede encontrar en el blog del Instituto Cultural René Ariza:


Thursday, January 12, 2012

Congreso resalta legado de Virgilio Piñera

Foto: Héctor Gabino. Lian Cenzano, Carlos Alberto Pérez, Christian Ocón, Belkis Proenza, Yvonne López Arenal.
"Electra Garrigó" de Virgilio Piñera adaptación de Matías Montes Huidobro. Obra de apertura en el congreso de teatro 2012. Dirección Miriam Lezcano.

Congreso resalta legado de Virgilio Piñera



ARTURO ARIAS-POLO
EL NUEVO HERALD

En conmemoración de su centenario, la vida y obra de Virgilio Piñera (1912-1979), uno de los escritores cubanos más importantes del siglo XX, son el centro de un congreso de intelectuales que comienza hoy en la Universidad de Miami.

Teoría y práctica del teatro cubano del exilio: celebrando a Virgilio se extenderá hasta el domingo y contará con la asistencia de un grupo de escritores y académicos procedentes de Francia, Costa Rica y varias ciudades de Estados Unidos.

Durante las sesiones también se rendirá tributo al legado de los teatristas cubanos Julio Matas, José Corrales, Manuel Martín, Dumé y el crítico José Escarpanter, y otras figuras en plena vigencia.

Los estudiosos de la obra de Virgilio Piñera tendrán la oportunidad de presenciar hoy la lectura dramatizada de Electra Garrigó, una de sus obras emblemáticas, adaptada por Matías Montes Huidobro y dirigida por Miriam Lezcano.

La parte teórica incluye la conferencia Memoria del porvenir: la “familia cubana” en el ciclón de la historia en ‘La recurva’ de José Antonio Ramos”, por Emil Volek (Arizona State University) y Dramaturgos de la diáspora, bloque presidido por Yara González-Montes (Universidad de Hawaii), dedicado a los dramaturgos Ramón Ferreira, Julio Matas, Raúl de Cárdenas e Iván Acosta. También participarán Julio E. Hernández-Miyares, (Kinsgborough Community College (CUNY), Olga Connor (El Nuevo Herald) y Olympia González (Loyola University Chicago) e Ileana Fuentes (Museo Cubano/Cuban Museum), entre otros investigadores.

La presentación del volumen Teatro completo de José Triana (Aduana Vieja, Madrid), a cargo de su editor Fabio Murrieta, contará con la presencia del autor, la dramatización de un pasaje de su obra La noche de los asesinos, y tres conferencias.

Mañana Piñera volverá a acaparar la atención del congreso en Tras los pasos de Electra Garrigó: heroínas griegas en la dramaturgia cubana del exilio, de Ernesto Fundora (Casa Editorial Tablas-Alarcos). Y el sábado ocupará buena parte del programa en una sesión dedicada a su obra presidida por Ada Ortúzar Young (Drew University) y Lillian Manzor (University of Miami).

En la lista de conferencias aparecen La nada como continuidad y arraigo, de Ileana Zéndegui (Barry University), El peso de su isla, del narrador y crítico José Prats Sariol, Nota(s) sobre los poemas que Virgilio le dedicó a Lezama, de César A. Salgado (University of Texas) y Virgilio Piñera en la encrucijada de la revolución, de Luis González-Cruz (Pennsylvania State University), entre otras.

El sábado las teatristas estarán representadas en varios encuentros. Dramaturgas cubanas de la diáspora - presidido por Isabel Álvarez-Borland (College of the Holy Cross, Massachusetts)- destacará la obra de Dolores Prida, Marisel Mayor Marsán, Julie de Grandy, Yvonne López Arenal y Cristina Rebull, y recordará a Gertrudis Gómez de Avellaneda (1814-1873), nombre imprescindible en la escritura escénica cubana y española del siglo XIX.

El evento organizado por el Instituto Cultural René Ariza (ICRA) cuenta con el patrocinio de la Colección Cubana y el Archivo Digital de Teatro de la Universidad de Miami, y el co-patrocinio de la Revista Caribe, (Marquette University y The University of North Florida), el Centro Cultural Español de Miami y las agrupaciones Project Zu y Pro Teatro Cubano.

Pero la actividad no se limitará a la Universidad de Miami. En la sala Prometeo del Miami Dade College y Akuara Teatro se presentarán varias lecturas dramatizadas. Entre otras, Juegos y rejuegos, de Julio Matas. Dos viejos pánicos, de Virgilio Piñera y El pasatiempo nacional, de Raúl de Cárdenas, van el sábado y el domingo en Akuara, respectivamente.

El congreso cerrará cierre el domingo en la biblioteca Otto G. Richter Library de la Universidad de Miami con los paneles Los dramaturgos cuentan su historia, Las dramaturgas tienen la palabra y Dos grandes directores cubanos: Dumé y Morín. En la tarde se reconocerá la trayectoria de las actrices Teresa María Rojas y Nattacha Amador.

La sesión Todo Piñera, presidida por Luis González-Cruz, contará con la participación de José Triana, José Prats Sariol, Fausto Canel, Mario García Joya, Julio Matas, Alberto Sarraín y la actriz Laura Zarrabeitia.

A las 4:30 pm y las 7 pm, en ArtSpoken Performing Arts Center, se representará Siempre se olvida algo, farsa de Piñera dirigida por Yoshvani Medina con la participación de Alexander Otaola, Denise Sánchez, Zulema Cruz, Roxana Montenegro y Joel Rod.

Informes: huidob@aol.com. Ver programa completo del congreso en la edición online de El Nuevo Herald.

Wednesday, January 11, 2012

Fallece uno de los grandes del teatro cubano.


Vicente Revuelta. (JR)

El director y actor Vicente Revuelta, una de las grandes figuras del teatro en la Isla, falleció este martes a los 82 años, informó la agencia oficial Prensa Latina citando fuentes del Consejo Nacional de las Artes Escénicas.

El artista murió en las primeras horas de la madrugada y su entierro está previsto para el miércoles en la Necrópolis de Colón.

Revuelta nació en La Habana el 5 de junio de 1929 y comenzó su carrera a los siete años de edad en concursos de aficionados y programas de radio.

Cursó estudios en la Escuela Municipal de Arte Dramático y del Patronato de Teatro y en el Teatro Universitario hasta que en 1950 integró el grupo Escénico Libre, en el cual debutó como director en la obra El recuerdo de Berta, de Tenessee Williams.

Dos años después viajó a París. Allí estudió en la Escuela Anexa a la compañía de Jean Louis Barralt, en el Taller de Arte Dramático de Tania Balachova y tomó clases de pantomima y expresión corporal con Etienne Decroux.

En 1958 fundó Teatro Estudio, junto a su ya fallecida hermana Raquel. Con este grupo "introdujo el método Stanislavski en el país", según Prensa Latina.

Revuelta era Doctor Honoris Causa del Instituto Superior de Arte y en 1999 recibió el Premio Nacional de Teatro.

Saturday, January 7, 2012

Fallece el teatrista cubano Miguel Ponce  



ARTURO ARIAS-POLO
El Nuevo Herald

Una de las leyendas del teatro cubano en el exilio dijo adiós esta semana en Venezuela.


El teatrista cubano Miguel Ponce falleció el martes en la ciudad venezolana de Barquisimeto, víctima de una dolencia cardíaca. Tenía 80 años de edad.

Ponce se encontraba impartiendo un taller de actuación en Venezuela con miras a realizar una versión de Hamlet, de William Shakespere, que presentaría el 27 de marzo, Día Internacional del Teatro.

El 31 de diciembre tuvo el primer infarto cardíaco. Y en la madrugada del martes 3 de enero sufrió el definitivo.“Estaba lleno de energía y gozaba de buena salud. Después del primer paro aguantó hasta el final”, explicó a El Nuevo Herald el actor mexicano Federico Castillo, de 54 años, compañero y discípulo del teatrista desde hacía 33 años. “Todos estamos muy conmovidos”.

Considerado uno de los primeros artistas del exilio en desarrollar la actividad teatral en Estados Unidos desde que salió de Cuba en 1965, Ponce dejó huellas como actor, director y profesor en Miami, Nueva York y Los Angeles. Con el tiempo, su labor se extendió a varias capitales europeas y latinoamericanas.

Ponce nació el 29 de septiembre de 1931 en Matanzas. Durante su estancia en la isla perteneció a varias compañías teatrales, entre ellas, al grupo Teatro Estudio, donde tuvo como profesor a Vicente Revuelta.

“Fue como un hermano para mí”, expresó el actor cubano Orestes Matacena desde Los Angeles, quien recordó sus trabajos en La Habana y los tiempos en que ambos fundaron Teatro 66 en Miami. “Cuando salió de Cuba vía México llegó a Los Angeles y enseguida se puso en contacto conmigo, que para entonces vivía en Miami”.

Las primeras funciones de Teatro 66 se efectuaron en la sala de la casa de Matacena, ubicada en la tercera avenida y la calle 14 del North West. Luego alquilaron un local en el South West donde representaron La historia del zoológico de Edward Albee, entre otros títulos de la dramaturgia universal.

Alfonso Cremata, Mario Salas Lanz, Norma Niurka y Teresa María Rojas, entre otros, figuraron en la lista de actores de la compañía.

“Fue un hombre consagrado a las tablas”, expresó Teresa María Rojas en Miami, quien lo conoció en La Habana en el original grupo Prometeo y luego actuó bajo su dirección en Miami. “Cerca de 1967 me dirigió en la comedia No, por favor! junto a Luis Oquendo y Cecilio Noble, ya fallecidos. Después nos vimos en España. Fue un excelente actor que vivió dedicado al teatro”.

En 1968 Ponce y Matacena se instalaron en Nueva York y fundaron el Teatro de Las Américas, para cuya inauguración escogieron The Grab Bag, una obra producida por Matacena y dirigida por Ponce en la que aparecían desnudos masculinos y femeninos, una costumbre inusual en aquella época.

“¡Llegamos a estrenar hasta 18 obras en un año!, añadió Matacena, tras recordar que en los años 70 la compañía Zoetrope del cineasta Francis Ford Coppola contrató a Ponce como director artístico de un teatro en San Francisco.

“Miguel trabajó como actor en varios países de Europa. Y cuando estuvo en Polonia trabajó en el teatro [de uno de los innovadores de la escena mundial] Jerzy Grotowski”, añadió.

De la etapa neoyorkina, el cineasta Iván Acosta destacó que Ponce fue uno de los primeros en llevar teatro en español a los parques de la ciudad.

“Fue uno de los directores más audaces y exigentes del teatro cubano en el exilio. En 1969 presentó al aire libre las comedias Mefistófeles y El velorio de Pachencho en el Lincoln Center”, dijo Acosta, que lo recuerda como “una persona muy solitaria que siempre soñó con volver a hacer teatro en Cuba”.

Otro que recordó los montajes del Teatro 66 en Nueva York fue el actor Rubén Rabasa, quien participó en El pagador de promesas e Historias para ser contadas, entre otras puestas que presentaron en las diferentes salas que alquilaban.

“El grupo cambiaba de nombre de acuerdo a los años. Primero fue el Teatro 66, luego el 67 y después el 68. Más tarde conseguimos un local que bautizamos El Teatro de Las Américas de Nueva York, con la ayuda del State Council of the Arts, con el que hicimos obras en español y en inglés”, evocó. “Luego Ponce se fue a Colombia y fundó una escuela de actores”.

Rabasa coincide con quienes lo conocieron en que la enseñanza era su pasión. “Todo ser humano debería estudiar drama para comprender los problemas de sus semejantes”, contó Rabasa que Ponce repetía.

Una de sus antiguas alumnas de La Habana, la vedette Mirtha Medina recordó al teatrista como alguien muy ligado a sus comienzos en las tablas, a principios de la década de 1960. “Recuerdo que fui a verlo porque me dijeron que estaba haciendo audiciones a jóvenes principiantes. Y como yo tenía tanta avidez de aprender asistí a sus talleres en la sala El Sótano de El Vedado”, rememoró la artista residente en Miami, que tuvo su prueba de fuego bajo el mando de Ponce en una representación de la obra La Habana 1850 en la Plaza de la Catedral. “Era una persona muy afable, inteligente y con mucha paciencia para enseñar. Para él todo era poesía”.

En los últimos años Miguel Ponce actuó y dirigió en Miami con sus grupos Minimal Teatro-creado en Madrid en 1985 bajo el nombre de Teatro Iberoamericano- y NUEVOTEATRO66. Asalto (2009), El ángel de la culpa (2010) y Romeo y Julieta (2010) fueron sus últimos montajes.


El sepelio de Miguel Ponce se efectuó el miércoles en el Cementerio Municipal de Barquisimeto. Entre los familiares cercanos que le sobreviven se encuentran su hermana Ida María Ponce, residente en Miami, y varios sobrinos, entre ellos el actor Roland Rusinek.


Friday, January 6, 2012

Matías Montes Huidobro habla del congreso Teoría y práctica del teatro cubano, “Celebrando a Virgilio”


Matías Montes Huidobro habla del congreso Teoría y práctica del teatro cubano, “Celebrando a Virgilio”

Por Luis de la Paz

Unas pocas preguntas a Matías Montes Huidobro, y unas respuestas precisas, sirven de anticipo de lo que será el congreso Teoría y práctica del teatro cubano, “Celebrando a Virgilio”, que está por comenzar en Miami.


¿Cómo surge la idea del congreso?


La idea del congreso surgió cuando me di cuenta que en el año 2012 se cumplía el centenario del nacimiento de Virgilio Piñera. Como soy muy impulsivo (las cosas que se piensan demasiado muchas veces no se hacen), no lo pensé dos veces (sin darme cuenta del trabajo que iba a darme) y el día de la presentación del cuarto tomo de Cuba detrás del telón, el 25 de junio del 2011, lo di a conocer. Como todos sabemos el ICRA carece de fondos monetarios para hacer tal cosa, puede decirse que fue una locura, pero, como ya he dicho, “los locos somos los cuerdos.” Conseguir una sede fue muy difícil, hasta que gracias a la intercesión de Lesbia Varona se logró el apoyo de The University of Miami. Aunque Piñera nunca se exilió, sufrió las consecuencias de un acontecer histórico que lo exilió dentro de su propio país. A pesar que nuevas generaciones de cubanos han revalorizado su obra, de todas formas ese exilio insular nadie se lo quitó de encima. Esas circunstancias nos unen, dando lugar a, una particular e inaplazable necesidad de “celebrar a Virgilio”, un doloroso privilegio; una, diríase, lamentable prioridad, individual y colectiva. A esto se unen, los vínculos con Piñera, como dramaturgo y crítico, ya que formo parte de una generación que se gesta a partir de este dramaturgo.


¿Por qué este congreso?


Por otra parte, el hecho de que yo saliera de Cuba en 1961, me vinculó a la literatura que se escribe en el exilio. Todos somos cubanos, pero todos hemos estado expuestos a vivencias históricas que nos han situado en diferentes circunstancias, que cada cual ha sufrido y sufre a su modo y manera. La identidad nacional nos unifica, pero los hechos históricos nos separan. Las circunstancias de Piñera y la necesidad de que se lleven a efecto estudios sobre esta dramaturgia tan marginada, me llevó a unir una cosa con la otra, que me pareció apropiado ubicar dentro de los objetivos del ICRA, creando una convergencia presidida por la simbólica presencia de Piñera, correlacionando dos áreas de investigación y crítica: Piñera y el exilio –pero también, por extensión, el teatro cubano como totalidad, Cuba misma como agente unificador de la cultura.


¿Qué se propone con este evento?


En primer lugar hacer algo más que acreciente el prestigio del Instituto Cultural René Ariza, ya establecido, como institución representativa de las artes escénicas cubanas, particularmente del exilio. El ICRA tiene ya una tradición entre nosotros, y ha hecho mucho por dar a conocer esta dramaturgia, y esto no es más que una extensión de lo que se ha venido haciendo por muchos años. He querido, además, involucrar a investigadores universitarios y proyectarla más allá del ámbito inmediato y esto ha sido lo más difícil. Correlacionar la dinámica teatral con la investigación textual ha sido otro objetivo, logrado en parte, aunque no en la medida que yo hubiera querido. La lectura dramatizada en Teatro Akuara de Electra Garrigó (dirección de Miriam Lezcano) y Dos viejos pánicos (dirección de Valentín Álvarez Campo); el homenaje que se le rinde a Julio Matas (que ha sido una propuesta de Beatriz Rizk, con dramatizaciones de este autor); la lectura del Nocturno de cañas bravas de Corrales, bajo la dirección de José Manuel Domínguez, y de El Pasatiempo Nacional de Raúl de Cárdenas, dirigida por Juan Roca sirven para integrar teoría y práctica escénicas. El montaje de Siempre se olvida algo por Yoshvani Medina, que cerrará el congreso a niveles teatrales, nos enfrenta a un texto poco conocido del dramaturgo. Es, básicamente, un ejercicio del poder de la cultura como razón de ser de la existencia, que se superimpone a la adversidad histórica.


¿Qué criterios se siguieron para seleccionar a los autores que se van a estudiar?


Ha sido, sencillamente, Piñera y la dramaturgia del exilio, sin criterios excluyentes de ningún tipo, con algunas ligeras desviaciones temáticas, pero correlacionadas con la propuesta, inclusive el teatro cubano escrito en inglés. Esta no es una conferencia hecha por un grupo de personas que se reparten los papeles entre sí, aunque yo, claro, presido en compañía de otros coordinadores. No sé cómo saldrá, pero hemos trabajado muy duro en el intento. Partí, simple y llanamente, de lo que en inglés se llama “call for papers”, concepto fundamentalmente democrático, que di a conocer desde el principio, personalmente, o a través de la internet. Al llegar el momento de invitar a algún dramaturgo en particular, como figura representativa, casi se caía de su peso que nos decidiéramos por José Triana. Para mí ha sido un privilegio, y creo que para todos, que Triana, por derecho propio, aceptara la invitación. Su presencia, como dramaturgo y como tema de análisis crítico, es una lógica consecuencia de su trabajo, y parte medular de la propuesta. Hemos tratado por todos los medios de lograr la más amplia representación de temas y autores.


El único criterio establecido ha sido una propuesta intelectualmente válida, más allá de cualquier posición ideológica, tanto en cuanto al tema como en cuanto a los conferenciantes. La dramaturgia femenina, especialmente, está muy bien representada. En muchos casos invité directamente a los participantes, con una buena representación de intelectuales y artistas que viven en Miami. Ha sido particularmente gratificante que participen investigadores que no conozco personalmente, pero de los cuales tengo noticia por las investigaciones que han realizado. Muchos títulos son realmente estimulantes, como puede verse en el programa. Creo, en fin, que hemos logrado un equipo de trabajo heterogéneo y sólido, aunque se podría hacer mucho más. Paradójicamente, por ejemplo, a pesar de mi empeño, no pude recibir una propuesta sobre Ariza. Muchos participantes residen en Miami, pero otros vienen de South Dakota, El Paso, Chicago, Milwaukee, New York, Austin, Auburn, Costa Rica, París, etc, y pienso que reunirse en esta ciudad para “celebrar a Virgilio” y al teatro cubano, es un signo positivo; una oportunidad única de escuchar diferentes puntos de vista, en una conferencia abierta al público sin costo alguno, que no es mi conferencia, ni siquiera la del ICRA, porque es la conferencia de todos ustedes.


¿Qué resultados espera obtener del encuentro?


Haber hecho algo constructivo.

Thursday, January 5, 2012

Tres actos y un epílogo

Yara González y Matías Montes Huidobro


Tres actos y un epílogo.

Uva de Aragón

Diario Las Américas
Publicado el 01-04-2012

Primer acto

Leí la novela “Desterrados al fuego” de Matías Montes Huidobro cuando vivía en Maryland, en las afueras de Washington, D.C. Me impresionó tanto que aún recuerdo uno de sus motivos recurrentes: el abrigo que se convierte en obsesión para el personaje (y el lector). Le dediqué un comentario y empecé a cartearme con el autor, que en aquellos tiempos enseñaba, igual que su esposa, Yara González, en la Universidad de Hawái. Conocí a la pareja tiempo después en un congreso de literatura en México, D.F. en 1979. De esa fecha data nuestra amistad, nutrida en el intercambio de libros, y tantas horas compartidas en veladas entre amigos, eventos culturales y académicos. Ha aumentado asimismo mi conocimiento de la obra de Matías, un autor prolífico, que se distingue especialmente en la dramaturgia, pero que ha escrito con igual talento novelas, poesía, y también como su esposa Yara, lúcidos trabajos de crítica literaria.

Pero Montes Huidobro hace más. Es un incansable animador del teatro cubano.

Segundo acto

Noviembre 1973. El pintor Siro del Castillo se me acerca en una exhibición de Antonio del Moral en Washington. Me habla de una obra de teatro que se representará un mes después. Me dice el lugar, la hora, los artistas, el tema de la representación. Pide mi ayuda. “Queremos que usted escriba la obra”. Pienso que está loco. Hablamos toda la noche. Al día siguiente me lleva un montón de papeles sobre la lucha de los estudiantes por la libertad de Cuba en distintos momentos de nuestra historia. Siro me contagia su locura. Escribo como afiebrada durante dos noches insomnes. La obra se estrena el 7 de diciembre y se representa al año siguiente en Miami, lo cual es un verdadero milagro, especialmente considerando lo poco que yo sabía sobre teatro entonces. Quizás haya sido afortunado que el manuscrito se perdiera.

Años después, en 1986, ya con estudios formales de literatura, por primera y única vez en mi vida llamé al trabajo diciendo que estaba enferma, y me quedé en casa escribiendo dos días y dos noches mi segunda obra de teatro. Artistas de renombre hicieron una lectura dramatizada de “Con todos y para el bien de todos” en FIU al año siguiente. El profesor Rodolfo Cortina estaba en la audiencia y tiempo después incluyó mi obra, traducida al inglés, en una antología de teatro de autores cubanoamericanos. A menudo la leen en cursos académicos y me invitan a discutirla con los estudiantes.

Anthology of Cuban American Theatre

Mi tercera obra teatral lleva en mi ordenadora varios años, la reviso periódicamente y todavía no acaba de satisfacerme.

Tercer acto

Años ochenta. Me encuentro en la Universidad de Miami haciendo mi doctorado en literatura. Tomo un curso de teatro latinoamericano. Hay varios estudiantes cubanos en la clase: Mercy Ares, Pepe Cabrera y yo. No recuerdo si también Miguel Sales. Leemos “La noche de los asesinos”, de José Triana. Los cubanos hacemos una lectura de la obra con intención política, aunque la simbología sea plurivalente y el drama trascienda el mensaje más inmediato. La profesora está en total desacuerdo. Hasta nos quita puntos en una prueba. Protestamos.

El dramaturgo José Triana

Tiempo después conozco a Triana. Le divierte la anécdota cuando se la cuento. Me asegura que estábamos en lo cierto. Tengo oportunidad de ver varias puestas en escena de “La noche de los asesinos”, incluso una en FIU para la que el autor viene desde París invitado por los estudiantes con el apoyo del Cuban Research Institute. Leo a Triana, incluso su poesía en francés. Entablo una entrañable amistad con el dramaturgo, un ser humano extraordinario por su talento, calor humano y sencillez, y con su hermana Gladys Triana, magnífica pintora.

Epílogo

Del día 12 al 15 de enero de 2012 se celebrará en Miami un congreso sobre teatro cubano verdaderamente excepcional. Fue idea de Matías Montes Huidobro, quien lo ha organizado con la valiosa ayuda de varias personas, entre ellas su esposa Yara, Lesbia Varona y Lillian Manzor de la Universidad de Miami, donde tendrá lugar en el Wesley Center, en Stanford Drive (frente al Lowe Art Museum). La capacidad de convocatoria de Montes Huidobro es tan asombrosa como su generosidad y energía.

Varios de los paneles están dedicados a José Triana, que vendrá desde la capital francesa para la ocasión. Participarán por igual un extenso número de académicos, con trabajos sobre una diversidad de autores y obras de la dramaturgia cubana. Estas actividades tendrán lugar de 9 a.m. a 6 p.m. y son gratuitas. Sí habrá un costo por las lecturas dramatizadas y montajes con actores de primera calidad, que se presentarán en las noches. Se trata de un programa ambicioso, de altura. Para más detalles, escribir a huidobro@aol.com.

Por mi parte, leeré un trabajo sobre la nostalgia en dos obras de autores cubanos, uno del exilio, René Alomá y otro de la Isla, Abelardo Estorino. Por último, participaré en un panel en que las dramaturgas hablaremos de nuestras respectivas obras de teatro. Me parece un epílogo maravilloso de los tres actos.

Este congreso puede también ser el comienzo de una nueva tradición en Miami. Nunca se sabe lo que puede estar tramando Matías Montes Huidobro.