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Monday, July 25, 2011

LA ELECCIÓN DE SALOMÓN. Julie De Grandy.


INVITACIÓN
MARTES, 26 DE JULIO DE 2011 A LAS 7:00 P.M.
EDICIONES BAQUIANA

HAVANAFAMA TEATRO ESTUDIO, 752 SW 10 AVE.

Julie De Grandy

LA ELECCIÓN DE SALOMÓN

I.S.B.N. 978-1-936647-04-0
Colección Senderos de la Narrativa
Ediciones Baquiana (2011)

Es una novela que exuda postmodernismo por los cuatro costados. Su autora, sin proponérselo, forma parte del grupo de novelistas cubanoamericanos que han logrado vencer las barreras fronterizas de la literatura para adoptar como suyos los temas y los espacios de la nación que los ha adoptado o los ha visto crecer en la mayoría de los casos. En el tema central de esta ficción se mezclan las pasiones soterradas de los personajes con el suspenso de la trama, las diversas estructuras familiares y de pareja que abundan en la sociedad actual, las tensiones, los chantajes, las mentiras, el verdadero amor a los hijos y la genuina solidaridad humana, llevando al lector en un viaje intenso por diversas ciudades de la geografía norteamericana, desde Miami a Nueva York, pasando por Gainesville, Nueva Orleáns y Palm Beach.”

Los comentarios acerca del libro estarán a cargo de las escritoras Josefina Leyva y Maricel Mayor Marsán. Leerán segmentos de la novela: Miguel De Grandy, Belkis Proenza y la autora.

¡Los esperamos!

Entrada gratis. Brindis de cortesía.

Wednesday, June 1, 2011

Aceite. Carmen karín Aldrey



Nuevo libro publicado por LINDEN LANE PRESS, en su Colección Poesía: ACEITE, por Carmen Karín Aldrey, poeta cubana residente en Miami, y fundadora y directora de La Peregrina Magazine. Con 19 ilustraciones a todo color de la obra plástica de esta autora. Un libro precioso, no deje de ordenar hoy un ejemplar.

Para Ordenar haga click en este enlace.

Monday, May 16, 2011

Linden Lane Magazine SPRING 2011.


Linden Lane Magazine.

VOLUMEN 30 No 1.

Friday, October 22, 2010

LA PEREGRINA MAGAZINE.


MENSAJE DE LA PEREGRINA.

Queridos amigos y colegas, ya está en línea la nueva entrega de La Peregrina Magazine, hermosa edición que ha tenido el privilegio de contar con las colaboraciones de artistas, poetas y escritores de alto vuelo. Los invitamos a visitarnos y esperamos que lo disfruten de la misma forma que lo hecemos nosotros al darles la bienvenida.

Este ha sido un año de grandes cambios y han nacido proyectos que, por suerte para nuestra ciudad, han enriquecido el marco de nuestro quehacer cultural. Nuestros esfuerzos por mantener las artes vivas, tienen su basamento en la increíble respuesta colectiva de un conglomerado artístico cada vez más creciente y creativo, y a pesar de las circunstancias adversas de la economía global, se han creado nuevas iniciativas y asumido nuevos retos.

En especial, quiero felicitar al teatro Akuara por su dinámico trabajo, y a Zu Project, que como ave fénix moldea esos cambios para seguir adelante por el camino de la creación.

Muchas gracias por compartir con nosotros el Otoño, estación donde nacen los colores que anuncian el advenimiento de la renovación en la Tierra.

Paz y Luz para todos,

Carmen Karin Aldrey
La Peregrina Magazine

Tuesday, July 27, 2010

EL AZOTE DE PRÍNCIPES. José Abreu Felippe.


EL AZOTE DE PRÍNCIPES

Por José Abreu Felippe

En los ambientes literarios marginales de La Habana de los 70 circulaba una lista, según Reinaldo Arenas confeccionada por el mismísimo Lezama Lima, con las “cien obras imprescindibles de la literatura universal” de forzada y reglamentada lectura. Allí, desde luego figuraban –por mencionar algunas–, Balzac (La Comedia Humana), Proust (En busca del tiempo perdido), Rabelais (Gargantúa y Pantagruel), Cervantes (El Quijote y Los trabajos de Persiles y Segismunda), Mann (La montaña mágica), Dostoievski (Crimen y castigo), Hörderlin (El Hiperión), Cyrano de Bergerac (Viaje a la luna e Historia cómica de los estados e imperios del sol), Khayyam (El Rubaiyat), Apuleyo (El asno de oro) y Petronio (Satiricón). También El Cantar de Roldán, el Amadís de Gaula, Tirante el Blanco, el Gilgamesh, junto a obras de reconocidos clásicos de todos los puntos del planeta y de los grandes malditos. Recuerdo, especialmente, Perse (Lluvias), que leíamos en la bellísima traducción de Lezama, Eliot (La tierra baldía), Rimbaud (Las iluminaciones y Una temporada en el infierno), Rilke (Elegías de Duino), Lautremont (Cantos de Maldoror) y raros anónimos como los Cantos de Caravana y El espejo mágico. O exóticos, como los Cuentos de lluvia y de luna de Ueda Akinari; y un autor, y es de él de quien deseo divagar un poco hoy, que para mí fue todo un descubrimiento, un tal Pedro Aretino con sus ”diálogos putescos”.

La mayoría de esos libros, en esa época, no eran demasiado difíciles de conseguir, si no estaban por un lado, aparecían por otro. Recuerdo que visitábamos insólitas bibliotecas públicas porque algún amigo nos había comentado que allí existía un ejemplar de, por ejemplo, A la sombra de las muchachas en flor de Proust, en la edición de Alianza Editorial. A veces tuve la suerte de tropezarme con algún tesoro en Cuba Científica o El Canelo, las dos librerías más famosas de libros de uso, o viejos, como se decía. El enamorado de la osa mayor de Sergiusz Piasecki, fue uno de ellos, que no estaba en la famosa lista o El negrero de Lino Novás Calvo, que sí figuraba.

Gracias a mi gran amiga Aimée, que estudiaba conmigo en el Pre de La Víbora, tuve la suerte de conocer a su padre, el doctor Rodolfo Tro (La Habana, 1907-Caracas, 1989), políglota y escritor vinculado al grupo Orígenes, amigo y médico personal de gran parte de la bohemia artística habanera. Recuerdo haber visto en la sala de su casa Bodas de las novicias con Cristo, un Ponce espléndido –regalo del pintor, muy amigo suyo y del cual también poseía un magnífico autorretrato–, y haberme quedado fascinado ante su aún más espléndida biblioteca que cubría toda la pared de un inmenso pasillo. Allí vi, por primera vez la colección de Orígenes y tuve la oportunidad de leer algunos buenos libros de la famosa lista y, también, la entonces vaporizadísima novela Paradiso de Lezama en la edición de Diógenes, dedicada por el autor.

En esos años iba mucho, casi todos los días, a la Biblioteca Nacional José Martí y allí, en sus más o menos apacibles salas de lectura, devoré los deliciosos diálogos del Aretino. Tres tomos o “jornadas” que se ocupaban de “la vida de las monjas”, “la vida de las mujeres casadas” y “la vida de las putas”. La BNJM posee –o poseía, ya no lo sé– la invaluable edición príncipe de los “ragionamenti”, donde se lee “ahora por primera vez puestos de la lengua toscana en castellano” y que traduce, anota y “publica a su costa” el comediógrafo español nacido en Sanlúcar de Barrameda en 1874 y muerto en Madrid en 1922, Don Joaquín López Barba¬dillo. Este erudito andaluz fue muy conocido en su tiempo y sus obras (El fin del mundo, Camino de flores, El traje de Venus, Romance pastoril, entre otras, algunas escritas en colaboración con diversos autores) se representaban con bastante éxito según los cronistas de la época. Pero me temo que su nombre habría quedado relegado al olvido (apenas aparecen datos sobre su persona en algunas obras especializadas), si no fuera por su interés en cierta literatura que hoy llamaríamos erótica. Barbadillo no sólo tradujo, editó y comentó con gran erudición y elegancia, los famosos ragionamenti, sino que creó una muy bella colección de obras con esa temática, entre las que figuraban La comedia del herrador, también del Aretino; Gamiani o dos noches de placer: “maravilloso cuadro en que se pintan las orgías sáficas y sádicas de una frenética gozadora de amor” de Alfredo de Musset; La Academia de las damas: “llamada Sátira Sotádica de Luisa Sigea sobre los arcanos del amor y de Venus”, de Nicolás Chorier; Confesiones de la señorita Safo: “obra francesa anónima del siglo XVIII”; El gineceo: “imponderable colección de setenta y seis portentosos estudios de desnudo” de André Rouveyre; Margot la remendona: “historia de una prostituta”, novela filosófica-erótica; Museo de Nápoles: “–gabinete secreto–, pinturas, bronces y estatuas eróticas con su explicación”; Las delicias de los césares: “famosa colección erótica de monumentos de la vida privada de los primeros emperadores romanos, sacadas de una serie de piedras y medallones grabados en su tiempo, con la representación al desnudo de sus amores, sus orgías y aberraciones”, un texto de 1782, y El culto secreto de las matronas romanas, continuación del anterior, ambos de Hancarville, entre muchos otros. Ramón Akal, en la década del 70 del siglo pasado, recogió y publicó en edición facsímil, esta gran –y rara– colección de Barbadillo que ya se ha convertido en joya de bibliófilos.

Pedro Aretino nació pobre en un tugurio de Arezzo –ciudad de cuyo gentilicio tomo el nombre– el 19 de abril del mismo año del descubrimiento de América y murió rico en su palacio de Venecia, el 21 de octubre de 1556 (otros autores anotan que fue en diciembre de 1557). Su madre fue una cortesana de baja ralea y modelo de pintores para cuadros sacros –su efigie estuvo durante mucho tiempo adornando la fachada de San Pedro de Arezzo– llamada la Tita. Por eso Barbadillo apunta en sus notas bibliográficas sobre el Aretino que fue “hijo de carne de placer”. No obstante, hay autores que plantean que sólo fue una campesina que los pintores se disputaban por su belleza. De su padre se sabe poco, en realidad nadie está muy seguro de quién fue su padre. Buonamici, Burali, Camaiani, Bonci, Lucha o Luca, son apellidos que acompañan a Pedro en distintos sitios, aunque Aretino se tenía a sí mismo como hijo de Luca el zapatero y así consta en algunos documentos. Cela en su Enciclopedia del Erotismo lo llama Pedro Bacci el Aretino. Bacci era un gentilhombre de la zona, lo cual echaría leña al fuego de la leyenda de su origen humilde. Creció en Arezzo, a unos 80 kilómetros de Florencia, en la toscana, abandonado y vagabundo. A los quince años, se dice, escribe un soneto contra las indulgencias y tiene que huir a Perusa donde aprendió el oficio de librero y probó fortuna como pintor. A los 20 ya nos lo encontramos en Roma formando parte de la corte del Papa León X, pero sin abandonar, para decirlo de una forma elegante, su vida disoluta, cultivando amigos y enemigos –sobre todo a estos últimos– a diestra y siniestra. Empezó a escribir encendidas diatribas, artículos satíricos y detractores; ya que pronto aprendió que si alguien virtuoso pagaba generosamente un soneto laudatorio, quien no lo merecía, lo retribuiría mejor. Fue protegido del cardenal Julio de Médicis, del Marqués de Mantua, y consejero del con-dottiero Juan de Médicis. Al llegar Julio al papado como Clemente VII vuelve a la corte, pero pronto cae en desgracia y hasta sufre un intento de asesinato, entonces regresa al amparo de Juan de Médicis y más tarde huye a Venecia. La historia de los dieciséis sonetos lujuriosos que ilustraron los dibujos de Giulio Romano, un soneto por cada dibujo celebrando otras tantas posturas sexuales y grabados por Raimondi, no tiene desperdicio. Retrata a nuestro renacentista toscano de cuerpo entero. Visor publicó hace ya unos años los dieciséis sonetos en edición bilingüe traducidos por Luis Antonio de Villena.

Allí, en su soberbio palacio junto al Canale Grande, rodeado de su harén privado –seis mujeres jóvenes a las que llamaba sus aretinas–, acuña medallas de cobre y plata con su efigie y divisa (El Divino Pedro Aretino, Azote de Príncipes), recibe nobles y emba-ja¬dores, discípulos y aventureros, clérigos y putas famosas; pero también a gente humilde. Y a sus amigos, entre ellos Tiziano, que lo pintó magistralmente –en la actualidad uno de sus cua¬dros puede ser admirado en la Galería Palatina del Palacio Pitti de Florencia– y Sansovino –hay un pequeño busto suyo del Aretino posando como san Bartolomé en la Catedral de san Marcos–. Allí, odiado y temido, pero también amado, muere en santa paz. A pesar del poder que llegó a tener, no fue un hombre feliz. No pudo retener a la única mujer que en realidad amó, sin embargo fue capaz de recibirla cuando enferma de muerte se refugió en su palacio. Puro hombre de su tiempo, él solo enmarca todas las virtudes y los defectos de su siglo. Agotó el placer en casi todas sus formas, habló mal de todos y de casi todos vivió. Hoy pocos lo recuerdan. Pero ahí están y estarán sus “ragionamenti”, esos chispeantes diálogos dedicados a su mona, todavía burlándose sabiamente de su tiempo... y del nuestro.

Texto publicado originalmente en El ateje, revista electrónica de literatura cubana.

José Abreu Felippe(La Habana, 1947) Salió al exilio en 1983. Ha publicado varios libros de poesía. También ha incursionado en el cuento, la novela y el teatro. Actualmente reside en Miami.

La otra esquina de las palabras.

Tuesday, April 13, 2010

El Mariel en La Otra Esquina de las palabras


El Mariel en La Otra Esquina de las Palabras
Olga Connor.
Nuevo Herald.


``Sus explicaciones eran, en cualquier caso, verosímiles. Hasta tal punto nos habían inoculado en la conciencia el miedo a las represalias políticas, y hasta tal punto todos trampeábamos al manifestar nuestras opiniones y deseos, que dos buenos amigos podían verse juntos ante una misma situación difícil sin que ninguno de ellos pudiera imaginarse con antelación cuáles iban a ser las reacciones del otro. Todo el país había aceptado como algo natural este sistema de ocultamientos y expresiones difusas desde muchos años atrás y el hábito de nunca revelar totalmente los pensamientos se practicaba de manera instintiva, como requisito tácito de la supervivencia'' (Del libro inédito del poeta Reinaldo García Ramos, Cuerpos al borde de una isla; mi salida de Cuba por Mariel.

Ver el blog: Penúltimos Días.

Así reflexionó el autor, años después, acerca de la decisión de Andrés, uno de sus mejores amigos, quien, sin avisarle, sin invitarlo a irse con él, se asiló en la Embajada del Perú, junto a más de 10,000 personas, lo que impulsó en 1980 el éxodo del Mariel. El autor leyó fragmentos de su libro el viernes en La Otra Esquina de las Palabras, que dirige Joaquín Gálvez en el Café Demetrio de Coral Gables, conmemorando 30 años de ``ese hito en la historia de Cuba''. Lo acompañaron otros de la misma generación: Luis de la Paz y Laura Luna.

LA ESCORIA

En el acto, Reinaldo García Ramos, quien se asentó en Nueva York cuando llegó de Cuba, habló de cómo los llevaron de Las Cuatro Ruedas donde se congregaron santeros, proxenetas, prostitutas, homosexuales, presos comunes, locos, al campamento El Mosquito, antes de embarcarlos en medio de un caos horripilante. A todos les pusieron el nombre colectivo de ``escoria'', usado para la propaganda internacional, que el gobierno cubano se encargó de ilustrar con los pasajeros que montaron a la fuerza en los barcos, inclusive locos sacados del manicomio. El capítulo que leyó el poeta: El Mosquito, los perros, relata lo siniestro del sitio, una base militar cercada con alambradas, a cuatro horas de La Habana, donde ``había algo en el ambiente que causaba una impresión de riesgo físico''. De cerca pudo ver a los hombres en overoles grises y con la cabeza rapada, ``los viajeros que el gobierno ha elegido: los presidiarios que han visto la perspectiva del exilio como un mal menor'', pensó el autor. Para cuidarlos había soldados portando armas largas, y unos animales feroces: ``Unos pastores alemanes muy hermosos y fuertes, daban pequeños saltos de impaciencia y a cada rato soltaban ladridos de amenaza, para saludar a los recién llegados''.

LOS ACTOS DE REPUDIO

Antes, Rodolfo Martínez Sotomayor había presentado al panel con unas palabras que recogían el sentimiento de su generación, cuando un día los adolescentes de La Habana despertaron en una ciudad sitiada, ``donde se apedreaba a vecinos simplemente por ejercer su derecho de abandonar el país''. Montaban a los jóvenes en ``ómnibus repletos para llevarlos hacia los actos de repudio y a marchas cargadas de odio''. Así fue como perdió su inocencia política, sintiéndose traicionado por el estado y hasta por la familia. Recordó además con tristeza al profesor de su escuela secundaria, que censuraba a los que abandonaban el país, y las horribles consignas de la chusma en las concentraciones políticas.

LA MAS JOVEN

En 1980, Laura Luna era una adolescente de 19 años, hija de un preso político plantado y, por tanto, discriminada por compañeros y vecinos, injuriada aún antes de salir de Cuba. Cuando se graduó de San Alejandro y fue a examinarse al Instituto Superior de Arte junto a artistas hoy famosos, como Pepe Bedia y otros de su generación, no la dejaron matricularse. Su salida fue unos meses antes del Mariel con sus padres, en el intercambio que produjo el famoso ``diálogo'' para indultar a los presos políticos. Pero aunque se siente parte de ese éxodo, ella no participó en aquella reunión de pintores --todos hombres--, que fueron a la organización INTAR de Nueva York, en 1982, en la exposición 10 Out of Cuba (cuyo afiche trajo García Ramos, para destacar que en sólo dos años ya los artistas del Mariel mostraban sus obras). Luna tuvo que esperar para darse a conocer como artista plástica. ``La semilla que traje de Cuba la sembré aquí'', dijo. ``Yo soy ciudadana americana de la República de Miami''.

CAMPAMENTO INDIAN
TOWN GAP

Cada persona del éxodo del Mariel cuenta una experiencia similar, pero a la vez, diferente. Luis de la Paz dijo que lo que sucedió entre abril y septiembre de 1980 fue más que un hecho físico, fue un hecho cultural. Su travesía en el barco no fue todo, sino que tuvo que transcurrir un tiempo en el campamento de Pensilvania que habilitaron para los refugiados, el antiguo fuerte Indian Town Gap, al noreste de Harrisburg, la capital de Pensilvania, y alrededor del Memorial State Park. En 1980 tuvo una población de más de 19,000 refugiados cubanos. Algunas de esas experiencias las recogió en cuentos que aparecen en sus libros Un verano incesante, El otro lado y Tiempo vencido. Leyó esa noche Tarde 22, con referencias a la vida del campamento. ``Lo de la `generación del Mariel' va más allá de la edad'', comentó De la Paz. ``Muchos ya habían publicado en Cuba, otros no, nos unía que leíamos el mismo libro. El éxodo fue social, político y cultural, sirvió de enlace a los que ya estaban en el exilio con el nuevo autor cubano, que antes no se había podido comunicar''. •

Saturday, April 10, 2010

La Peregrina Magazine.


Mensaje de La Peregrina Magazine.

Ya está online la nueva entrega de La Peregrina Magazine, "Primavera - Verano del 2010". Esperamos que la disfruten. Gracias por navegar con nosotros.

Paz y Luz,

Los peregrinos