Monday, March 31, 2008

Huidobro y el teatro cubano.


CUBA DETRÁS DEL TELÓN.

Por Matías Montes Huidobro.

Cuba detrás del telón es un proyecto largamente ambicionado en el que he venido trabajando desde hace muchos años y en el cual convergen dos vertientes de mi interés crítico y creador, Cuba y el teatro, que van unidas la una con la otra. Su antecedente más distante tendría que irlo a buscar en Persona: vida y máscara en el teatro cubano, publicado en 1973 por Ediciones Universal. En fecha más reciente recorro el período que va del 1902 al 1959 en El teatro cubano durante la República, publicado por The Society of Spanish and Spanish American Studies de la Universidad de Colorado en el 2002, ya con el subtítulo de “Cuba detrás del telón”. Aunque se han llevado a efecto en Cuba y en el extranjero, múltiples y variadas investigaciones de esta dramaturgia, este libro (que Arístides Falcón ha llamado “tan monumental como el capitolio habanero”), comprende un recorrido más minucioso y sistemático por este período. Con la próxima publicación de Cuba detrás del telón, que pasa a ocupar el lugar protagónico en el título, le sumo veinte años más a esta propuesta histórico-crítica, distribuida en cuatro volúmenes, coherentes pero a su vez independientes uno del otro, sobre la dramaturgia cubana del 1959 al 1979.

Los dos primeros volúmenes de la serie, al cuidado editorial de Ediciones Universal, se circunscriben extensamente al análisis de la producción dramática cubana del 1959 al 1969, que es en mi opinión la década más importante del teatro cubano, por el número de obras que se escriben y estrenan, el valor cualitativo de las mismas y el extenso número de dramaturgos que, con una trayectoria permanente, pasan a enriquecer los logros de la dramaturgia nacional hasta nuestros días, dentro de un contexto histórico y político tumultuoso y apasionante, que va a reflejarse en esta producción dramática. Si bien la década que le sigue es cuantitativamente numerosa, la calidad del discurso, sometido a los dictámenes del régimen de La Habana, dejará mucho que desear.

Teatro cubano: vanguardia y resistencia estética (1959-1961), está dedicado a la ebullición escénica que tiene lugar durante los tres primeros años del período revolucionario, a consecuencias no sólo de la Revolución, sino también de la modernidad escénica que se va gestando desde fines de la República. Se desarrolla un movimiento de vanguardia que representa la resistencia estética contra los postulados coercitivos de la Revolución, colocándose el teatro cubano en el vórtice huracanado del compromiso.

Lo encabezan Carlos Felipe con Réquiem por Yarini, que someto a nuevas revisiones y aproximaciones críticas, y Virgilio Piñera con El gordo y el flaco, Aire frío y El filántropo De ese movimiento surgen dramaturgos claves que escriben y estrenan en un período compacto: de un lado, Fermín Borges, Abelardo Estorino, Gloria Parrado, Manuel Reguera Saumell, Leopoldo Hernández; del otro, José Triana, Antón Arrufat, Ezequiel Vieta y yo, en una línea de experimentación y vanguardia, seguidos de nuevas promociones: Nicolás Dorr, Raúl de Cárdenas, Ignacio Gutiérrez, David Camps, Fulleda León, Eugenio Hernández Espinosa, José Milián, René Ariza, etc, que con el transcurso del tiempo harán contribuciones de mayor importancia a la escena cubana. Por primera vez aparecen reunidos un “reparto” tan nutrido en un complejo primer acto de la dramaturgia cubana de los sesenta.

A este primer tomo le sigue El teatro cubano entre la estética y el compromiso (1962-1969), donde la dinámica teatral se complica y hace crisis hacia finales de la década, convirtiéndose en una de las secuencias más fascinantes del teatro cubano, entre las direcciones de un discurso independiente y hasta subversivo, y otro de carácter hegemónico. En este contrapunto hacen juego Santa Camila de La Habana Vieja, El premio flaco, La crónica y el suceso, Mamico Omi Omo, Los mangos de Caín, La noche de los asesinos, María Antonia, Fray Sabino, La vuelta a la manzana, En la parada, llueve, Las monjas, Llévame a la pelota, Unos hombres y otros, Piezas de Museo y muchísimas obras más, sin poder faltar el clímax de Los siete contra Tebas, la entrada en escena de Teatro Escambray y el comienzo de la marginación de Virgilio Piñera, que cierra el libro con El álbum, Siempre se olvida algo, El No, La niñita querida, Estudio en blanco y negro, Una caja de zapatos vacías, Dos viejos pánicos, El encarne y Ejercicios de estilo. El simple enfrentamiento de estos títulos refleja el campo de batalla de la “Cuba detrás del telón” que late entre bambalinas, que incluye los primeros pasos de la dramaturgia del exilio con José Cid Pérez y Leopoldo Hernández.

La dramaticidad de este proceso teatral corre pareja con el acontecer histórico dentro del cual vive y se agita, conducente a las nuevas direcciones de la represión a la cultura nacional que pasarán a tener lugar en la década de los setenta, 1970-1979, en la cual Cuba detrás del telón se subdivide en dos volúmenes adicionales.

En Creación colectiva y realismo socialista hago un minucioso recorrido por la vertiente más oscura de la dramaturgia nacional del siglo XX, desmitificando todo lo que representaron estas direcciones del teatro cubano en los años setenta, con las siniestras manifestaciones de represión ideológica que se desata durante esta década, cuyo telón de fondo es un tenebroso “quinquenio negro” que duró diez años. Comprende el análisis de la producción dramática del Teatro Escambray desde una perspectiva heterodoxa opuesta al discurso oficial, con su ensañamiento persecutorio a los Testigos de Jehová, unido a un recorrido por el Teatro de Participación Popular de Herminia Sánchez y el Teatro La Yaya de Flora Lauten, hasta llegar al Teatro de Relaciones, Cabildo Teatral Santiago; muestras todas ellas del proyecto de subversión revolucionaria que representó el teatro de creación colectiva. Aunque esta investigación obliga a un recorrido por textos que, críticamente, tienen valores muy discutibles, se vuelve imprescindible para dilucidar el significado histórico de esta dramaturgia, cuyo análisis no puede dejarse en manos de los parámetros oficiales.

Como complemento, la dramaturgia del realismo socialista, significó una absoluta regresión de teatro nacional con respecto al de la década anterior, siguiendo los moldes procedentes de la Unión Soviética, que nos lleva al análisis crítico de un extenso grupo de obras politizadas, culminando con Huelga de Albio Paz, y Andoba de Abrahán Rodríguez. Sometidos estos textos a un discurso crítico que no se ha llevado a efecto con anterioridad, el análisis trasciende los límites de lo estrictamente teatral, por el contenido mismo de las obras, siendo una muestra de la función que puede tener el teatro como agente del discurso de poder, volviéndose el propio teatro en participante activo de la represión.

Por oposición, el cuarto volumen de esta trayectoria, Insularidad y exilio (1969-1979) se concentra en el análisis de la otra vertiente, interna y externa, del discurso teatral donde los valores de la estética juegan un papel más preponderante que aquellos de la subordinación ideológica, aunque su dependencia a esta última también se pone de manifiesto en un buen número de dramaturgos. De ahí que la dramaturgia de Piñera vuelva a adquirir relieve protagónico, desde El arropamiento sartorial en la caverna platómica y Las escapatorias de Laura y Olga, a su teatro inconcluso, que sirve de cierre. Incluye este volumen el análisis de textos de José Triana, Abelardo Estorino, Héctor Quintero, Nicolás Dorr, David Camps, José Milián, Eugenio Hernández Espinosa y algunos otros.

Fuera de Cuba comienza a consolidarse la dramaturgia del exilio, con nuevas contribuciones de Leopoldo Hernández, Juego de damas de Julio Matas y Funeral en Teruel y Ojos para no ver de Matías Montes Huidobro. A esto se unen la presencia escénica de José Corrales, Manuel Pereiras y el estreno de El Super de Iván Acosta La llegada al exilio de René Ariza con sus minidramas, algunos de ellos escritos en prisión en Cuba, Jorge Valls con Los perros jíbaros y José Fernández Travieso con Prometeo, escritas en similares circunstancias, amplían el montaje escénico de una Cuba detrás del telón teatralmente ignorada.

Estos cuatro volúmenes representan una conjunción del análisis teatral dentro del contenido histórico en que se desarrolla, en un afán de dilucidar la persona, vida y máscara del teatro cubano.

Friday, March 21, 2008

Lina: Diario las Américas.


DIARIO LAS AMÉRICAS
Publicado el 03-19-2008

Lectura dramatizada de Lina

Por Luis de la Paz

El Instituto Cultural René Ariza (ICRA) anunció la tercera lectura dramatizada correspondiente al año 2008, para el jueves 20 de marzo a las 8 de la noche, en Teatro en Miami Studio, 2500 SW 8 Calle (Segundo piso). En esta oportunidad se realizó la lectura de “Lina” del escritor Marcos Miranda bajo la dirección del propio autor.

Lina”, podría resumirse, como el reflejo del esplendor de una estrella de la radio, el cine y la televisión en la Cuba del 59, y de la decadencia de su extraordinaria carrera por la manipulación psicológica de su marido, que unida a las garras de la maquinaria política del régimen comunista, destruye no sólo su profesión, sino su alma. Conozca desde lo más profundo del interior de Lina, el final de muchas excelentes actrices cubanas,

El autor de esta pieza es el reconocido dramaturgo, actor, guionista, productor y director de teatro, radio y televisión Marcos Miranda, que tiene más de 40 años en la esfera de la cultura. Ha escrito una decena de obras teatrales, entre las que se encuentra “Lina”, Premio Carlos Felipe en el Concurso Internacional de Literatura ACCA 1992. En Puerto Rico produce la Telenovela Señora Tentación y en el año 2003 gana el XVIII Premio de Teatro Radiofónico Margarita Xirgu de la Agencia Española de Cooperación Internacional y Radio Exterior de España. Ha obtenido más de una decena de premios y reconocimientos por su labor como escritor y director. En Miami fue presentador del exitoso programa televisivo Luna Verde.

Lina” contó con un elenco de cinco actores: Eduardo Miguel, Tania Pérez James, Nancy Elías, Marcos Miranda y Omar Pérez. La lectura de “Lina”, será el jueves 20 de marzo a las 8 de la noche en Teatro en Miami Studio, 2500 SW 8 Calle. Entrada gratis, con donación al teatro de 5 dólares.

Monday, March 17, 2008

El elenco de Lina.


En la foto: EDUARDO MIGUEL, OMAR PÉREZ, TANIA PÉREZ JAMES, NANCY ELIAS Y MARCOS MIRANDA.

Lina, es el reflejo del esplendor de una estrella de la radio, el cine y la televisión cubana del 59, y de la decadencia de su extraordinaria carrera por la manipulación psicológica de su marido, unida a las garras de la maquinaria política establecida.


La Lectura de Lina, del excelente dramaturgo Marcos Miranda se presentará el jueves 20 de marzo a las 8 de la noche en Teatro en Miami Studio, 2500 SW 8 Calle. Entrada gratis, con donación al teatro de 5 dólares

Thursday, March 6, 2008

Lina de Marcos Miranda.


Lectura dramatizada, serie Tercer Jueves: es Teatro

El Instituto Cultural René Ariza (ICRA) anuncia la tercera lectura dramatizada correspondiente al año 2008, para el jueves 20 de marzo a las 8 de la noche, en Teatro en Miami Studio. En esta oportunidad se hará la lectura de Lina del escritor Marcos Miranda bajo la dirección del propio autor.

Lina, es el reflejo del esplendor de una estrella de la radio, el cine y la televisión en la cubana del 59, antes del triunfo del castrismo y de la decadencia de su extraordinaria carrera por la manipulación psicológica de su marido, que unida a las garras de la maquinaria política del régimen comunista, destruye no sólo su profesión, sino su alma. Conozca desde lo más profundo del interior de Lina; el final de muchas excelentes actrices cubanas, que creyendo en el “verdor de la palmas” como retórica populista, fueron opacadas, relegadas y despojadas por el realismo socialista del estatus económico que disfrutaban, el glamour, la creatividad, y el talento con el que se habían desarrollado y triunfado en un país democrático; y como el sistema, barrió ferozmente con todo lo que tuviera un matiz de estrellato dentro del arte cubano. A las que fueron, perecieron o aún subsisten en esa monstruosa amalgama en que se ha convertido la cultura cubana, manipulada ideológicamente, va el reconocimiento del autor por el aporte de todas al arte dramático… y para las nuevas generaciones que no vivieron ni conocieron la verdadera historia de la radio y la tv cubana antes de 1959 …sirva de reflexión la lectura de esta obra.

Marcos Miranda. Nació en La Habana. Dramaturgo, actor, guionista, productor y director de teatro, radio y televisión tiene más de 40 años en la esfera de la cultura. Se inicia en el Teatro Universitario de La Habana y desarrolla una amplia labor como guionista y director en el Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRTV) donde se especializa en la adaptación y dirección de obras de teatro universal para ambos medios así como seriales y programas infantiles. En Madrid España, crea la compañía teatral Jóvenes Actores Españoles (JAE) donde imparte clases y desarrolla talentos noveles. En Estados Unidos produce, dirige y escribe televisión radio y teatro. En México dirige la obra teatral Entre Mujeres para la empresa Televisa durante siete años. Ha escrito una decena de obras teatrales, entre las que se encuentra Lina, Premio Carlos Felipe en el Concurso Internacional de Literatura ACCA 1992. En Puerto Rico produce la Telenovela Señora Tentación y en el año 2003 gana el XVIII Premio de Teatro Radiofónico Margarita Xirgu de la Agencia Española de Cooperación Internacional y Radio Exterior de España. Ha obtenido más de una decena de premios y reconocimientos por su labor como escritor y director. Es profesor de la Universidad de Miami donde imparte: Locución, Artes Escénicas, Guión y Dirección de TV.

Lina cuenta con un elenco de cinco actores. Eduardo Miguel, Tania Pérez James, Nancy Elias, Marcos Miranda y Omar Pérez

Lectura de Lina, jueves 20 de marzo a las 8 de la noche en Teatro en Miami Studio, 2500 SW 8 Calle. Entrada gratis, con donación al teatro de 5 dólares.

Friday, February 29, 2008

Chéjov análisis y despedida.

Foto: Ernesto García. Anniamary Martínez y Christian Ocón en la obra 'El arreglo', una de las piezas del montaje 'Improvisando a Chéjov'.




"Que yo no estoy muerto"

De los clásicos a una buena rumba: la nueva puesta en escena de Teatro en Miami Studio.

Por Rodolfo Martínez Sotomayor.
publicado en ENCUENTRO EN LA RED el 28 de febrero de 2008.




El escritor norteamericano Norman Mailer, quien era gran conocedor de la vida y obra de Antón Chéjov, contaba que León Tolstói le había dicho al joven Antón que éste era tan mal escritor como William Shakespeare. Confundido y a la vez sintiéndose halagado por esa extraña sentencia, dice Mailer que Chéjov salió gritándole al viento: "¡soy tan mal escritor como Shakespeare!". Tolstói lo había comparado con el genial dramaturgo inglés, a quien Chéjov admiraba y el autor de La guerra y la paz consideraba un escritor menor.

Nunca imaginó Chéjov que a 104 años de su muerte y muy lejos de Moscú, en un audiovisual que da inicio a un montaje teatral, estaría junto a Shakespeare, Lorca, Moliere, Ibsen y otros geniales dramaturgos fallecidos, defendiendo su derecho a ser representados.

Al final de la disputa, Chéjov, quien guardaba silencio, tal vez una alusión indirecta a la modestia del autor de El jardín de los cerezos, fue el seleccionado para asombro de todos. Así dan inicio las piezas breves y cuentos cortos convertidos en una puesta que, en versión de Ernesto García y bajo su dirección, tuvo su presentación en la sala Teatro en Miami Studio con un público que colmó el lugar.

Chéjov decía que, al escribir, confiaba en que el lector añadiera por su cuenta los elementos subjetivos que faltaran al cuento. Propósito que se extendía a su dramaturgia. Por lo que uno de los principales logros de Ernesto García en estas cuatro versiones, es esa visión de mayor universalidad y contemporización que le imprime a la puesta. Lo que justifica el título en que las agrupa: Improvisando a Chéjov.

Cuestión de estilo

La primera pieza es La audición, donde una actriz busca su realización y logra conmover a una fría dramaturga con la pasión que imprime en su empeño. Los juegos de apropiación e intertextualidad de otras obras de Chéjov son utilizados de forma precisa, como en el monólogo final donde Sandra García, con magistral interpretación en su papel de Nina, pregunta: "¿Para qué vivimos? ¿Para qué sufrimos?, ¿si tan sólo supiéramos?; el dolor, el sufrimiento humano, siempre hay un sueño final".

La proyección de imágenes de gran impacto, como una de la crisis de los balseros en 1994, donde una multitud rodea a una inmensa balsa en una calle habanera, es una evocación de esos sueños rotos más allá de la Rusia zarista del siglo XIX.

La institutriz o Poquita cosa, un relato sabiamente elaborado con diálogos que facilitan su conversión a pieza teatral, brinda al espectador el conflicto entre poder y sumisión, entre docilidad y soberbia. García transforma al personaje masculino, quien narra la historia en el cuento original, en una mujer inválida que lleva a su sirvienta a situaciones extremas de humillación para aleccionarla.

Este cambio permite la subliminal paradoja de la arrogancia desde una posición de debilidad, de limitación física. "Si presumes de inferior, es exactamente igual cómo la gente te va a tratar", dirá la Señora. Una sentencia se resume en gran parte la esencia de la pieza. Farsa esta que cuenta con la notable actuación de Ivette Kellems, en el papel de la Señora, y Marcia Stadler, como la sirvienta.

El duelo o El Oso, comedia en un acto que ha sido una de las piezas más representadas de Chéjov, llevada incluso al cine y la ópera, llega esta vez con la actuación de Cristian Ocón, en el papel de Smirnov, y Sandra García, como Elena. Decir que Sandra tiene un total dominio de la escena, se convierte en lugar común. Esta actriz tiene cualidades interpretativas que hacen difícil la labor de un actor a su lado. Sin embargo, Ocón sale airoso del reto y su desenvolvimiento en el escenario logra que la obra quede con la calidad requerida.

La eliminación de Lucas, el mayordomo, para colocar en su lugar a tres criadas con máscaras que siguen a Smirnov con gestos miméticos y burlescos por todo el escenario, es otra contribución del director, quien gusta evocar dentro de un mismo montaje los inicios del teatro a través de elementos visuales. La utilización de Chéjov para estos experimentos, lo facilita la forma en que están concebidas sus obras, ya que su estilo posee "una llamativa impronta visual", como dijera el director de cine sueco Ingmar Bergman.

Reclamo de vida

Improvisando a Chéjov culmina con El arreglo, una pieza que ilustra el prejuicio del machismo impuesto por la sociedad, que se extiende hasta nuestros días. El personaje del Padre (Cristian Ocón) dibuja con sus parlamentos, de profundidad y brevedad chejoviana, estos falsos valores. "El hombre está obligado a llegar al matrimonio con cierta experiencia en materia de amor", dirá a su hijo, el pequeño Antoniusky, un adolescente que no comprende esa necesidad de perder la virginidad a temprana edad para ratificarse como hombre.

Es de destacar la labor realizada por la joven actriz Anniamary Martínez en la encarnación de Antoniusky. No sólo por su lograda transformación en un papel masculino, sino por la credibilidad y la pasión que impregna al personaje. La hemos visto crecer en su calidad interpretativa desde sus inicios con el grupo Havanafama y su evolución augura un buen futuro en las tablas.

Cristian Ocón alcanza un apreciable desempeño, con muy buenos momentos, como el monólogo final. Un apropiado cierre que se une con los inicios del montaje en esta expresión de incertidumbre: "la vida, los sueños, la esperanza, todo se nos va rápido. La adultez es un mal negocio".

Uno de los momentos de mayor ingeniosidad son los diálogos entre los consagrados dramaturgos fallecidos. Revividos con ese juego de animación en que juzgan severamente el montaje.

La rumba que pone el telón y alegría al cierre, escrita y musicalizada por Ernesto García, sintetiza con sus modernos acordes la certeza del teatro, que se defiende como un personaje con el siguiente estribillo: "que yo no estoy muerto". Un reclamo de vida que se hace realidad con piezas como esta y en cada presentación de Teatro en Miami Studio.

La temporada de Improvisando a Chéjov va llegando a sun fin. Los invitamos a disfrutar de sus últimas funciones, para más información: www.teatroenmiami.org

Wednesday, February 27, 2008

El Ateje: febrero 2008 - mayo 2008.


(Miami, febrero 2008 - mayo 2008)

La revista electrónica de literatura cubana, El Ateje (www.elateje.com) presenta su edición número veinte y uno dedicada al escritor cubano recientemente fallecido Carlos Victoria, con veinticuatro escritos que abordan su arte y vida.

Además se podrán leer textos en las distintas secciones, tres ensayos temáticos, diez narraciones, siete textos poéticos, uno sobre teatro, una entrevista, cinco reseñas literarias, así como una amena sección de libros recomendados, noticias, fichero de autores, enlaces interesantes a otras revistas literarias, prensa hispánica internacional y arte en general.

Esperamos que el número sea de su agrado.

Luis de la Paz y Jesús Hernández. Editores

Saturday, February 23, 2008

Cartelera teatral de Havana Fama.

Foto: Archivo de HavanaFama.

“Teatro a una voz” y un estreno.


VII Festival Latinoamericano del Monólogo

La Compañía Teatral HAVANAFAMA anuncia la presentación del “VII Festival Latinoamericano del Monólogo” titulado “Teatro a una voz”.

El objetivo de HAVANAFAMA al presentar este Festival anual, es brindar la oportunidad a aquellas personas interesadas en tener un espacio escénico donde exponer y dar a conocer su talento artístico, y al mismo tiempo promover e incrementar el género del teatro en idioma español, dentro de la comunidad hispana de esta ciudad.

Asimismo, a través de este evento, HAVANAFAMA le brindará al espectador la posibilidad de apreciar diversos trabajos teatrales, tales como comedias, melodramas, tragicomedias, etc., en mano de múltiples actrices, actores, directores y escritores de diferentes nacionalidades y así conocer otros folklores, costumbrismos y tecnicismos escénicos de diversos países latinoamericanos.

Además de la presentación de monólogos, serán ofrecidos varios talleres de perfeccionamiento, los que representan una oportunidad única de enriquecimiento artístico de los asistentes, ya que serán brindados por reconocidos profesionales idóneos, con reconocida experiencia internacional. Los inscriptos al Festival tendrán acceso gratuito a los talleres, mientras que el público en general también podrá participar de los mismos por un precio muy conveniente.

Este Festival, que se presenta por tercera vez consecutiva en la ciudad de Miami, se realizará en el “Havanafama Teatro Estudio”, ubicado en el 1165 SW 6th. St. Miami, Florida, desde el 11 al 27 de Abril de 2008 en los horarios: Viernes y sábados a las 8:00 pm y los domingos a las 5:00 pm. Cada día se ofrecerán cuatro monólogos interpretados por diferentes actores y la admisión general será de $15.00. Se ofrece un precio especial para boletos a múltiples funciones.

Havanafama y ArtDeco Producctions presentan la comedia, “El Convento de San Toleto”, escrita por Maritza Ravant e interpretada por un gran elenco de actores, todos bajo la dirección de Juan Roca. La obra se estrena el día 8 de Marzo hasta el 6 de Abril de 2008. Viernes y S·bados 8:30 pm, y Domingos 5:30 pm.

Para mayor información de ambos acontecimientos, por favor comuníquese con nosotros a los teléfonos (786) 319-1716 ó (305) 324-1300, por e-mail a flm@havanafama.com, en el sitio web del Festival www.flm.havanafama.com o al website de Havanafama, también puede hacerlo por carta a nuestra dirección postal: Havanafama 1165 SW 6th St, Miami, Florida 33137.

Literatura cubana: Letras bajo fuego cruzado.

Portada de la novela Memorias de una bodega habanera de Ernesto González.



Ernesto González, escritor cubano, Licenciado en Información Científica por la Universidad de La Habana y autor de varias novelas. Fue finalista en el Concurso Novedades-Diana en México, por su novela “Las propinas de Yoko Ono”. El autor ha publicado cuatro de sus novelas en BookSurge, y poesía, ensayo y cuento corto en la prueba de eficiencia de español editada por Riverside Publishing. Actualmente reside en Chicago donde ha publicado poesía, cuentos y una novela por entregas en la revista bilingüe En la vida, y ha enseñado español en la East-West University y la escuela de idiomas Cultural Exchange. Trabaja como editor-traductor en el periódico en español Hoy, del Chicago Tribune.

Para más inforrmación sobre sobre la obra de Ernesto González visite: CubaUnderground.

Friday, February 22, 2008

Un proyecto de vida.

Foto: Ernesto García.

Un proyecto de vida: Teatro en Miami Studio.

Por. Yvonne López Arenal.

Volver los ojos atrás y repasar la historia de Teatro en Miami Studio, es revivir momentos de absoluta entrega, es reconocer el talento, la creatividad y el ingenio. Los artífices de este proyecto son Sandra y Ernesto García, ambos con su quehacer teatral y su tesón, han ido creando una estética, que no está limitada al sentido tradicional del diálogo, mucho menos al actor que se mueve a capricho de una indicación o formalismo básico. Sus interesantes propuestas integran animaciones, multimedias y canciones que apoyan el trabajo del equipo y dan sentido al carácter ritual de cada pieza, porque cada una de ellas, es un acto de fe. He sido testigo de la etapa fundacional de esta sala, pero como muchos ya saben el trabajo de estos artistas no comenzó con la apertura de este acogedor espacio, aclaro esto, pues la trayectoria y formación de ambos, ha sido determinante en el éxito de la compañía y de sus actores. Sandra tuvo la oportunidad de formarse con Raquel Revuelta y luego trabajó con directores de la estatura de Vicente Revuelta, entre otros importantes directores de la escena cubana. Ernesto García, unos años después recorrió un camino similar con los antes mencionados maestros, además de su formación como músico y estudiante de Historia del Arte, por mencionar sólo una parte de su aprendizaje. Posteriormente ya viviendo en los Estados Unidos, crearon una página cibernética, que aún permanece en la red, dándole un apoyo incondicional al teatro local e intermacional. Siguiendo ese espíritu de colaboración han establecido una sistemática programación que alternan con lecturas, clases, talleres, puestas en escena, de su compañía y de otros teatristas locales y foráneos. Lo que finalmente ofrece una variada e interesante programación al público miamense, y abre oportunidades a proyectos de la comunidad teatral.

En estos momentos Teatro en Miami Studio repone una obra que se anticipó a la apertura de la sala "Improvisando a Chéjov", dirigida por este matrimonio y escrita por Ernesto, a partir de varias obras del autor ruso. La puesta es un interesante ejercicio de estilo, que han ido enriqueciendo desde su estreno mundial en el teatro Byron Carlyle, de Miami Beach. La obra permanecerá por dos fines semanas más en cartelera. Ojalá el público y los teatristas del área apreciemos y apoyemos este despliegue de amor por el teatro.

Funciones Viernes y Sábados a las 8:30 pm. Para información 305- 551 7473 o visite www.teatroenmiami.org

Wednesday, February 20, 2008

Por el teatro.

Foto de ensayo por: Jesús Hernández. Luis de la Paz en primer plano. Bernardo Bernal, Olga Lastra, Javier Cruz, Nirma Necuze y Maricela Espinosa.

Publicado en el
Diario Las Américas
02-19-2008

Tercer jueves por el buen teatro
Por Jesús Hernández

Reconocer, divulgar y promover la obra de artistas cubanos exiliados han sido los pilares principales del Instituto Cultural René Ariza (I.C.R.A.). Faenas que se juntan en la serie de lecturas dramatizadas Tercer jueves es teatro por tercer año consecutivo y presenta El vestido rojo del dramaturgo cubano José Corrales (1937- 2002) el jueves 21 a las 8 p.m. en la sala Teatro en Miami Studio.

El vestido rojo es una extraña pero emotiva pieza que propone un intrincado desafío a la imaginación”, explica Luis de la Paz, administrador de la organización cultural y director de la lectura. “Está ambientada en Cuba hacia los años 1940. Dos personajes, Amanda y Amador, parece que estuvieron envueltos en eventos violentos, mientras Estela, pudo haber sido testigo de los hechos. El resto, Emilio y Eulalia, intentan dilucidar lo que realmente pasó. La trama y el desarrollo de esta obra tienen sus antecedentes en el teatro absurdo y en el teatro dentro del teatro”, afirma.

El engranaje de una lectura dramatizada tiene visos de puesta en escena. Sobre todo las que presenta esta serie. No se trata de una lectura fría. Los lectores son actores que interactúan y hay un director que les indica cómo hacerlo. “El elenco lo integran Olga Lastra, Javier Cruz, Maricela Espinosa, Bernardo Bernal y Nirma Necuze”, adelanta Luis. “Son talentosos alumnos de Sandra García de Teatro en Miami. Un grupo dispuesto a trabajar gratis, literalmente por amor al arte, a los que les estamos muy agradecido”.


Luis ha escrito muchas reseñas sobre puestas en escena como espectador y hay una pregunta inevitable. Cómo se siente Luis al otro lado del proscenio como director, aunque no sea una puesta completa. “Es otra faceta en mi vida”, contesta, “digamos algo improvisada y ocasional, dictada por las circunstancias. El I.C.R.A. necesitaba que alguien dirigiera algunas de las lecturas y eso precipitó mi primera incursión en tales menesteres con La Diva en la octava casa (el año pasado)”, de Héctor Santiago. Lectura que propició la puesta en escena y estreno mundial de la pieza por el director Juan Roca.

“Lo importante es que estoy contribuyendo de alguna manera, colocando mi granito de arena, a promover el teatro cubano. Cuando escribo una reseña evalúo lo que otros hacen y formulo una opinión. Sólo eso, una opinión. Ahora, al frente de esta pieza, pongo en consideración de otros periodistas y el público una obra de Corrales nunca antes vista en Miami. En esta oportunidad les toca a otros evaluar mi trabajo”, comenta Luis.

No es fácil dirigir ¿Ha cambiado su percepción sobre la dirección? “No”, contesta rotundamente. “Las dificultades, la falta de recursos y otros obstáculos no son razones para entregar un trabajo deficiente. El director tiene la responsabilidad de escoger un texto de calidad y armar una propuesta digna, más allá de toda dificultad. De manera que mi percepción sobre la dirección no ha cambiado, pero sí se ha engrandecido mi admiración por los que realizan ese trabajo”.

¿Se animaría Luis de la Paz a dirigir una puesta completa? “Me gustaría decir que no, pues es una tremenda responsabilidad. Pero, ¿por qué no? Sería renunciar a un gran desafío y mi temperamento no lo permite. Lo que sí puedo anticipar es que de hacerlo, sería una obra escrita por un dramaturgo cubano del exilio”.

Luis resume la serie de lecturas dramatizadas del ICRA como una contribución a mantener vivo el teatro de autores cubanos exiliados. “Creo que esta tercera serie de lecturas marca la consolidación de un proyecto maravilloso”, alega.

“Seleccionamos las obras y las presentamos modestamente. Algunos directores (muy pocos, por cierto) asisten a las funciones. Ojalá se repita la experiencia que tuvimos con Juan Roca el año pasado”

“En los festivales y la cartelera teatral de cualquier país del mundo, los autores locales son el gancho para atraer al público”, comenta Luis sobre el porqué la mayoría de los directores en Miami ignoran a los escritores del patio y apuestan por obras probadas en otros lugares.

“Aquí piensan que lo foráneo es más interesante. Las lecturas que el I.C.R.A. hace demuestran que tenemos teatro de calidad. Queda a merced de los que poseen los medios representar las obras. Nosotros, al menos, lo intentamos con las lecturas dramatizadas”.

“En marzo tendremos a Marcos Miranda al frente de Lina, una obra suya”, adelanta Luis. “Luego seguiremos con Siempre tuvimos miedo de Leopoldo Hernández, dirigida por Juan Roca; Capricho en rojo de Carlos Felipe, que dirigirá Yvonne López Arenal; y una pieza aún por definir de José Triana, que dirigirá Marcos Miranda.

En la cajita: Artículo de Arturo Arias Polo publicado en El Nuevo Herald, el jueves 21 de febrero de 2008.



El vestido Rojo.
en Teatro en Miami Studio, 2500 S.W. Calle 8, 2do. Piso, (305-551-7473) jueves 21, 8 p.m. Donación al teatro de 5 dólares.

Tuesday, February 19, 2008

Homenaje.

Cómo fue...

A 45 años de la muerte del Benny, una crónica que termina con la foto de su 'tránsito' al más allá.

Artículo Publicado en ENCUENTRO EN LA RED.
Para leer el artículo completo, haga click en este enlace.

martes 19 de febrero de 2008
Mario García Joya, Miami
MÚSICA

"...Pocos días después estábamos en el famoso Salón del Mamoncillo, de la cervecería Polar: Carlos Franqui, Vicente (Mateo) Báez, Edith Sorel (1), René Depestre, Ramón Suarez, —es posible que también haya estado Jaime Saruski—, y yo. Lo esperábamos para filmarle una entrevista. Se trataba de un documental que estaba realizando Edith para Carlos. Benny no asistió a la cita —fue Castellano quien vino— y supimos que estaba hospitalizado y muy enfermo. Cuatro días después, el 19 de febrero del 1963, murió en La Habana..."

Sunday, February 17, 2008

Ensayo: El vestido rojo.

Foto de ensayo por: Luis de la Paz. Bernardo Bernal, Olga Lastra, Javier Cruz, Nirma Necuze y Maricela Espinosa.

Tercer jueves: es teatro.

El vestido rojo de José Corrales.

Dirección: Luis de la Paz.

Elenco:

Olga Lastra.

Bernardo Bernal.

Nirma Necuze.

Javier Cruz.

Maricela Espinosa.

Luces y sonido:

Ernesto García.

Lectura de El vestido rojo de José Corrales, jueves 21 de febrero a las 8 de la noche en Teatro en Miami Studio, 2500 SW 8 Calle. Entrada gratis, con donación al teatro de 5 dólares.

Para más información escribanos a los siguientes correos:

ICReneAriza@aol.com
Icreneariza@gmail.com

Friday, February 15, 2008

El Vestido Rojo.


Tercer jueves: es teatro

Les recordamos la segunda lectura dramatizada correspondiente al año 2008. En esta oportunidad se hará la lectura de El vestido rojo del dramaturgo José Corrales (Guanabacoa, Cuba, 1937-New York, USA, 2002) bajo la dirección de Luis de la Paz.


Elenco:


Olga Lastra.


Bernardo Bernal.


Nirma Necuze.


Javier Cruz.


Maricela Espinosa.


Luces y sonido:


Ernesto García.


El vestido rojo. Ambientada en Cuba, a finales de los años 40, El vestido rojo es un intrincado desafío a la imaginación. Tensa, inquietante, dentro de la corriente del teatro del absurdo, propone un juego macabro donde los espectadores tienen la última palabra.


José Corrales. Poeta, actor y ensayista y una de las figuras más notables del teatro cubano. En el exilio, a donde llegó en 1965, escribió junto a Manuel Pereira Las hetairas habaneras, que tuvo un marcado éxito en Nueva York. La producción literaria de José Corrales incluye más de veinte piezas, entre ellas Un vals de Chopin, considerada por el escritor y crítico Pedro Monge Rafuls como “una de las mejores y más experimentales entre las obras cubanas escritas en el siglo pasado”. Esta pieza fue seleccionada por José Triana para la antología de obras en un acto, publicada por Ollantay Press. Otras de sus importantes piezas son Bulto mortal, El palacio de los gritos, Temporal y El vestido rojo. Como poeta escribió varios libros, entre ellos ¿Dónde estoy?, Las hambres terrestres y Los trabajos de Gerión. Su primera obra estrenada en el exilio, Juana machete, fue llevada a escena por el Dume Spanish Theater, bajo la dirección del propio Dumé.


Luis de la Paz. La Habana, 1956. Escritor y periodista cubano radicado en Miami. Salió de Cuba durante los dramáticos sucesos de la embajada del Perú y el posterior éxodo del Mariel, en 1980. Fue miembro del consejo de editores de la revista Mariel y de Nexos de difusión electrónica. En la actualidad es columnista de Diario Las Américas y edita El ateje, publicación cibernética. Sus libros comprenden Un verano incesante, El otro lado y la recopilación de textos y documentos Reinaldo Arenas, aunque anochezca. Es miembro de la directiva del Instituto Cultural René Ariza (ICRA), para la que dirigió la lectura dramatizada de La Diva en la octava casa de Héctor Santiago.


Lectura de El vestido rojo de José Corrales, jueves 21 de febrero a las 8 de la noche en Teatro en Miami Studio, 2500 SW 8 Calle. Entrada gratis, con donación al teatro de 5 dólares.


Para más información escribanos a los siguientes correos:

ICReneAriza@aol.com
Icreneariza@gmail.com

Tuesday, February 12, 2008

José Martí en el Teatro cubano.

Foto: Asela Torre. Un objeto de deseo. Nattacha Amador, Yamilé Amador y Jorge Hernández.

“Un objeto de deseo”: una obra controversial.
Publicado el 23 de Febrero de 2006 en el Diario las américas.
por Uva de Aragón


El próximo sábado 25 de febrero a la 1 p.m. el profesor Luis F. González-Cruz presentará en Ediciones Universales “Un objeto de deseo”, obra de teatro de Matías Montes Huidobro, recién publicada por esa casa editorial. La puesta en escena tuvo lugar el pasado mes, en el marco del Congreso “Celebrando a Martí”, bajo la dirección de Maria Salas-Lanz, y con las actuaciones de Jorge Hernández, Nattacha Amador y Yamilé Amador.

Por muchos años hemos seguido la trayectoria de Montes Huidobro como crítico literaria, académico, dramaturgo, novelista, poeta. Su quehacer en todos estos géneros ha ido siempre acompañado por una estrecha colaboración con su esposa, Yara González, crítica literaria por mérito propio, pero también lectora, analista y consejera influyente en la obra de Matías.

En 2004 la pareja dio a la luz, con la firma de ambos, “José Antonio Ramos. Itinerario del deseo. Diario de amor”, texto en que ambos comentan en contrapunto un diario del autor de Caniquí, que tuvimos el honor de presentar en el salón de Ediciones Universales y del que escribimos en estas páginas. En ese libro el juego entre la voz narrativa de Ramos, y las interpretaciones del texto de Matías y Yara, puede leerse como el montaje de una obra de teatro. Apunto este dato porque creo que la base estructural y estilística de “Un objeto de deseo” --posiblemente la mejor pieza teatral y la más innovadora de Matías Montes, que ya tiene a su haber una abundante obra dramática de reconocidos méritos – tiene un antecedente en el libro sobre Ramos.

El personaje central de “Un objeto de deseo” es José Martí, un riesgo poco común en nuestras letras. Llevar a Martí a las tablas en el Siglo XXI no puede reducirse a ofrecer una visión edulcorada del mártir cubano. El autor necesita hallar un balance entre el ser humano y su mito, entre su vida y la interpretación de la misma, entre los tiempos en que vivió y el actual. Montes Huidobro lo ha logrado. También ha querido establecer los nexos que unen a Martí con su obra. Para ello se ha valido de su absoluto dominio de las técnicas teatrales y de su formación como académico y dramaturgo.

Los otros dos personajes de la obra son Carmen Zayas Bazán, la esposa de Martí, y Lucía Jerez, el personaje de su novela Lucía Jerez o Amistad funesta. La crítica ha señalado con anterioridad la correspondencia de los personajes novelados con individuos reales. Si Lucía Jerez fue trazada por el autor con los rasgos que él veía en su mujer, Juan Jerez es el alter ego del propio Martí. Martí, en la obra de Montes Huidobro, se convierte en el objeto de deseo (amoroso, sexual) de estas dos mujeres, Carmen y Lucía, una real y otra ficticia. Aquí, naturalmente, hay una deconstrucción de la escala de valores del siglo XIX y aún de nuestros tiempos, en que son las mujeres las que suelen ser objetos de deseo. Además, se crea un movimiento dentro del texto teatral en que están en juego el tiempo, el espacio, la realidad, la ficción, y la intertextualidad no sólo con poemas y prosas martianas, sino también con artículos de crítica de Montes Huidobro. Para complicar más la madeja, en una introducción al libro de Yara González, la esposa del autor expresa que el tratamiento de la mujer en la sociedad cubana de Matías ha sido coherente desde los años cincuenta pero “que la voz femenina (es decir, la mía), no se sentía aún conforme”, lo cual sugiere su influencia indiscutible en la creación de los personajes femeninos.

Un objeto de deseo” tiene toda la complejidad del neobarroco y toda la apertura del postmodernismo, pues la obra no sólo gira en torno a la relación amorosa de Martí con Carmen Zayas Bazán y la interpretación que los historiadores han ofrecida de la misma, sino que toca otros aspectos de la vida del luchador por la independencia cubana, como el episodio con María García Granados, sus amores con Carmita Mantilla, la posible paternidad de Martí en el caso de María Mantilla, su amistad con Fermín Valdés Domínguez. Pese a que todos estos pasajes de la vida de Martí han sido extensamente examinados por biógrafos y escritores desde hace más de un siglo, Montes Huidobro añade una mirada interpretativa con sugerencias novedosas, lo cual se facilita en una obra de ficción, basada en la realidad histórica, pero no sujeta a la misma. Estas insinuaciones le dan una sentido de apertura a este teatro dentro del teatro, estas imágenes ante un espejo, en que se confunden la realidad y su reflejo.

Algunos prefieren la visión hagiográfica de Martí. El Martí héroe, el del mito fundacional de la nación, mil veces manipulado para acercarlo al discurso que a cada cual conviene. Aparte de los muchos méritos literarios de esta obra, que merecería sin duda un trabajo más serio que esta breve reseña, yo agradezco la visión de un Martí de carne y hueso, tocado por el genio, sin duda, pero también capaz de sentir amores y desamores, ilusiones y desencantos, y el doloroso conflicto entre el deber patrio y los reclamos de una mujer. Con todo, hay que pensar que “Un objeto de deseo” ha de ser una obra controversial. Matías Montes es de los intelectuales que no busca sólo entretener con su teatro, sino punzar, hacer pensar. Es bueno que así sea

La puesta en escena trajo a la vida a los personajes, y añadió una capa más de complejidad a la obra, pues el director Mario Salas Lanza es sobrino biznieto de Martí, esposo de Nattacha Amador, que interpretó el papel de Carmen. El personaje de Lucía, fue representado por su hija, Yamilé Amador. Esta actuación de madre e hija puede interpretarse como una metáfora de que el personaje martiano (Lucía) fue hija de la mujer real (Carmen). .

Auguramos que la crítica verá que en los momentos actuales Matías Montes Huidobro ha dado un giro en su obra literaria, donde se entrelazan los géneros, y con el que llega a su plenitud creadora con “Un objeto de deseo”.

Monday, February 11, 2008

Ana en el trópico de Nilo Cruz.

Francisco Gattorno en la puesta de Repertorio Español de Ana en el trópico.

En el año 2003 el dramaturgo cubano Nilo Cruz, ganó el Premio Putlizer con la excelente pieza teatral Ana en el trópico. La obra ha tenido una extraordinaria acogida, tanto en el teatro en inglés, como en español .

Su estreno mundial fue en el New Theatre de Coral Gables, en 2002. Al año siguiente fue estrenada en el teatro Royal de Broadway.

La prestigiosa compañía de teatro "Repertorio Español" de New York, fue la primera , hasta donde sé, en llevarla a la escena en español, en 2004. La pieza fue dirigida por el cubano René Buch y protagonizada por el actor también cubano, Francisco Gattorno y la actriz y modelo Denisse Quiñones. En California se presentó la obra en inglés, en la ciudad de Costa Mesa, con un elenco de actores latinos y cubanos, la directora una mexicana. En España también fue llevada a la escena, los protagonistas el cubano Pablo Durán y Lolita la talentosa cantante, hija de Lola Flores.

En estos momentos la obra continúa en cartelera en Miami, es presentada en una sala de la calle 8 "Hispanic Theatre Guild". Los invito a leer la reseña del periodista y escritor, Rodolfo Martínez Sotomayor "Por la puerta del éxito" publicado el lunes del 4 de febrero de 2008 en Encuentro en la red.