Wednesday, November 10, 2010

Entrevista a Miriam Bermúdez.



Ars-Ley; romancing the stage.


Por Sergio González.

“FLORES NO ME PONGAN” de Rita Martin, con las actuaciones de Miriam Bermúdez y Yoan Vega, bajo la dirección de Yvonne López-Arenal, tiene su estreno en el escenario de HavanaFama de Miami este 12 de noviembre, 2010, Miriam Bermúdez encarna a un personaje dentro de una puesta poco tradicional, enfocada a los amantes de las artes escénicas dispuestos a pensar y meditar respecto al mundo que los actores han convertido en una efímera realidad atemporal para el espectador, en base a un rico texto lleno de propuestas interesantes.

Miriam, ¿El personaje fue escrito especialmente para ti?

¬ Siempre he sido una admiradora del estilo narrativo de Rita Martin. Hace alrededor de cuatro años me surgió la idea de presentar una puesta en el Festival del Monólogo que realiza Habanafama en Miami. La llamé y le pedí que escribiera algo para mí. Así nació Flores no me pongan. El texto se convirtió en una lectura dramatizada bajo el auspicio del Instituto René Ariza, pero el sueño de llevarlo a las tablas como un espectáculo unipersonal quedó como un proyecto pendiente. Luego de que terminaran las presentaciones de La Noche de Eva junto a Yvonne López-Arenal pensé que era el momento de Flores no me pongan y que nadie mejor que ella para dirigirme.

Al principio le dimos vueltas al asunto porque íbamos a asumir una puesta que, como La Noche de Eva, recreaba un momento de la vida de una mujer fascinante y muy controversial, Virginia Woolf. Sin embargo la riqueza del texto, y todas las oportunidades que nos daba para una puesta singular, terminó por atraparnos. Concebida en un inicio para un solo actor, Yvonne incorporó un segundo personaje que se encargaría de representar las obsesiones de Virginia Woolf. Para mí, encarar e interpretar momentos de la vida de una mujer a la que persigo desde siempre por lo que representa para su tiempo, para la literatura universal y para las propias mujeres, era un reto sin fronteras.

Con Flores no me pongan, Rita Martin recrea de manera particular el universo de Virginia. Y lo hace trayendo al mismo escenario a la escritora, a su hermano y a su hermana, a sus miedos, fantasmas, delirios, frustraciones, obsesiones. Por tanto, se trata de un texto complejo y a mi entender muy bien logrado cuya interpretación aunada a la utilización de recursos directorales como el butho* y la música han enriquecido mucho a el proyecto.

¿Si cuando leíste el texto te pareció un personaje fascinante, como lo consideras ahora que ha sido moldeado, enriquecido, enloquecido tal vez por el concepto de dirección y de actuación?

¬ Como suele suceder en el teatro cuando se asume un trabajo serio con un equipo profesional Flores no me pongan ha ido creciendo tanto en las tablas, luego de cada ensayo, como dentro mí cuando, cada noche, me despojo de Virginia y regreso a casa. Si al principio me parecía un texto limpio y rico, lleno de puertas por las que pasar y posibilidades para crecer, a estas alturas, con un trabajo de equipo consistente, se ha convertido en un lujo, el alma que cualquier actriz querría poseer.

Yvonne López-Arenal ha logrado una puesta diferente, atrevida. Estoy segura que el público la apreciará en toda su dimensión.

Esta no es la primera obra en que actúas que está basada en conceptos poco tradicionales. Recientemente, en 2009, fuiste una de las protagonistas, como acabas de mencionar, de “La noche de Eva” presentada en el Festival de Teatro Cubano en un Acto, organizado por Teatro Retablo en la ciudad de New York, por la que recibieron el reconocimiento como “Mejor Producción Visitante” (“Outstanding Visinting Production”) que otorga la Hispanic Organization of Latin Actors (HOLA) de New York. Felicidades…

¬ Gracias. Este proyecto sigue activo ya que lo llevaremos a California en marzo del 2011, al Stages Theatre de Los Angeles. Volviendo a “Flores no me pongan”,

Volviendo a “Flores no me pongan”, ¿Cómo nos puedes describir a tu personaje, Virginia Woolf, la célebre escritora quien a 70 años de su suicidio sigue siendo tema de estudio? ¬

Virginia es una mujer dura y frágil a la vez, quien estuvo adelantada a su época por lo que tuvo que sufrir las consecuencias. Un ser atormentado y a la vez capaz de ver la vida con una claridad pasmosa. Una intelectual que arrastró las cadenas de su pasado y de su enfermedad. Sin duda, una de las escritoras más sobresalientes de todos los tiempos.


Mencionaste que un elemento integral de esta obra es el butho, nombre colectivo para diversas actividades, técnicas y motivaciones en la danza y la actuación, que fue calificado como escandaloso (por la sociedad japonesa), violento y sexual, irracional y aterrador…

¬ Hay que recordar que el butoh aparece luego del horrible bombardeo de Hiroshima y Nagasaki y es el resultado de la búsqueda de un nuevo cuerpo, el cuerpo de la postguerra, persiguiendo a través de la improvisación que el cuerpo hable por sí sólo. Si bien es cierto que no somos expertos en esta danza, es real que nos hemos nutrido de elementos básicos para una puesta que se pasea por estados de ánimos muy diversos. El uso del butoh como medio de comunicación con el público y la selección de piezas musicales diversas en forma y en estilo enriquecieron este proyecto.

¿Tienes algún plan inmediato para después de estas funciones?

¬ Seguir trabajando. Quien tiene en el teatro su pasión sabe que es imposible detenerse. Por suerte en mi camino me he encontrado con personas como Yvonne López Arenal que ama el teatro y tiene en él su mayor pasión.


Miriam Bermúdez.

Actriz con una larga trayectoria escénica iniciada en los 80's en su natal Cuba, con “Bodas de Sangre”, dirigida por Berta Martínez en Teatro Rumbo de Pinar del Rio y con el proyecto Puestas Adentro, Asociación Hermanos Saiz.

En Miami ha actuado en el colectivo teatral HavanaFama dirigido y fundado por Juan Roca, en obras de teatro cubano y del repertorio universal, entre ellas: “El Barrio de Colón” de Raúl de Cárdenas, “El último Bolero” de Cristina Rebull y “La Cenicienta en Hialeah” de Roberto Antino, “Las galas del difunto” de Ramón del Vallé Inclán (dirigida por Barbara Safille).

Ha participado en varias Lecturas Dramatizadas del Instituto Cultural René Ariza (ICRA) en las que se destacan “Los Siervos” de Virgilio Piñera y “El mayor general hablará de Teogonía”, ambas piezas bajo la dirección de Yvonne López Arenal. Otros proyectos incluyen “Una rosa para Catalina Lasa” de Rosa Ileana Boudet bajo la dirección de Eddy Díaz Souza y “Day by day” dirigido por Mayra Marrero.


BUTHO: Surge en 1959 en Tokio. Sin ser una danza tradicional japonesa es más bien algo universal, una forma nueva de arte, que no es ni danza ni teatro, con movimientos hipercontrolados, mediante la cual se elimina la distancia entre el actor/bailarín y su cuerpo y entre su cuerpo y el universo.

De temática tan amplia como difusa, tocando aspectos fundamentales de la existencia humana. Asume imaginería juguetona y grotesca, ambientes absurdos o extremos. Es un enigma, un misterio en movimiento. Violento o pacifico, lento o maniático, dolorosamente íntimo o grandiosamente espectacular, improvisado libremente o coreografiado con gestos estilizados. Es un arte que se ejecuta con o sin audiencia. Butoh da la impresión de alejarse de sí mismo, resistiendo toda definición o explicación pero sí transformando profundamente a aquellos que lo experimentan, tanto activa como pasivamente.
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Ars-Ley interview – Noviembre 2010.

1 comment:

grafoscopio said...

Muy hermosa entrevista.
Toda mi admiración, Miri, eres (son) incansables!