Saturday, November 20, 2010
Tuesday, November 16, 2010
Entrega de Premios René Ariza 2010.
Magali Boix.
Raúl de Cárdenas.Cuban Heritage Collection. (Haga click en el enlace para la dirección.)
Premio René Ariza 2010
El Instituto Cultural René Ariza (ICRA) da a conocer a los ganadores del Premio René Ariza 2010. Los laureados son los escritores Raúl de Cárdenas y Héctor Santiago, así como la actriz Magaly Boix. La premiación se llevará a cabo en el Cuban Heritage Collection de la Universidad de Miami, 1300 Memorial Drive, 2º piso, Coral Gables, el jueves 18 de noviembre del 2010, a las 6 de la tarde.
El Instituto Cultural René Ariza tiene como misión la difusión y promoción de los valores artísticos de los cubanos desterrados y se encamina a resaltar la labor de aquellos que han contribuido a auspiciar las artes cubanas fuera de la isla. Por ello el Premio René Ariza se entrega a aquellas personas que han fomentado de forma extraordinaria, el teatro cubano en el exilio.
El acto de entrega se hará en el Roberto C. Goizueta Pavilion, de la Cuban Heritage Collection, parte de la Otto G. Richter Library, de la Universidad de Miami y contará con la presencia de los galardonados y la participación de Matías Montes Huidobro, Luis de la Paz E Iván Cañas, quienes pondrán en perspectiva y contexto, la labor de los premiados. Más información en el (305) 323-9671.
LOS GALARDONADOS
Raúl de Cárdenas (La Habana en 1938).
Comienza en la isla su carrera como dramaturgo. Sus tres primeras obras se estrenaron en La Habana; dos de ellas formaron parte de la programación del canal 2 de televisión. Su extensa dramaturgia incluye las obras Cuando los hombres lloran, Los ánimos están cansados. Esta obra fue presentada por Teatro Universitario, dirigida por Nena Acevedo. Su obra La palangana, se estrenó en el Teatro Arlequín de La Habana y fue llevada a la TV con la actriz Candita Quintana. Posteriormente hizo gira por toda la isla.
De Cárdenas sale de Cuba como exiliado el 8 de septiembre de 1961, estableciéndose primero en Nueva York, donde residió 10 años y posteriormente trasladándose a California, lugar donde vive en la actualidad. En el destierro continúa su labor como dramaturgo. Entre sus obras (algunas permanecen inéditas, otras se han perdido, y otras aún no se han estrenado) se encuentran, además de las ya mencionadas, Cuento en blanco y negro, Recuerdos de familia, Las Carbonell de la calle Obispo, Al ayer no se le dice adiós, Las pepillas del Vedado (titulo original Aquí no se baila el danzón), Luz Divina, Santera. Espiritista. De una a cinco, Se van las Capote, dos comedias de corte costumbrista, Así en Miami como en el cielo, La muerte de Rosendo, Juventud, divino tesoro y Sucedió en La Habana. Su obra Un hombre al amanecer, monodrama en dos actos, basado en la vida de José Martí, recibe el Premio Letras de Oro 1988-1989. Otras piezas de De Cárdenas son Los hijos de Ochún, En el barrio de Colon, Las sombras no se olvidan, Amapola indómita, Suite Miami, el musical Tropicana, la época de oro, el monólogo La Ceci, Tula, la peregrina", obra en dos actos basada en la vida de Gertrudis Gómez de Avellaneda, El pasatiempo nacional, Anécdotas de una habanera, A dos voces, una cancón, El barbero de Mantilla, Pene crudo y Dile a Fragancia que yo la quiero. Recientemente publicó el libro Cuatro obras escogidas.
Héctor Santiago (La Habana, 1944)
Estudios de Filosofía y Letras en la Universidad de La Habana. Graduado del Seminario de Dramaturgia del Teatro Nacional de Cuba. Desarrolló una amplia labor en distintos grupos de teatros habaneros como Asesor Literario, Director, Dramaturgo, Actor, Titiritero, Coreógrafo, Bailarín y Pintor. Crítico teatral de la “Gaceta de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba” y el periódico “Juventud Rebelde”. Vive exiliado en New York desde 1979 donde continúa laborando en grupos de teatro en español e inglés. Tiene publicadas 9 obras teatrales y estrenadas 10 en Estados Unidos, México, Brasil y Paraguay. 1er premio Concurso Teatral “Letras de Oro” del Ministerio de Asuntos Exteriores de España y la Universidad de Miami. 2do Premio Teatral “Concurso Chicano/Latino” de la Universidad de Irving, California. 2do Premio Teatral Concurso Internacional “Monologo Dramático” de Ediciones de la Discreta, Madrid, España. Ier Premio Teatral Concurso Internacional “Alberto Gutiérrez de la Solana” del Círculo de Cultura Panamericano de New Jersey, Primer Premio y 1er Accésit Concurso Internacional de Cuentos “Enrique Labrador Ruiz” del Círculo de Cultura Panamericano de New Jersey, 2do Accésit Premio de Poesía Concurso Internacional “Eugenio Florit” del Círculo de Cultura Panamericano de New Jersey. Ha sido traducido al inglés, francés y catalán. Tiene publicados poemas, cuentos, ensayos y artículos periodísticos en diversas publicaciones de U.S.A y revistas de la web.
Magali Boix (La Habana, 1925)
Inicia su carrera en el mundo a los 8 años en el Gran Teatro Nacional declamando un poema de José Martí. En la década de los 40 trabaja en la radio como actriz de reparto en novelas como El derecho de nacer, además, en el mismo medio, haciendo comerciales para diversos productos. En el año 50 comienza en la recién estrenada televisión de la isla donde consolida su posición como locutora de los productos General Electric, Libbys, la Cerveza Polar y Piña Lanio, entre otros. En reconocimiento a su éxito en este medio, el Colegio de Locutores de Cuba, le otorga su premio anual en el 1951. A finales de la década comienza su labor como actriz de teatro en la Sala Arlequín con la obra Espiritu burlón bajo la dirección de Rubén Vigón. Al desaparecer la televisión privada de la isla, orienta su carrera hacia el teatro y el cine. Realiza papeles protagónicos en los filmes Días como estos y El Robo, ambos dirigidos por Jorge Fraga. Como actriz se destacó en las interpretaciones de obras como Las brujas de Salem, El robo del cochino, Las impuras, Las vacas gordas, La soga al cuello, Bodas de sangre, La casa de Bernarda Alba, Yerma, Maria Antonia y muchas más.
Alternó siempre su labor como actriz con la de productora, donde sus soluciones a los problemas de carencia y dificultades inherentes al sistema, hicieron historia en el teatro de la isla. Su solidaridad y apoyo a los actores y artistas en general, desplazados por la ola homofóbica que reinaba en Cuba en esos tiempos, está y estará presente por siempre en los corazones de las victimas.
Arribó al exilio en 1993, donde ha hecho esporádicas apariciones en las tablas, entre las obras más destacdas se encuentran Bodas de sangre y La casa de Bernarda Alba. En la televisión de Miami participó en un gran número de comerciales publicitarios. Recibió en el 2006 el Premio Instituto San Carlos, otorgado a personas nacidas antes de 1926 que con su ejecutoria enaltecieron a la Republica de Cuba.
Sunday, November 14, 2010
Cinco años del Premio René Ariza.

| Diario Las Américas Cinco años del Premio René Ariza
Por Luis de la Paz
A veces las cosas ocurren como un impulso, y así surgió lo que hoy es el Instituto Cultural René Ariza (ICRA), una organización cultural de cubanos exiliados, cuya misión ha sido, desde su creación en el 2005, la de difundir y promover los valores artísticos de los cubanos desterrados, y resaltar la labor de aquellos que han contribuido a auspiciar las artes cubanas fuera de la isla. |
Saturday, November 6, 2010
Premios René Ariza 2010. Héctor Santiago.
Foto: De la diva en la octava casa de Héctor Santiago "Puesta en escena de Juan Roca". En la foto Angel Lucena y Yesler de la Cruz.
5 preguntas a Héctor Santiago
Por Luis de la Paz
Héctor Santiago es un hombre absolutamente rebelde e intransigente, y eso se refleja en su obra. Padeció persecución en Cuba. Soportó acoso, censura y por último prisión en la tristemente célebre UMAP (Unidades Militares de Ayuda a la Producción), una suerte de centro de campos de concentración al estilo nazi, con cercas electrificadas, abusos sistemáticos y asesinatos. De esa angustiosa etapa de su vida ha perdurado una actitud casi paranoica, al extremo de rechazar llenar papeles, firmar documentos o tomarse fotos.
De su obra, que es lo que verdaderamente quedará del hombre, brota un profundo sentimiento humano. En ella se aprecia un riguroso quehacer de recopilación de la realidad cubana de las últimas cuatro décadas, que con un minucioso trabajo de investigación ha llevado a sus libros para que sirva -ha dicho en varias ocasiones-, como una crónica de los sufrimientos del cubano bajo la dictadura de Fidel Castro.
Aunque escribe novela y cuento, su actividad fundamental se sitúa en el teatro. Su obra Vida y pasión de la peregrina, sobre la vida de Gertrudis Gómez de Avellaneda, fue ganadora del Premio Letras de Oro, en 1995. Otras de sus piezas, Balada de un verano en La Habana y En busca del paraíso, ambas llevadas a escena por Dumé en Miami, hablan de un trabajador incansable y de un hombre herido por la tragedia de su patria.
1.–Usted asistió durante el último Festival de Teatro de Miami al estreno de La peregrina. ¿Qué sensación experimenta un dramaturgo cuando ve una obra suya en escena?
—El escribano comprueba cuánto de su oficio fracasó o triunfó. El hombre sabe que de su paso por la tierra dejó algo más que comer, defecar y dormir. El artista ve sus largos años de lucha recompensados. El cubano ve a que formidable cultura pertenece. El exiliado siente la tristeza de no poder llevar sus obras a su país. El teatrista se enorgullece de haber sido tan bien montado y recibido.
2.–De la vida siempre brotan momentos ineludibles, algunos golpean, otros engrandecen al hombre. ¿Podría mencionar particularmente alguno?
—Llevo en mi rostro la cicatriz de un bayonetazo que me dio un teniente en la UMAP, por negarme, con las manos desnudas, a regar cal viva como fertilizante en un campo cañero. En 1979 me lo encontré en la Octava Avenida de New York. Mi reacción humana fue cogerlo por el cuello. Mi reacción más allá de lo humano fue darle la mano y decirle "Bienvenido al país de la libertad que tanto odió". En ese momento supe cuánto había crecido como hijo de Dios. A nivel de ejecutor yo lo perdoné. Ahora, en ambas orillas, aún me queda por perdonar a los que apoyaron la UMAP con su silencio, los que la aplaudieron y sobre todo; los que la inventaron. De ese encuentro surgió mi obra El loco juego de las locas, ya publicada, que escribí con las entrañas, y que considero una de mis mejores piezas.
3.–Usted está escribiendo una serie de obras bajo el título general de Crónicas contemporáneas. En ese ciclo se aborda la tragedia que padece el cubano, no como un intenso discurso político, sino a través de los conflictos humanos. Háblenos de ese proyecto.
—Ese ciclo abarca desde la historia directa de Cuba hasta la revolución francesa, Auschwitz, Galileo Galilei, etc. Es un gran mural donde el tema único es el efecto sobre los humanos de los horrores de este siglo, la redención del hombre y la incansable búsqueda de la libertad. En esas 16 obras Cuba siempre está, directa o indirectamente. Ahora escribo sobre la Operación Pedro Pan, sobre el horror poco conocido de los Cayos de Guanahacabibes y también de la reconcentración forzosa de los campesinos de provincia de Las Villas, hacia Ciudad Sandino en Pinar del Río. No podemos olvidar, a ver si el espanto no se repite.
4.–El teatro es también foco de la ofensiva cultural de la dictadura cubana contra el exilio. ¿Qué se podría hacer para detenerla, o al menos para neutralizarla?
—Recientemente el tirano reconoció que había penetrado espías en el exilio. Ahora nosotros tenemos que denunciar a los espías culturales. Se han dado dos becas de $35,000, a escritores oficialistas de la isla, para escribir sobre el tema del "reencuentro", pero fue en el exilio, en 1990, con Alguna cosita que alivie el sufrir de René Alomá que el tema se abordó. Hay muchas obras con esa temática sin estrenar en este lado y ningún dramaturgo identificado como exiliado recibe beca alguna. En New York las organizaciones liberales han dado más de $100,000 para el proyecto "CUBA" que está montando obras de allá, y trayendo grupos oficialista de la isla. Si en el exilio hay un millón y medio de cubanos y cada uno diera un dólar, con ese millón y medio pudiéramos mostrar al mundo la otra cara de la moneda tan planificadamente silenciada, e indiferentemente desapoyada por nosotros mismos. Apoyar a la cultura del exilio es también un acto de repudio, y no hay que tirar sillas ni huevos.
5.–En una entrevista publicada en Cuba, un director cubano que vive en Miami afirmó, entre otras cosas, que el verdadero teatro cubano es el que se escribe en la isla, que el del exilio está contaminado. ¿Qué nos puede decir del teatro que se escribe y se hace en el exilio?
—Ahora que hay ciertos artistas coqueteando con la dictadura, ofreciendo conferencias en la isla, y hasta mandando sus obras que son premiadas en concursos literarios oficialistas, mi posición es que cada uno haga con su conciencia lo que le dé la gana. Ya la historia juzgará. Pero hay algunas infamias a las que hay que salirles al paso. Primero, al irnos, nos negaron la ciudadanía, después ‑y ahora‑, la identidad cultural pues nos íbamos a "yankyzar". El 99 por ciento de la obra de Martí, así como muchos otros, se escribió fuera de Cuba y no hay nada más cubano que ese legado literario. Nuestro teatro es tan cubano, que en Cuba se dejó morir el teatro bufo‑vernáculo y en el exilio está vivo. Ahora saldrá un libro "contaminado" de teatro afrocubano escrito en el exilio, temática prohibida por muchos años en Cuba y que allá en la isla apenas se produce. Por otro lado, si escribimos muy "cubano" nos acusan de nostálgicos. De todas maneras lo importante es atacarnos. Pero nosotros además de la cubanía, poseemos la universalidad de quien ha dejado atrás los muros de la aldea, y la libertad de no tener leyes que repriman nuestra obra. Si la libertad es “contaminante” entonces que me ensucie hasta el alma.
Entrevista publicada en Diario Las Américas en noviembre de 1998
Thursday, October 28, 2010
The Cuban Heritage Collection y el Instituto Cultural René Ariza

The Cuban Heritage Collection y el Instituto Cultural René Ariza (ICRA)
invitan a la entrega de los
Premios René Ariza 2010
que otorga el ICRA a los dramaturgos
Raul de Cárdenas y Héctor Santiago
y la actriz y productora
Magali Boix
Jueves, 18 de noviembre de 2010
6:00 p.m.
Roberto C. Goizueta Pavilion, Otto G. Richter Library
1300 Memorial Drive, 2º piso, Coral Gables, Florida
El Instituto Cultural René Ariza tiene como misión fundamental promover el arte y el teatro cubano fuera de la isla. Creados en 2005, los “Premios René Ariza” están destinados a reconocer la trayectoria de destacadas personalidades que han dejado una huella en nuestra cultura. Los ganadores del “Premio René Ariza 2010” realzan la dramaturgia y el teatro cubano en el exilio con sus obras y su trayectoria sobre las tablas.
RSVP al 305-284-4900 ó chc@miami.edu antes del viernes, 12 de noviembre
Saturday, October 16, 2010
Premio René Ariza 2010.
Foto: Iván Cañas. Magali Boix.
Raúl de Cárdenas.
Cuban Heritage Collection de la Universidad de Miami.
Premio René Ariza 2010
El Instituto Cultural René Ariza tiene como misión fundamental promover el arte y el teatro cubano fuera de la isla. El "Premio René Ariza" está destinado a reconocer la trayectoria de destacadas personalidades que han dejado una huella en nuestra cultura.
Los ganadores del "Premio René Ariza 2010" realzan la dramaturgia y el teatro cubano en el exilio con sus obras y su trayectoria sobre las tablas.
Monday, September 27, 2010
Raúl de Cárdenas.
En la foto: Raúl de Cárdenas.Por Jesús Hernández Cuellar. CONTACTO Magazine. Entrevista realizada en Mayo 15, 2001
Uno de los autores más representantivos del teatro costumbrista cubano de todos los tiempos, Raúl de Cárdenas ha hecho de su labor teatral una continua revelación de las inquietudes y preocupaciones de los cubanos de su tiempo. El humor más refinado y "criollo", y las situaciones más sensibles de los últimos 40 años son los ingredientes básicos de sus obras.
Este año se cumplen cuatro décadas del estreno de su primera pieza, La Palangana. En septiembre se cumplen también 40 años de su salida definitiva de Cuba. Representado por conocidas compañías teatrales e incluido en importantes antologías, De Cárdenas no perdió en su largo exilio las raíces y el sabor propios de la realidad que refleja su quehacer teatral.
Desde el Puerto Rican Traveling Theater de Nueva York, dirigido por Miriam Colón, hasta la Fundación Bilingüe de las Artes y el grupo Havafama de Los Angeles, así como la Sociedad Pro-Arte Grateli de Miami, se han preocupado por escenificar las piezas que han fluido de su cubanísima imaginación.
En esta entrevista concedida a CONTACTO Magazine, De Cárdenas expone su visión del teatro costumbrista cubano, de los autores de la diáspora y del teatro hispano de Estados Unidos, de esta manera:
- ¿Que significa el teatro costumbrista cubano?
- Significa nuestro cubanismo. El teatro costumbrista cubano adquiere una vital importancia, especialmente en las últimas cuatro décadas de exilio. Existe una necesidad emocional y espiritual de salvaguardar nuestras tradiciones, nuestra forma de ser, nuestra idiosincracia, frente a una vida en un mundo de idioma y tradiciones diferentes. Corremos el peligro de envejecer, ser absorbidos por el país que nos dio refugio y perder nuestras raíces en un inconsciente proceso de adaptación. La necesidad de integrarse a la nueva vida y adoptar nuevas costumbres tiene tal fuerza que hace peligrar nuestra propia identidad.
Por otra parte, el factor nostalgia es un componente primordial, si se quiere, romántico, en la reconstrucción de nuestras vidas. Venimos de un pasado imperfecto que en el exilio idealizamos y la escena costumbrista es el vehículo adecuado para canalizar esas imágenes. Muchas veces se trata de piezas sentimentales, llenas de gracia, fijadas especialmente en un cubanismo rico y variado en su gama de matices, como el español y el negro, mezclados con armonía.
El teatro costumbrista cubano es el indispensable sostén de nuestras vidas frente al pesimismo que a veces nos abruma tan lejos de nuestra patria.
- Dentro y fuera de Cuba el llamado teatro costumbrista cubano apenas se pone en escena. ¿Por que ocurre esto?
- El teatro costumbrista dentro de la Isla tuvo definitivamente una motivación ideológica, de acuerdo con los cánones del régimen. Hubo un momento, una necesidad, para adoctrinar a las masas, de criticar y desprestigiar el pasado republicano, la sociedad burguesa esclerosada causa de todos los males del país.Y eso ha quedado atrás porque ya no es tan necesario. Si se analiza el teatro escrito por los mejores dramaturgos costumbristas que aún residen en Cuba, como Héctor Quintero, Abelardo Estorino, Nicolás Dorr o Abrahan Rodríguez, se descubre en los textos un constante vituperio a lo que fue Cuba antes del castrismo. El surgimiento de un neo-costumbrismo en Cuba implicaría la crítica, la ironía, la reflexión, la mirada a una sociedad decepcionada y eso no es permisible en Cuba.
En el exilio la mayor dificultad está en la miopía de los productores que no se han aventurado a descubrir la riqueza del teatro costumbrista escrito fuera de Cuba. Si repasamos la cartelera teatral de Miami, ciudad donde se concentra el mayor número de cubanos, vemos que lo que abunda es el teatro bufo, el sainete, y los espectáculos de variedades. Obras inspiradas en los titulares del momento, sin otra preocupación que buscar el chiste a toda costa. El teatro, ya sea drama o comedia, necesita de una visión, de imaginación, y al parecer no hay muchos interesados en hacer esa inversión.
- Los criticos teatrales tienden a hacer una división entre el teatro de entretenimiento y el teatro de ideas, cómo ocurre como casi todas las obras de arte. ¿A cuál de estos dos mundos pertenece el teatro de Raúl de Cárdenas?
-Yo creo que a ambos. Después de un breve comienzo en Cuba, al llegar a los Estados Unidos, sin tener en mente una dirección predeterminada, mi teatro comenzó a renacer en la nostalgia que sentía. Los recuerdos que por tanto tiempo permanecieron embotellados se convirtieron en la fuente de mi inspiración dando paso a un teatro netamente costumbrista. De esta segunda y más larga etapa de mi vida como dramaturgo surgen, entre otras, comedias como "El Barbero de Mantilla", "Díle a Fragancia que yo la quiero", "Aquí no se baila el danzón", y la trilogía de las hermanas Carbonell.
Sin embargo, fue imperativo que no descartara otras ideas, quizás más serias e importantes. En este grupo debo mencionar "Un hombre al amanecer", que evoca la figura de nuestro Apóstol José Martí; el docudrama "Las sombras no se olvidan", que versa sobre la vida del Dr. Alberto Fibla, quien sufrió 26 años de prisión política en Cuba; "Los hijos de Ochún", que narra la tragedia de Playa Girón; y "Recuerdos de familia", que trata sobre un período decisivo de la historia de Cuba, 1944-1960.
- Su teatro, como el de casi todos los autores cubanos que han abandonado Cuba, no se representa en la isla. ¿Por qué sucede esto?
- Fidel Castro, hace casi cuatro décadas, dijo en su famoso discurso a los intelectuales cubanos, "dentro de la revolucion, todo; fuera de la revolucion, nada". Obviamente, yo estoy física, ideológica y espiritualmente fuera de la revolución. Si una obra mía se llegase a escenificar en Cuba, eso significaría que Cuba habría recuperado su libertad artística. En 1992 el Hispanic Research Center de la Universidad Estatal de Arizona publicó en inglés una antología de "Teatro Cubano en los Estados Unidos" donde se enumera una lista parcial de más de 50 dramaturgos residentes en este país. La mayoría de esos escritores no se conocen en Cuba. No existen. El régimen ha intentado monopolizar la cultura cubana sin darle reconocimiento a todos los que escribimos fuera de la Isla. Hoy en día, algunos intelectuales en los Estados Unidos pretenden llevar a cabo un intercambio cultural entre los dos países, el llamado "diálogo de las dos orillas". Pero la falta de la libre expresión en Cuba hace que este diálogo sea simplemente un monólogo.
-¿Por qué hay tan poco teatro en español en Estados Unidos?
-A pesar que el teatro es un fenómeno vital, social e histórico, con una gran tradición en todos los países de la América Latina, el público hispano no ha sabido captar su trascendencia en los Estados Unidos. Aunque el idioma es sin duda el común denominador de nuestra cultura, y el censo norteamericano ha intentado unificarnos bajo el término de "hispanos", creo que el regionalismo que heredamos de España nos define y separa, y muchas veces mostramos poco conocimiento e interés en nuestros propios hermanos.
La televisión en español, con su mediocre cargamento de telenovelas y programas copiados de la televisión estadounidense, ha tenido un nefasto impacto cultural en nuestra comunidad. Se ha creado un público de "living room", enviciado en la cursilería por capítulos que se transmite todas las noches, que no tiene interés en descubrir algo un poco más interesante y original.
Se ha revestido al teatro de una máscara elitista, como si fuese para unos pocos, y se le teme como algo raro y extraño. En realidad es todo lo contrario, porque el teatro es dinámico y vivaz, es un pedazo de nuestro corazón entre bambalinas, luces y bastidores.
© CONTACTO Magazine
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