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Sunday, November 8, 2009

Noche de Premios 2009.

Fotos dela noche de Premios.

Noche de los "Premios René Ariza" en el Cuban Heritage Collection.

El pasado Viernes 6 de Noviembre se entregaron los "Premios René Ariza" a tres destacadas personalidades del Teatro Cubano: Francisco Morín, Teresa María Rojas y Mario Martín, la actividad tuvo lugar en el recinto del Cuban Heritage Collection de la Universidad de Miami con una concurrida asistencia de público.

El ICRA agradece a "Sazón Goya" y al "Cuban Heritage Collection" por la realización del evento.

Thursday, November 5, 2009

Mario Martín: un as de la representación.

Foto: Bernardo Dieguez. Mario Martín en La Visita de la Vieja Dama dirigida por Rolando Moreno.

Premio ICRA para Mario Martín: un as de la representación
Por OLGA CONNOR.
Especial/El Nuevo Herald

MAÑANA EL INSTITUTO CULTURAL RENE ARIZA, ICRA, PREMIARA ESA VIDA DEDICADA A LAS ARTES ESCENICAS CON EL PREMIO RENE ARIZA 2009

La emoción que se le imparte a un personaje, que toma conciencia dentro de uno para verterla al exterior, es decir, lo que caracteriza a un gran actor, eso es en esencia Mario Martín. Más que una estrella del teatro o la televisión, él es un as de la representación, en todas las dimensiones de la palabra: es además escritor, director, cantante, productor y comediante.

Mañana, el Instituto Cultural René Ariza, ICRA, premiará esa vida dedicada a las artes escénicas con el Premio René Ariza 2009 a Mario Martín, junto con el que se le otorga a otra reina del teatro, Teresa María Rojas, y uno extraordinario a Francisco Morín, el director que los guió a todos desde Prometeo en Cuba.

La cualidad polifacética de Mario Martín se demuestra en que lo mismo pudo darle vida a un personaje capital en la difícil obra Esperando a Godot, de Samuel Beckett, una puesta memorable en el Centro Cultural Latin Quarter, que pudo interpretar en la televisión cubana muchos años antes a un Napoleón Bonaparte, en la obra El hombre del destino, de George Bernard Shaw, como hacer de simpático comediante con Marcos Casanova en Con la frente en el polvo, del Teatro Ocho. ``Casanova es muy estricto como director'', cuenta, ``pero él tenía los bocadillos más deliciosos, que me hacían reír, cosa que le molestaba mucho, porque me salía de situación''.

Trabajó para la radio y televisión en la CMQ hasta 1966, en que salió de Cuba, años de los que tiene una historia gráfica y mental, luego 25 años en la WQBA de Miami y ahora lleva ocho con Radio Caracol. ``Yo hago un programa, Efectos Secundarios, en Radio Caracol, de 2 a 4 de la tarde que es muy entretenido, con el venezolano Eduardo Ortiz , el español José Antonio Ponseti y la productora Keyla Medina-- Rosa'', cuenta. Pero también hace otros trabajos en la emisora y en el teatro. ¿Cómo le queda tiempo para recordar tanto?

``La memoria la tengo dominada'', afirma, ``pero de pronto, cuando cumplí los 70 me entraron unas cositas raras, me sentí que me salté un bocadillo, que para mí es un pecado mortal, fui al médico, porque vi que me temblaban las manos, pero no tenía nada, y en ese momento me estaba aprendiendo unos mamotretos de este tamaño, y me descubren que efectivamente tengo como una especie de doble en el cerebro, tengo doble memoria, una para la obra y otra para la memoria normal''. Cada vez que tenía que olvidarse de una obra para aprenderse otra, el subconsciente se rebelaba y le hacía temblar la mano.

En 1966 llegó a México, con un álbum de fotos y los programas que pudo traer de Cuba, debido a varios amigos y ``Gracias a Raquel [Revuelta], que me concedió un permiso para sacar programas para que pudiera trabajar en México''. Pero en ese país, donde lo acogieron ampliamente, quedó muy poco tiempo. En Miami, en sus comienzos, fue director de teatro en la compañía El Carrusel, que en 1973 puso en el Teatro Gusman de la ciudad la obra de Federico García Lorca, La casa de Bernarda Alba.

También escribe en revistas y telenovelas, Sueños y Corazón de mujer, entre otras. ``Tus personajes cuando tú los creas, tú los manejas, pero nunca te dejes llevar por la emoción'', advierte, ``tú estás preparando escenas, tú quieres llegar al rol, sobre una mujer que está enamorada (...) pero si te pones a llorar, contraes todos los músculos internos inconscientemente (lo que le dejó un horrible dolor de espaldas). Pero es que te dejas llevar, pero no puedes dejar que ningún personaje te domine, porque cometes injusticias con los demás actores''.

Un pilar de la zarzuela, tanto en La Habana como en Miami con Pro Arte Grateli, espera ahora a Miguelito de Grandy, que le ha prometido que vendrá una vez más para hacer La verbena de la paloma el próximo enero. ``Cuando me vaya podrán decir: `Ahí se fue una persona realizada ', porque todito lo que le pedía a Dios, todito me lo concedió. Y a veces tengo que decirle a Dios, `para, para, para', de tanto que me ha dado''. •

Premios René Ariza 2009, a los actores Teresa María Rojas y Mario Martín, Premio Extraordinario René Ariza 2009 al director Francisco Morín, mañana a las 6 p.m., en Roberto C. Goizueta Pavilion, Cuban Heritage Collection Otto G. Richter Library, 1300 Memorial Drive, 2 piso, Coral Gables, Florida. Reservaciones: (305) 284-4008

Tuesday, November 3, 2009

Rara Avis: Su amor por volar.

Teresa María Rojas. (cortesía TuMiamiblog)

Francisco Morín

Mario Martín


El Instiuto Cultural René Ariza concluye el año con la entrega del "Premio René Ariza" y se prepara para su ciclo de lecturas. Reciben el premio tres destacadas personalidades de nuestro Teatro. En ellos brilla el talento, lo exepcional, se conectan con el aura inigualable de René Ariza, nos han dejado regodearnos en goces estéticos, nos han extasiado en el vicio y el despliegue del arte escénico. Merecen nuestra admiración, merecen el júbilo desbordante de nuestra comunidad y sus colegas. Se alzan como "Rara Avis" aman volar aunque sean flores .



El Instituto Cultural René Ariza y el The Cuban Heritage Collection

lo invitan a la entrega del
Premio Extraordinario René Ariza 2009
al director
Francisco Morín

Premios René Ariza 2009
y a los actores
Teresa María Rojas y Mario Martín

Viernes, 6 de noviembre de 2009 6:00 p.m.

Roberto C. Goizueta Pavilion, Cuban Heritage Collection Otto G. Richter Library
1300 Memorial Drive, 2º piso, Coral Gables, Florida RSVP al 305-284-4008 ó chc@miami.edu

Friday, October 30, 2009

Premio René Ariza en Noviembre 6 de 2009.

Foto: Mario García Joya. René Ariza

El Premio René Ariza es también un homenaje al propio Ariza.

"Todos tenemos un Ángel negro y un Ángel de luz, hay gente que se le declara más que a otros"


René Ariza.


El Premio René Ariza se entrega a personalidades de la cultura cubana en el exilio que con su trayectoria han contribuido de forma extraordinaria al Teatro Cubano.

Este año los galardonados son:

La escritora, actriz, directora y profesora de teatro, Teresa María Rojas y el escritor, actor y locutor Mario Martín. La premiación se llevará a cabo en el Cuban Heritage Collection de la Universidad de Miami, 1300 Memorial Drive, 2º piso, Coral Gables, el viernes 6 de noviembre, a las 6 de la tarde. El ICRA otorgó, además, el Premio Extraordinario René Ariza al director Francisco Morín, una de las figuras fundamentales del teatro cubano.

El acto de entrega se hará en el Roberto C. Goizueta Pavilion, de la Cuban Heritage Collection, parte de la Otto G. Richter Library, de la Universidad de Miami y contará con la presencia de los galardonados y la participación de Matías Montes Huidobro, Olga Connor y Larry Villanueva, quienes pondrán en perspectiva y contexto, la labor de los premiados. Más información en el (305) 323-9671.

El Instituto Cultural René Ariza y el The Cuban Heritage Collection

lo invitan a la entrega del
Premio Extraordinario René Ariza 2009
al director
Francisco Morín

Premios René Ariza 2009
y a los actores
Teresa María Rojas y Mario Martín

Viernes, 6 de noviembre de 2009 6:00 p.m.

Roberto C. Goizueta Pavilion, Cuban Heritage Collection Otto G. Richter Library
1300 Memorial Drive, 2º piso, Coral Gables, Florida RSVP al 305-284-4008 ó chc@miami.edu

Monday, October 19, 2009

PREMIOS RENÉ ARIZA: CEREMONIA.

PREMIOS RENÉ ARIZA 2009

El premio René Ariza está dedicado a
reconocer la trayectoria de destacadas personalidades de nuestra cultura.


El Instituto Cultural René Ariza (ICRA)


y el

The Cuban Heritage Collection


lo invitan a la entrega del

Premio Extraordinario René Ariza 2009

al director

Francisco Morín


Premios René Ariza 2009

y a los actores

Teresa María Rojas y Mario Martín


Viernes, 6 de noviembre de 2009

6:00 p.m.

Roberto C. Goizueta Pavilion, Cuban Heritage Collection

Otto G. Richter Library

1300 Memorial Drive, 2º piso, Coral Gables, Florida

RSVP al 305-284-4008 ó chc@miami.edu antes del viernes 31 de octubre

http://library.miami.edu/chc/

Thursday, September 3, 2009

PREMIOS RENÉ ARIZA 2009.


EL INSTITUTO CULTURAL RENÉ ARIZA ANUNCIA LA ENTREGA DE LOS PREMIOS "RENÉ ARIZA".

La premiación se llevará a cabo en el Cuban Heritage Collecttion de la Universidad de Miami el viernes 6 de noviembre de 2009.

"Premio Extraordinario René Ariza" al director Francisco Morín.


"Francisco Morín la gran leyenda viviente del teatro cubano. Un hombre de su tiempo, que se proyectó con visión sobre el futuro. Rebelde, exigente, transgresor, insatisfecho y vital, Morín despierta el entusiasmo entre los dramaturgos y directores de distintas generaciones, quienes ven en esta figura, el retrato del esfuerzo personal, la calidad artística y la persistente lucha por mantener en alto un género difícil y poco apreciado..." ( fragmento de la entrevista realizada por Luis de la Paz para la revista El ateje.)

En el mes de junio de este año , Francisco Morín recibió el Premio "La Avellaneda" otorgado por el Centro Cultutral Cubano de New York.

"Premio René Ariza" para la actriz, directora y poeta Teresa María Rojas.



Teresa María Rojas, poeta, actriz, directora, maestra de teatro consagrada sobre todo a formar actores por medio del Grupo Prometeo, que ella dirigió. Teresa María quien desde 1972 dictó cursos de actuación en el Miami Dade Community College, ha sido responsable de más de 80 puestas en escena en Miami. Entre los autores cuyas obras han representado sus alumnos figuran José Triana, Virgilio Pinera, Lydia Cabrera, Tomás Fernández Travieso, Gertrudis Gómez de Avellaneda, Orlando González Esteva, Matías Montes Huidobro, Abilio Estévez, Reinaldo Arenas, Carlos Felipe, Teté Casuso e Ignacio Medrano. Rojas y sus discípulos incluso han concebido puestas en escena de naturaleza colectiva. Su acertada labor formando actores puede reconocerse en el resultado alcanzado por sus alumnos en la escena. Dirigió A Bicycle Country, pieza premiada de Nilo Cruz. Su dedicada y estraordinria carrera se extiende al cine y la televisión. Entre sus trabajos en estos medios se destaca su trabajo en Azúcar amarga bajo la dirección del director cubano León Ichaso. En el año 2008 interpretó uno de los roles protagónicos en La repetición de Antón Arrufat bajo la dirección de Frank Quintana.

"Premio René Ariza" para el actor, director y escritor Mario Martin.



Mario Martín Actor, locutor, productor de radio y televisión, director y escritor cubano de extensa trayectoria artística, tiene una de las carreras más versátiles del mercado hispano. Sus créditos incluyen grandes premios y reconocimientos en el área de la radio, cine, televisión, y teatro. Mario Martín no sólo logró obtener éxito en su Cuba libre natal, sino que también hoy goza de un gran prestigio en el extranjero, por ser uno de los pioneros que plantó base sólida para el desarrollo de la cultura y la industria del entretenimiento en Miami. Formó y capacitó a actores que hoy siguen trabajando en el medio. En el cine ha protagonizado “Desnudo en el Trópico”, “El Anillo”, y “La Zapatera Prodigiosa”, entre muchas. Ha representado grandes personajes en telenovelas y miniseries de gran fama internacional como: “Al Filo de la Muerte”, “El Magnate”, “Morelia”, “Mi Pequeña Soledad”, “Más Allá del Puente”, y “Aguamarina”. Su inigualable trabajo como actor de teatro, cine y televisión le han valido excelentes críticas de la prensa. Para el teatro ha personificado una infinita lista de puestas teatrales: “Esperando a Godot”, “Con la frente en el Polvo”, “El Diario de Ana Frank”, “Medea”, “Doña Rosita la Soltera”, entre sus mas memorables. De su pluma de escritor han salido radio y telenovelas exitosas en Los Estados Unidos y el mundo entero como “Sueños”, “Verónica Angustia”, “La Pasión de Silvia Eugenia”, “Mujeres de Hoy”, “El Esposo Robado”, la inolvidable adaptación radial de “Esmeralda”, y la primera telenovela que se grabó en Miami, “Santa Bárbara” donde compartió créditos como escritor junto a Olga Ruilópez y Lilia Lazo. Por años se ha mantenido como uno de los principales escritores de la popular TeleRevista, donde en cada edición se publica una de sus cortas novelas e interesantes artículos de Farándula, Teatro, Cine y Televisión. Fue el productor del popular programa de Caracol Radio, Pase la Tarde, donde diariamente sobresalía “Historias de la Propia Vida”, un espacio de pequeñas historias dramatizadas, interpretadas por los mejores actores de Miami. Su voz la hemos escuchado en miles de películas dobladas al español y comerciales. Su obra teatral “Mi hijo no es lo que parece” se mantiene en los Record Guiness como la obra teatral en español que más ha durado en cartelera (5 años) en Los Estados Unidos. Por más de veinte años, dirigió el programa radial: Noticias de Cine, TV y Teatro para WQBA 1140 AM. Actualmente comparte micrófono en el programa de Caracol Radio, Efectos Secundarios. Mario Martín es miembro honorífico de Splendor of the Arts, Inc. y forma parte del comité de los diez Asesores Profesionales de Splendor of the Arts, Inc. y de Los Talleres de “El ESTUDIO del Artista”. Recientemente interpretó al sacerdote Benigno en La visita de la vieja dama del escritor suizo Friedrich Dürrenmatt y dirigida por Rolando Moreno.

Para más información: ICReneAriza@aol.com

Monday, November 10, 2008

Noche del Premio René Ariza.


Foto. Mario García Joya. Pedro Monge Rafuls En el Cuban Heritage Collection. La noche del Premio René Ariza.



Fotos: Mario García Joya.


Olga Connor
Publicado en el Nuevo Herald.
Noviembre 11, 2008.

HOMENAJE DE ICRA A PEDRO MONGE RAFULS

Un homenaje muy merecido del Instituto Cultural René Ariza (ICRA) recibió el dramaturgo Pedro Monge Rafuls, que se llevó a cabo en la Colección de la Herencia Cubana de la Biblioteca de la Universidad de Miami el jueves pasado. Después de la bienvenida de Esperanza B. de Varona, directora de la Colección, Lesbia Orta Varona, su bibliógrafa, presentó a los participantes del acto: Yvonne López Arenal, presidenta del ICRA, el escritor Matías Montes Huidobro y Luis de la Paz, quien presentó la placa conmemorativa.

Orta Varona explicó el alcance de la colección de teatro cubano que tienen en sus archivos. Montes Huidobro se refirió en primer lugar a la labor de divulgación que ha realizado desde 1993 Monge Rafuls, con la publicación de Ollantay, revista que incluye a autores de la diáspora y de otras nacionalidades. Además, analizó su trabajo como dramaturgo, que incluye, entre muchas obras, En este apartamento hay fuego todos los días, de 1987; Limonada para el Virrey, de 1989, y Noche de ronda, de 1990. Varias se han publicado, y el presentador reseñó algunas, como Recordando a mamá, que cae dentro del discurso ''de las dos orillas'' de este autor; según Montes Huidobro, el otro sería ''el discurso homoerótico'', al que pertenece la obra Otra historia. Monge Rafuls agradeció el acto con sentidas palabras.

Monday, October 13, 2008

PREMIO RENÉ ARIZA.


Foto: Nelson Colón.

El Instituto Cultural René Ariza (ICRA) anuncia la concesión del Premio René Ariza 2008 al dramaturgo Pedro R. Monge Rafuls.

El Instituto Cultural René Ariza (ICRA) es una organización cultural fundada por escritores y artistas cubanos. Su misión fundamental es la difusión y promoción de los valores artísticos de los cubanos desterrados y resaltar la labor de aquellos que han contribuido a auspiciar las artes cubanas fuera de la isla.

En reunión de la directiva del ICRA se propuso y se aprobó la entrega del Premio René Ariza 2008 al dramaturgo y editor de Ollantay, revista especializada en teatro, Pedro R. Monge Rafuls. La directiva valoró la contribución del premiado al teatro cubano tanto como autor de notables obras, que como estudioso y editor. La entrega del Premio René Ariza 2008 a Pedro R. Monge Rafuls se realizará el jueves 6 de noviembre, a las 6 de la tarde, en el Cuban Heritage Collection de la Universidad de Miami, 1300 Memorial Drive, Coral Gables.

Pedro R. Monge Rafuls nació en Cuba, en 1943. Escapó del castrismo en un bote en 1961. Después de vivir en Tegucigalpa, Honduras, y en Medellín, Colombia, se radicó en los Estados Unidos. En Chicago cofundó el Círculo Teatral de Chicago, el primer grupo de teatro en español del medio-oeste norteamericano. En 1977 fundó OLLANTAY Center for the Arts, en Nueva York, y en 1993, OLLANTAY Theater Magazine, revista bilingüe dedicada al estudio y difusión del teatro latino en los Estados Unidos, como también del teatro latinoamericano. En 1991 se convirtió en la primera persona (y hasta el momento, el único latino) en obtener el Very Special Arts Award, en la categoría "Artist of New York", otorgado por el Kennedy Arts Center de Washington, en colaboración con el entonces alcalde de Nueva York, David Dinkins. Premio que obtuvo por su comedia Noche de ronda, que fue presentada Off-Broadway en tres producciones distintas en menos de un año y repuesta, por cuarta vez, en 2003.

Como dramaturgo, ha incursionado en varios estilos que van desde la comedia, la comedia de humor negro y el drama. No se ha detenido en un solo tema, aunque tiene una preocupación especial por la situación que genera la inmigración de los latinoamericanos y la situación de los marginales en una urbe fastuosa como Nueva York. Su teatro busca la relación directa entre las técnicas tradicionales y las nuevas técnicas que incluyen la imagen y los efectos visuales no-teatrales. Su obra Nadie se va del todo (1991) ha sido motivo de diversos estudios críticos. En 1994, inauguró el programa "El autor y su obra" en el prestigioso festival de Cádiz, España. Ha sido publicada, además de en español, en traducción alemana. Es texto de estudio en cuatro universidades de los Estados Unidos, también en España, y en el instituto de formación teatral de Envigado, Colombia. Varias de las obras de Monge Rafuls han sido producidas Off-Broadway o en teatros regionales. Su monólogo Trash, escrito originalmente en inglés, se encuentra en el repertorio del acreditado grupo londinense Escape Artists, en Cambridge, desde 1993 hasta el momento. Algunas de sus obras han sido traducidas al portugués, al coreano y al alemán. Ha sido publicado en varias antologías latinoamericanas y españolas, y en la segunda antología de teatro latino de los Estados Unidos, de TCG, la editorial americana más importante del país. También dos antologías alemanas de autores latinoamericanos. Monge Rafuls ha ofrecido talleres de dramaturgia en Venezuela: en Guanare, Maracaibo, Barcelona y Caracas, invitado por el organismo oficial del Ministerio de la Cultura. También en la República Dominicana, y en distintas ciudades de los Estados Unidos, en inglés o español. Ha sido contratado varias veces por la ciudad de Nueva York para impartir talleres de dramaturgia en centros comunaleS alrededor de dicha ciudad. Ha sido jurado de importantes concursos teatrales (también de artes visuales y literatura) en=2 importantes organizaciones culturales oficiales y privadas de los Estados Unidos y América Latina. Ha participado en los más importantes festivales de teatro de América Latina y ha sido panelista de innumerables conferencias alrededor del mundo y del National Endowment for the Arts, la organización del gobierno de los Estados Unidos que, desde Washington, otorga ayuda a todas las organizaciones culturales de los Estados Unidos. En 1999 integró el exclusivo grupo de siete autores latinoamericanos que, invitado por la Casa de América de Madrid, formó parte de un encuentro universal de autores para discutir el teatro del siglo XX y las perspectivas para el teatro del siglo XXI.

Tuesday, November 27, 2007

Dos Estrellas de Olga Connor: Premios René Ariza.

Foto: José Abreu Felippe. Julio Matas y Nena Acevedo.

La destacada periodista Olga Connor acaba de publicar en el Nuevo Herald una crónica compartida con los premios de la revista Vista a hispanos meritorios por los logros en sus carreras y los "Premios René Ariza" en el 2007, a personalidades de la cultura cubana. Para leer el texto completo, puede ir al enlace de arriba al Nuevo Herald.


Olga Connor
Publicado el martes 27 de noviembre del 2007

ICRA PREMIA A

DOS ESTRELLAS CUBANAS

La Plaza Cadenas de la Universidad de La Habana me fue recordada por el dramaturgo, novelista, actor, director de teatro y profesor emérito de la Universidad de Pittsburgh Julio Matas, antes de que le entregaran el Premio ICRA en su honor en la Cuban Heritage Collection de la Universidad de Miami. En la Plaza Cadenas se encontraba la maravillosa columnata que usaba la escuela del arte teatral para todos los jóvenes en la época prerrevolucionaria, el Teatro Universitario de La Habana que dirigía Luis A. Baralt, y donde era profesora la actriz Nena Acevedo, quien recibió el otro Premio ICRA esa tarde, y a quien Matas presentó admirablemente. Raúl de Cárdenas envió un escrito recordándola: ``Aunque era una actriz excelente --ya la había visto en Mujeres de Claire Boothe, en una simpatiquísima interpretación-- creo que para ella más importante que la actuación era enseñar''.

De Julio Matas, gran amigo y maestro, fundador en La Habana de mediados de los 50 del grupo teatral Arena, Matías Montes Huidobro, dramaturgo, novelista, poeta y profesor emérito de la Universidad de Hawai, escribió un largo panegírico, más que merecido, que leyó en la presentación del Premio.

Nos recordó la dirección de Matas, tan sonada, de La soprano calva, en la cual tuvo a su cargo el papel de Mr. Martin, en el Lyceum y Lawn Tennis Club, en 1956, y muchas más, como la pieza de Virgilio Piñera, Falsa alarma (1957) y La lección, de Ionesco (1957). Pero Matas pasará a la historia por su magnífico teatro escrito mucho del cual también se ha puesto en escena: Juego de damas, La crónica y el suceso, Aquí cruza el ciervo y El extravío. Ha publicado además sus obras dramáticas, como el libro El rapto de La Habana, que reúne ocho de ellas. Es autor de la novela Entre dos luces y de numerosos ensayos críticos. Su vida ha estado dedicada al amor por la palabra y el arte.

Esperanza de Varona y Lesbia Orta de Varona, por la Universidad de Miami, e Yvonne López Arenal y Luis de la Paz, por el ICRA hicieron los honores. Yara González Montes presentó las placas.•

Saturday, November 17, 2007

Nena Acevedo: Una vida dedicada al teatro.

Foto: Mario García Joya. (Mayito)


NENA ACEVEDO: SESENTA Y CINCO AÑOS DE LABOR TEATRAL.

por Julio Matas.


Antes de hablar especificamente de Nena Acevedo, debo referirme a una institución de la cual Nena fue uno de los puntales, o mejor, columnas que la sostuvieron: el Teatro Universitario de La Habana. Y al decir columnas, evoco necesariamente la columnata griega del pórtico de la Escuela de Ciencias Felipe Poy, que sirvió de escenario a tantas brillantes representaciones del Teatro Universitario, fundado por el austriaco Ludwig Shajowicz y dirigido despues por Luis A. Baralt: entre ellas las tragedias griegas Edipo Rey, Medea, Hécuba, Las coéforas. Agamenón, o piezas del repertorio del Siglo de Oro tales como Numancia, Pedro de Urdemalas, varios entremeses de Cervantes, y las comedias de enredos de Lope de Vega, Moreto y Tirso de Molina.

Fue, justamente en aquellos comienzos en el Teatro Universitario que Nena se destacó como la figura central de dos comedias de Lope: La discreta enamorada y La dama boba. Su voz de un timbre cristalino, que podía caer en lo jocoso sin exageraciones, su diccion purísima, su gracia de movimientos en escena, hicieron las delicias de todo aquel que presenciara esos espectáculos. Nena nunca, por lo demás, padeció del mal que sufrén tantas actrices de estos tiempos: el estrellato. Pudiendo interpretar papeles de envergadura, no ponía reparo en aceptar papeles secundarios. En todos ellos se lució siempre; la recuerdo haciendo la Colombina de La marquesa Rosalinda, de Valle-Inclan, una de las Manolas de Mariana Pineda, la esposa dolorida de El malentendido, de Camus, con el mismo entusiasmo que ponía en los papeles protagónicos. Se Ie recuerda también como protagonista en La Fablilla del secreto bien guardado y haciendo la joven Teresa de Cepeda, que fuera más tarde Teresa de Avila, en El Maestre de Santiago, de Henri de Monthérlant. Fue ese entusiasmo el que ha gobernado su vida y su carrera en el teatro. En cuanto profesora de Actuación en el Seminario de Arte Dramático, guiaba a sus estudiantes con el mismo entusiasmo contagioso, sugiriendo, aconsejando, nunca con una frase desagradable o un gesto avinagrado, y sin distinciones de ninguna clase. La recuerdo leyendo con sus estudiantes obras de Shakespeare o Calderón para desentrañar motivaciones y líneas de conducta de los personajes.

En 1957 la tuve por compañera en el elenco de La señora Ana enseña sus medallas, de J. M. Barrie, el autor de Peter Pan, en cuya obra era la protagonista, que se llevó a escena en la sala Hubert de Blanck. El personaje era una vieja inglesa de clase humilde en el Londres de la Primera Guerra Mundial; su pretensión de que un soldado escocés era su hijo, se volvía dramática cuando, al final, le entregaban las medallas del soldado muerto en acción. Recuerdo la pasión que ponía Nena en el personaje, su entrega total que a todos nos conmovía. A propósito, Nena insiste en contar una anécdota memorable. El soldado lo interpretaba Pedro Álvarez, un célebre galán de teatro y televisión, y Nena, en un momento, debía sentarse en sus piernas, con afecto de madre e hijo, pero se resistía a hacer aquello, porque se moría de vergüenza de tener que sentarse en las rodillas de Pedro, pero al fin se sentó, y bien sentada que estuvo.

Yo me ausenté de septiembre de 1957 a enero de 1960, y a mi regreso a la Isla, me encontré una Cuba revuelta, donde hacer teatro se convirtió para muchos de nosotros en un escape necesario a tanta confusión y atropello. Para 1962, Nena salió del país. Muchos se fueron antes. Yo duré hasta mayo del 65.

Su carrera no se detuvo en el exilio, primero en Puerto Rico, donde impartió clases de teatro en una escuela de niñas y dirigió allí varias representaciones, escribiendo ella misma los textos cuando se necesitaba. Luego, en Los Angeles, donde dirigió y actuó en La zapatera prodigiosa, Los árboles mueren de pie, y, muy en especial, en 940 South West 2nd Street, del cubano Leopoldo Hernández. Por fin, Nena decidió venir a Miami, donde se radicó y trabajó, trabajó mucho, como actriz y como directora de una serie de lecturas dramatizadas de obras cubanas entre 1995 y 1997, auspiciadas por Teatro Avante, que fueron, por cierto, precursoras de las que realizamos en el ICRA los terceros jueves de cada mes a partir de enero de cada año. Enumerar las obras en que actuó en Miami tomaría más tiempo del que dispongo en estos momentos, pero se destacó muchísimo en Damas retiradas, La tercera palabra, Mamá cumple ochenta años, y tantas otras. A todo esto se sumó su labor, junto a Marta Llovio, en el grupo de teatro infantil "Chicos", en el cual codirigió, actuó, entrenó a los muchachos mayores y escribió o adoptó un buen número de piezas para llevarlas a escena.

Esto no es un recuento puntual de toda la labor de Nena Acevedo en el teatro durante más de sesenta años, sino un intento de dar idea de la carrera de una talentosa y entusiasta mujer de teatro, que bien y más que bien, se merece este premio por su vida dedicada por entero a las artes escénicas, sin desmayos, sin distracciones, con el perenne entusiasmo de que hablaba al principio. Nena Acevedo, aquí presente, y presente siempre en los corazones y el recuerdo de cuantos la hemos conocido y tratado a través de los años.

Julio Matas: Merecido homenaje a su vida y su obra.

Foto: Mario García Joya. (Mayito)


JULIO MATAS: MEDIO SIGLO DE VIGENCIA ESCÉNICA

por Matías Montes Huidobro.

La dedicación de Julio Matas al teatro cubano se extiende por más de medio siglo como actor, director, ensayista y dramaturgo, a partir de 1953 cuando funda en La Habana el grupo teatral “Arena”. De más está decir que Matas es más que merecedor del homenaje que se le hace esta noche, porque no se trata de un reconocimiento arbitrario y gratuito que se entrega sin estar respaldado por una sólida valorización de una obra realizada. Y esto no lo digo por las relaciones de amistad que nos unen, porque en este caso no serían suficientes para destacar la importancia de su trabajo, sino por razones más sólidas que evalúo como dramaturgo y como crítico. La instauración del Premio René Ariza llena un vacío teatral, histórico y cultural en el teatro cubano con sede en exilio, al otorgarle el premio a un dramaturgo que es un arquetipo de una vida dedicada al teatro, y para mí es un privilegio poder decir unas palabras a modo de presentación que confirmen, aunque sea de forma panorámica, lo que vengo diciendo. Cuando en 1965 Julio Matas toma el camino del exilio, lejos de cerrar con ello su labor en el teatro cubano, no hizo más que ampliarlo y solidificarlo con una obra dramática que le quedaba por escribir. A las difíciles circunstancias que representa el exilio para todos los escritores, el teatro ofrece barreras, a veces insalvables, que hacen más ardua la dedicación al mismo. Julio Matas, fiel al idioma y a su función como escritor cubano, siguió ascendiendo en una trayectoria iniciada en Cuba décadas atrás.

Nacido en La Habana en 1931 (fecha en que varios padres cubanos se pusieron de acuerdo para hacer una importante contribución genética al traer al mundo a varios importantes dramaturgos: Julio Matas, José Triana, Fermín Borges y quien estas palabras escribe), Julio cursó estudios, simultáneamente, de Derecho y de Drama en la Universidad e La Habana. Graduado del Seminario de Arte Dramático y de la Facultad de Derecho (1954 y 1955) respectivamente) su vocación lo llevó principalmente por el camino de la literatura y el teatro. En el Seminario de Arte Dramático participó, como estudiante, en diversas capacidades: como operador de luces, director en el teatro experimental, formado por aquella época, y actor en las representaciones del Teatro Universitario, que fueron famosas, en la Plaza Cadenas de la Universidad. Como ya mencionamos, en 1953 fundó el grupo teatral Arena, que en un principio se dedicó a montar piezas bajo su dirección, en espacios circulares un tanto inusitados: Recuerdos de Berta, de Tennesse Williams (Valla de gallos Habana, 1953); Medea, de Eurípides (Sindicato de Torcedores, 1954). Más adelante la agrupación realizó representaciones en teatro convencional, siendo la más notable La soprano calva, bajo su dirección, en la cual tuvo a su cargo el papel de Mr. Martin (Lyceum y Lawn Tennis Club, 1956). El éxito de esta pieza (en el momento en que empezaban a florecer las salas-teatro en La Habana) decidió a Adolfo de Luis, que regenteaba la sala Atalier, a mantenerla por varias semanas en ese local. Esta breve temporada culminó con varias funciones en el Palacio de Bellas Artes, a teatro lleno y con un éxito rotundo. Otras puestas en escenas le siguieron: Falsa alarma de Virgilio Piñera (1957) y La lección de Ionesco (1957), ambas en el Lyceum. En estos años colaboró con Néstor Almendros, Ramón F. Suárez y Tomás Gutiérrez Alea en ensayos cortos de cine. Fue también Secretario de la Cinemateca de Cuba en su primera época.

Entre septiembre de 1957 y enero de 1960 estuvo en Cambridge, Massachussets, donde cursó estudios en el Departamento de Lengua Romance de la Universidad de Harvard. Su intención original era especializarse en el teatro español del Siglo de Oro, pero la falta de un consejero en este campo impidió que su deseo se hiciera realidad. Recibió en Harvard el Master’s Degree y el doctorado, circunstancia que lo ayudaría a obtener cátedra de profesor de literatura de la Universidad de Pittsburgh, la que mantuvo desde 1965 hasta 1989.

En enero de 1960 regresó a Cuba, como uno de los directores seleccionados para el recién creado Teatro Nacional de Cuba. Desde entonces hasta 1965, desarrolló una intensa labor como director y actor. En 1960 montó 1960 Nuestro pueblito, de Thorton Wilder, para el Teatro Nacional, y en un programa doble, La soprano calva y La lección, en la Sala Teatro Prometeo. En esa época yo era crítico teatral del periódico Revolución y tengo una vivencia directa de estos tres excelentes montajes, en tres obras muy acordes con la sensibildad dramática de Matas. Su meticulosa y perfeccionista dirección de Nuestro pueblito sirvió para recoger con fidelidad el espíritu de Wilder, reconstruyendo los objetos gracias a la pura evocación gestual, que a su vez Mario García Joya captaría fotográficamente en un estupendo emplanaje que apareció en Revolución, con un inolvidable juego de paraguas bajo la lluvia. Dejé constancia a su vez, de su flemática y parsimoniosa interpretación de Mr. Martin en la primera escena de La soprano calva, y de los dos estupendos trabajos de actuación que logró Matas con Julia Astoviza y Cecilio Noble en La lección, donde el diálogo y las voces funcionaban como cuchillos.

Después dirigirá, en 1961, de forma menos impactante, El pescado indigesto, mediocre pieza de Manuel Galich y, en 1962, La verdad sospechosa de Juan Ruiz de Alarcón, uno de los textos señeros del Siglo de Oro, que también protagonizó. En 1963 se le encomendó el papel de Oscar, el alter ego de Virgilio Piñera en Aire frío, la cual se mantuvo en cartelera en la sala Las Máscaras durante una buena parte de ese año. En este período final en la Isla, trabajó como actor y director en la Televisión nacional (en los programas “El cuento universal”, “Teleteatro” y “Lunes de R en TV”)

Estos antecendentes son importantes para ubicar a Julio Matas en el contexto cubano de su tiempo, desde el período de formación en los cincuenta, época en la cual se va a ir gestando una visión estética que trasciende los límites nacionalistas y realistas de generaciones previas. En oposición al discurso mimético, desde los cincuenta el teatro del absurdo y la crueldad, presidido por Virgilio Piñera, va a implicar nuevas direcciones que van a seguir en pie y a ampliarse a principios de la Revolución. Es todo un período de refinamiento intelectual innovador, con un rechazo a la vulgaridad y al folklorismo, en búsquedas de otro carácter que en el teatro va a conducir a una dramaturgia experimental y de vanguardia verdaderamente revolucionaria, no menos cubana que cualquier otra, que culminará con el triunfo internacional de La noche de los asesinos de José Triana en 1965. Es un momento clave en el cual el discurso oficial se intensificará con el propósito de estrangular todo lo que esa vanguardia representaba para establecer los parámetros de la creación colectiva y el realismo socialista de los setenta. Es precisamente en este momento, que Matas escribe La crónica y el suceso, que es al mismo tiempo y a mi modo de ver, su ópera prima y su obra maestra. Estamos precisamente a mediados de los sesenta, que configura la década más importante del teatro cubano, por la cantidad y calidad de textos que se crean en este período, en el cual La crónica y el suceso es un caso representativo, ubicando la dramaturgia de Matas en ese mismo espacio. Publicada, pero sin estrenar (deuda pendiente que tiene el teatro cubano con el dramaturgo), la suerte le ha sido relativamente adversa, pero queda como prueba del oficio y buen hacer teatral de Julio Matas, donde culmina ya todo su proceso de aprendizaje y experiencia teatral esbozado previamente, convirtiéndola en una obra con pleno dominio de los componentes teatrales.

Todo esto explica también que en 1961, en una mesa redonda que se llamó “Lunes conversa con autores, directores y críticos sobre el teatro cubano”, en que se nos estaban apretando los tornillos para que los dramaturgos cubanos nos pusiéramos al servicio de la Revolución “reflejando (entre comillas) el momento actual de la Cuba revolucionaria”, Julio se bajara con una idea racional y al mismo tiempo descabellada, propia del teatro del absurdo que estábamos viviendo en ese momento, y cito: “Yo creo que en Cuba, en general Hispanoamérica, ha descuidado mucho el cultivo de los clásicos, y no hay que olvidar que el teatro clásico español es patrimonio de nuestros pueblos. Yo propongo una mayor atención de los teatristas hacia los grandes autores del Siglo de Oro; los jóvenes autores se formarían respirando ese aire refrescante, aunque luzca paradójico, que es la buena y vieja tradición” (fin de cita). Con estas ideas en la cabeza, es lógico que pocos años después (precisamente tras co-dirigir en 1965 El perro del hortelano de Lope de Vega en la Sala Hubert de Blank, que fue su última incursión en el teatro antes de salir de Cuba) tomara el camino del exilio y que hoy lo tengamos entre nosotros. Su cultura, su conocimiento del teatro universal y su temperamento, no estaban en concordancia con el castrismo, cuya escala de valores morales y estéticos funcionaban al lado opuesto del péndulo. Cuba, decididamente, no estaba a tono con el aire refrescante de los clásicos.

En 1973 se reintegra a la dramaturgia cubana con la publicación, en inglés, de Juego de damas, escrita originalmente en español, representando con ello el exilio del absurdo. Para esa fecha ya tiene años de docencia en la Universidad de Pittsburgh, donde siguió dando muestras de su amor por los clásicos al montar con sus estudiantes escenas de obras españolas de los cursos correspondientes, además de textos de piezas latinoamericanas. En su caso, el absurdo y la crueldad se entremezclan con el grotesco de la conducta humana, que es un elemento medular de su dramaturgia. Con este texto retoma el camino que había quedado interrumpido casi diez años atrás y reafirma, desde la extraterritorialidad, la continuidad de la resistencia estética. En la misma, el autor utiliza el grotesco a niveles de teatro de la crueldad y desarrolla un “suspense”, a veces en tono de farsa carnavalesca y metateatral, que debe darse visualmente por el deterioro de los muebles y la presencia de bibelots, jarrones y frasquitos, que crean la atmósfera opresiva y caduca de la obra. En conjunción con su experiencia como director de escena, el autor trabaja con un desarrollo gestual que conduce a la desarticulación psíquica de los personajes. Estamos en plena carnavalización de la conducta, típica de su obra, que también es un sello de teatral cubanía. convirtiendo Juego de damas en un clásico del absurdo.

Afortunadamente, si bien hay varias deudas pendientes respecto al montaje de sus obras, la mayor parte de ellas han sido publicadas. En Teatro aparecen La crónica y el suceso, Aquí cruza el ciervo y El extravío. Esta última puede verse como un comentario irónico de la existencia republicana y de la conducta nacional, lo cual no deja de ser un “extravío”, ya que no está asociado a la manera más tradicional de ver “lo cubano”. A Matas le gusta trabajar con temas asociados con lo mitológico y la tragedia clásica, reubicándolos en contextos cubanos o antillanos, pero dándoles la vuelta de tal forma que los distorsiona y aleja de su significado inicial. De esta forma, piezas que tienen referentes inmediatos (como es el caso de Los parientes lejanos, cuya lectura se llevó a efecto por el Instituto Cultural René Ariza) trascienden los límites realistas o costumbristas para ampliar su dimensión.. Al mismo tiempo que hay en su dramaturgia un refinamiento intelectual, no faltan elementos del quehacer popular, tomados a veces de la crónica roja con componentes intencionalmente folletinescos, que en muchos casos conducen a la deshumanización intencional de caracteres y situaciones.

Así lo hace en las obras que reúne bajo el título de Juegos y rejuegos, entre las que sobresalen El cambio y Tonos, percepciones demoledoras de la absurdidad de la conducta humana. Cuando dirigió La soprano calva en Cuba, escribí, respecto a su trabajo de dirección, que “el ritmo cotidiano, las pausas intencionales, las sutilezas en los gestos, en los pequeños movimientos, dieron la atmósfera de vida diaria en que debe desarrollarse la acción”. Esto ocurre en la mejor dramaturgia de Juegos y rejuegos.

Por lo general, Matas enfoca la atención en determinados contextos y les da la vuelta de tal manera que convierte lo histórico en un grotesco irracional absurdista, como ocurre en las ocho obras dramáticas que reúne en El rapto de La Habana.

La línea paródica, entremezclada con la crueldad y lo insólito, se pone de manifiesto en mayor o menor medida en un total de diecisiete obras que configuran su producción, algunas de las cuales se han presentado en inglés, español y portugués en Estados Unidos, Costa Rica, Venezuela y Brasil.

Matas ha publicado además diversos trabajos críticos, entre los que sobresalen los libros, Las novelas normativas de Ramón Pérez de Ayala y La cuestión del género literario; y una antología del teatro latinoamericano breve, en inglés, bajo el título de Selected Latin American One-Act Plays. Es autor de dos tomos de poesía: Homenaje y Retrato de tiempo; tres libros de relatos: Catálogo de imprevistos, Erinia, Transiciones, migraciones; y de una novela, Entre dos luces.

Como si fuera poco, queda por señalar un hecho de mayor monta para el teatro cubano, cuando una noche a fines de los años cuarenta, hizo una interpretación escénica de primera línea y una contribución única al teatro cubano interpretando la Casina de Plauto, la noche en que Yara y yo nos conocimos. Esta no es, sin embargo, la razón por la cual se le otorga el Premio René Ariza.

Wednesday, September 5, 2007

Premio a Huidobro en el 2007.


Fotos:
por Luis de la Paz: Matías Montes Huidobro y su esposa Yara González Montes .

El programa de actividades del ICRA en el año 2007 se inició el 17 de noviembre del 2006 con la entrega del Premio de la institución al dramaturgo y profesor Matías Montes Huidobro. La directiva del ICRA decidió por unanimidad otorgarle, este reconocimiento por su contribución al teatro cubano tanto como autor de innumerables y valiosas obras, como asimismo por el mérito de los profundos estudios investigativos que ha realizado como ensayista y académico.

La entrega del Premio René Ariza al Dr. Matías Montes Huidobro se realizó en el Cuban Heritage Collection de la Universidad de Miami y la Dra. Esperenza de Varona, Directora de la Biblioteca del CHC leyó unas palabras de bienvenida.

En la noche del homenaje, el Dr. Jorge Febles presentó un trabajo que tituló "Veinsiete años de fiesta: siguiéndole la pista a Matías Montes Huidobro" Copyright 2006.

Para encontrar los libros de Matías Montes Huidobro, vaya al siguiente enlace: LIBROS.


De izquierda a derecha: Yvonne López Arenal, Jorge Febles, Matías Montes Huidobro, Yara González Montes.





Texto de Jorge Febles, sobre Huidobro:
"Veinsiete años de fiesta: siguiéndole la pista a Matías Montes Huidobro" Copyright 2006.




Wednesday, August 22, 2007

Haciendo Historia. José Escarpanter.


Foto: Luis De La Paz, en la foto José Escarpanter.

En noviembre del año 2005, el recién fundado, ICRA entregó el " Premio René Ariza" al destacado investigador del teatro cubano y latinoamericano, el Dr. José Escarpanter, Profesor Emérito de la Universidad Auburn en Alabama, por su inmensa contribución al enriquecimiento del teatro cubano. El dramaturgo y escritor cubano Matías Montes Huidobro, fue el encargado de la presentación. La revista El Ateje, publicó el texo que escribió y leyó Huidobro, en el Cuban Heritage Collection de la Universidad de Miami sede de la entrega del los premios.

El texto de Huidobro sobre José Escarpanter lo puede encontar en el siguiente enlace:

Texto sobre José Escarpanter.